Autor: Hugo Jofré Núcleo Milenio Mepop y Universidad de Rostock (Alemania)
Columnas de Opinión: Cambio de gabinete express
Columnas de Opinión: Cambio de gabinete express uego de dos meses y ocho días en L sus cargos, las ministras Sedini y Steiner fueron reemplazadas por dos ministros en ejercicio: el ahora biministro Claudio Alvarado y el anterior ministro de Obras Públicas, Martín Arrau. El titular ha sido que se trata del ajuste más rápido desde el retorno de la democracia, pero lo importante es ir al fondo del asunto. En democracias presidencialistas, los gabinetes permiten al gobierno construir respaldo político en el Congreso para impulsar su programa y concretar sus promesas de campaña. En esa línea, el excesivo número de independientes en el gabinete inicial de Kast sigue siendo una debilidad. Si a esto se le suma falta de experiencia en el Estado y política, dichos ministros parten de una posición de mayor vulnerabilidad.
Mientras Sedini y Steiner estuvieron en sus cargos, otros ministros con mayor tonelaje político y el propio presidente debieron salir a poner el pecho a las balas. ¿Fue precipitado el cambio de gabinete? Los errores no forzados de las ministras generaban ruido, opacando los aspectos positivos que el gobierno buscaba destacar. Siguiendo una metáfora médica, no tiene sentido esperar que la enfermedad empeore y el cuadro sea más grave para intervenir. Resulta mejor tomar una medicina amarga que pasar por una cirugía en el pabellón. Ha quedado nuevamente en evidencia que la experiencia política pesa y su ausencia se nota una vez instalados en el gobierno. El gobierno ha perdido rápidamente el apoyo ciudadano con el que llegó a la Moneda.
Esto no puede atribuirse integramente a las exministras, pero Kast y su sector fustigaron frecuentemente los errores de gestión de la administración Boric cuando eran oposición, por lo que las salidas de libreto de Sedini y Steiner desentonaban fuertemente en un gobierno que antes criticaba la inexperiencia y falta de resultados en áreas sensibles. Hoy fueron ellas las que salieron, pero es probable que en el futuro veamos paulatinamente más ministros con trayectoria política ante el surgimiento de nuevas crisis. En sistemas fragmentados como el chileno, la política profesional no es un estigma sino una condición de gobernabilidad. A la larga, la fuerza de los hechos tiende a reivindicar el valor de la actividad política y la contribución de los partidos a la democracia. Autor: Hugo Jofré Núcleo Milenio Mepop y Universidad de Rostock (Alemania).