Visita al Averno
Visita al Averno Columna Visita al Averno aralos griegos el averno era un lugar de sufrimiento y casPp.
La noche del miércoles 26 de marzo, entrelas 23 horas y poco más dela1.30 dela madrugada, estuve enla Unidad de Emergencia, de Bupa Clínica de Antofagasta, fue una experienciamacabra: personascon crisis de salud, unos retorciéndose de dolor, suftiendo asu suerte, en unassala fría, física y humanamente. Eso parecenllasSalas de Emergencia, cuadros dantescos infernales, con enfermos sin atención. Algunos especulaban, que era la forma de eludir la Ley de las Emergencias. Esperamos que la autoridad investigue. El promedio de espera "en la Unidad de Emergencia" era de tres horas, según la gente. Nadie de la clínica se inmutóante el sufrimiento de personas que buscaban atención digna y oportuna. Parecía normalizado el dolor y la insensibilidad. Ante la pregunta ¿ Qué es lo que pasa? Nadie respondió. Sabemos queenla salud pública esto también es lo cotidiano. Después de unalarga y estéril espera, como muchosotros, decidimos dejarla Clínica. La paradoja es que, ala mañana siguiente, la persona enferma viajó de urgencia a Santiago, directo a la Carlos Cantero Ojeda Geógrafo y Doctor en Sociología Clínica de la Universidad Católica. En tan solo (10) diez minutos estaba en la camilla, siendo examinada por el equipo médico y fue internada para su plena y digna atención. La pregunta es obvia: ¿ Qué justifica esta aberrante diferencia en la calidad de la atención de salud? Agradezco a los profesionales de la salud que, con humanismo y profesionalismo, dignifican su juramento. Con la misma energía repudio alos administradores responsables de mediocre y miserable gestión. Considero una negligenciacriminal la forma como segestiona lasalud de emergencia. Peoraúnenla Bupa Clf nica Antofagasta, que tanto recursos genera y reinvierte tan poco. Nadie está libre de una enfermedad o emergencia de salud. No merecemos este trato. Protesto para exigir una atención de salud digna. Miles de personas son tratadas de manera negligente, cuyos reclamos no son escuchados y no pueden irse a Santiago a buscarsalud. Pedimos a las autoridades públicas y políticas reaccionar con sensibilidad social y oportunidad. Detener estos abusos, en lo público y privado. ¡Ese es su deber! ¡Que así sea! ¡Que así sea!. -