Autor: C. MUÑOZ-KAPPES
El inesperado impacto que podría tener para Chile el fin de la guerra en Ucrania
El inesperado impacto que podría tener para Chile el fin de la guerra en Ucrania producir 50.000 toneladas de litio a 2030, un tamaño relevante de mercado. En la fotografía, una plaza de Kiev, la capital.
EF El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha condicionado su ayuda a Ucrania en la guerra con Rusia a la entrega de tierras raras, un conjunto de 17 elementos químicos clave para desarrollar nuevas tecnologías, como la electromovilidad. Sin embargo, el fin de la guerra también podría significar que Ucrania podría dedicarse a otro de los metales necesarios para la transición energética: el litio. Según GEM Mining Consulting, Ucrania tiene 760.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE), una de las reservas más relevantes de Europa.
Sin embargo, pese a que los recursos se conocen, Juan Ignacio Guzmán, CEO de la consultora, afirma que “hay que profundizar la exploración para poder llevarlo a un estatus de proyecto que sea factible de invertir, y eso toma algunos años”. Esta exploración, además, se da en un contexto de inestabilidad geopolítica, debido a la guerra de Rusia, que constituye un riesgo para la inversión extranjera y el desarrollo de la infraestructura minera.
El ingreso de Ucrania al mercado del litio podría modificar los precios y flujos comerciales, aunque sus efectos no se reflejarían antes de 2030, debido al estado incipiente de ingeniería de los proyectos mineros en el país, indica Manuel Cordero, ingeniero especialista en planificación minera estratégica de GEM Mining Consulting. Se estima que la producción anual de Ucrania alcanzaría las 50.000 toneladas de LCE en 2030.
Juan Ignacio Guzmán, CEO de GEM Mining Consulting, acota que con estos niveles de producción Ucrania tendría “un tamaño relevante dentro del mercado”. Se espera que en 2030 la demanda de litio sea de 2,1 millones de toneladas, por lo que la producción de Ucrania representaría alrededor del 2,5% de la demanda mundial. En contraste, en 2023 Chile produjo 270.947 toneladas, y se espera que en 2030 la producción oscile entre 305.000 y 420.000 toneladas de LCE, de acuerdo con información de Cochilco. Aparte de la inestabilidad geopolítica, que podría reducirse si termina la guerra, Ucrania enfrenta otro desafío. En contraste con Australia, el principal productor de litio del mundo que extrae el metal desde el mineral espodumeno, las reservas de Ucrania están en petalita. La petalita es un mineral que es menos reactivo a los ácidos y no cambia su estructura con el calor, lo que complica su extracción y encarece su procesamiento, explica Cordero. Efecto en precios La producción de Ucrania de litio podría hacer caer los precios entre 5% y 8%, dependiendo de la evolución de la demanda. Para 2030, la proyección de precio es de US$ 12.000 por tonelada de LCE. La entrada de Ucrania al mercado podría generar una caída temporal en los valores, situándolos entre US$ 11.000 y US$ 11.400 por LCE, indica Cordero.
En este sentido, un mayor suministro global podría afectar la rentabilidad de las exportaciones de litio chilenas, y además obligaría a Chile a fortalecer su presencia en mercados como China si Ucrania abastece a Estados Unidos y a la Unión Europea.
Además, el especialista señala que si las nuevas minas de Ucrania entran en producción, una eventual sobreoferta podría reducir los ingresos de la industria chilena entre US$ 250 millones y US$ 420 millones anuales en un escenario optimista de producción.
“Sin embargo, el aumento sostenido de la demanda en sectores estratégicos, como el almacenamiento de energía y la fabricación de baterías, podría mitigar este impacto y favorecer una recuperación progresiva de los precios a largo plazo”, acota.. Término del conflicto permitiría explorar en profundidad las reservas de litio del país. La mayor oferta afectaría el precio. El país europeo podría