Editorial: Imacec: La mediocridad continúa
Editorial: Imacec: La mediocridad continúa Pero tal visión no hace sino confirmar lo que es un extendido consenso en el mundo técnico: la economía nacional no tiene los fundamentos para crecer con fuerza y sosteniblemente por sobre el 2%, y la actual administración no ha impulsado medidas que puedan cambiar tal situación. Una constante apuesta por aumentar el ámbito de acción del Estado, junto con recurrentes e ideologizadas críticas a la actividad privada son elementos que probablemente explican esta inacción. Los lineamientos conocidos desde el Ejecutivo sobre una posible reforma tributaria, con énfasis en la recaudación más que en el crecimiento, parecen manifestación de lo mismo. En este contexto, y proyectando hacia adelante, las mayores bases de comparación representan un desafío estadístico no menor que puede dificultar una expansión del producto más significativa.
Con todo, no debe sorprender que el resultado económico final de 2025 hoy no parezca depender tanto del ímpetu de la actual administración por impulsar iniciativas que impulsen la actividad, como de los altos niveles de incertidumbre que enfrenta Chile en lo que emerge como un nuevo ordenamiento mundial.
Así, la discusión sobre el impacto de un día más o menos en un determinado mes parece irrelevante frente a la amenaza de un comercio internacional dominado por nuevas barreras arancelarias originadas desde los Estados Unidos. Por eso, el hecho de que el país haya sido parte del listado de naciones que la administración Trump identifica como fuente de barreras extranjeras al comercio requiere atención inmediata. En los últimos años, Chile ha mostrado un desempeño mediocre sin crisis externas. Ahora, el posible impacto de la guerra comercial debería ser parte esencial de la discusión. Es responsabilidad de esta administración evitar, al menos en su último año, un resultado económico que profundice la mediocridad. El rango que anticipaba el mercado para la variación del Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de febrero era amplio (desde -0,4% hasta 1%), pero dejaba en evidencia la falta de expectativas.
Finalmente, la variación de -0,1% registrada respecto de febrero de 2024 se ubicó en la parte baja de las predicciones, confirmando así las fundadas dudas sobre la evolución de una economía que sigue exhibiendo un desempeño mediocre.
Tal como lo hace notar el Banco Central, en esta oportunidad, el hecho de que febrero tuviera un día menos que en 2024 (bisiesto) y de menor manera la masiva interrupción del suministro eléctrico sufrida ese mes, fueron dos elementos que presionaron la actividad a la baja.
Entre los sectores más afectados se ubicó la minería, que sufrió por segundo mes consecutivo un retroceso, registrando en esta oportunidad una caída de -7,4% en doce meses (en enero fue -0,9%). El análisis de las series desestacionalizadas, a su vez, arroja caídas tanto en la propia minería (-1,5%) como en comercio (-2,2%) y servicios (-0,2%), resultando en una variación desestacionalizada del Imacec de -0,5% respecto del mes precedente. Frente a las cifras, el ministro de Hacienda, Mario Marcel, insistió en la importancia del efecto calendario (un día menos) como el factor principal. A esto se sumarían también elementos particulares en la minería. Por lo tanto, sugirió la autoridad, cobraría más validez la variación anual de la cifra desestacionalizada. En este caso, el Banco Central reporta un crecimiento de 1,3% en el Imacec total (2,1% en el Imacec no minero), respecto del mismo mes de 2024. Con esto, concluyó el ministro, la expansión de la economía se mantiene a un ritmo similar al de los meses anteriores, una vez controlados los elementos de estacionalidad. La economía nacional parece no tener los fundamentos para crecer con fuerza y sosteniblemente por sobre el 2%..