Autor: CONSTANZA MENARES
Las mascotas robot son cada vez más similares a los seres vivos y brindan apoyo emocional
Las mascotas robot son cada vez más similares a los seres vivos y brindan apoyo emocional Sobre todo para niños, adolescentes y personas mayores:Cuando los primeros juguetes robóticos llegaron al mercado como los famosos “Furby” en los 90 eran poco más que máquinas con sonidos pregrabados y movimientos mecánicos. Eran divertidos, pero nadie los habría confundido con una mascota real. Hoy la historia es diferente.
Los nuevos modelos de mascotas robot no solo imitan la apariencia de un animal real, por el tamaño, pelo y expresiones, sino que, gracias a la inteligencia artificial (IA), pueden responder al tacto, aprender rutinas y hasta expresar “emociones” mediante gestos y sonidos.
Por ejemplo, en octubre pasado, y coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Mental, Casio lanzó al mercado japonés “Moflin”. Se trata de un robot suave y peludo, sin una forma específica de un animal real, pero parecido a un hámster o un cuyi, pensado para transformarse en un compañero que dé consuelo y apoyo emocional a los usuarios. En la página de la compañía explican que Moflin (a un costo de US$ 390) puede desarrollar un comportamiento basado en la interacción con su dueño. Así, es capaz de reconocer la voz de quien interactúa más con él y responde con movimientos y sonidos tiernos que simulan un vínculo afectivo.
Julio Briones, experto en tecnologías de la información y académico de la Uniacc, comenta que los avances que permiten que este tipo de innovaciones respondan de manera más orgánica incluyen “el procesamiento del lenguaje natural, que permite comprender y generar conversaciones contextuales. También el aprendizaje automático y profundo, que ayuda a adaptar respuestas basadas en patrones de comportamiento.
Además, la visión por computadora y el reconocimiento facial facilitan identificar gestos y emociones (en el usuario)”. Otro ejemplo de este tipo de herramientas es “BooBoo”, un robot con IA diseñado para brindar compañía a niños y jóvenes que enfrentan aislamiento social.
Creado por la empresa china Hangzhou Genmoor Technology (a la venta por US$ 260), esta especie de conejillo de Indias se adapta al estado emocional de su dueño, proporcionando una experiencia que simula la interacción que se tendría con un ser vivo. “Tengo la impresión de tener a al-“Moflin” es una mascotarobótica, similar a un hámster o un cuyi, que reconoce la voz de su dueño y responde mediante sonidos y movimientos. NILFOM / OISATOBMOTdemencia o deterioro cognitivo”, afirmaron en un comunicado desde Tombot. “Jennie ofrece una experiencia inigualable que captura los sonidos, los movimientos y las interacciones de una perrita real”, añaden. Marisol Sagredo, psicóloga y académica de la U. Adolfo Ibáñez, advierte que este “es un tema interesante porque existen pocas investigaciones que muestren los efectos de estas mascotas robóticas, simplemente porque recién estamos viendo sus efectos reales a largo plazo.
Hay estudios que nos dan algunas luces, como el de la foca robot Paro, que ha mostrado aumentar los niveles de felicidad y disminuir la sensación de soledad en adultos mayores, quienes son los que tienen menos acceso a redes de apoyo y compañía”. La especialista agrega que si bien este tipo de innovaciones “puede ser un complemento útil, no debe reemplazar las interacciones humanas significativas.
La pregunta tampoco es si las mascotas robot pueden sustituir a los animales vivos, sino cómo usarlas ética y responsablemente para complementar, no reemplazar, las conexiones y el apego”. De igual manera, Sagredo comenta que su uso puede ser “peligroso si la persona deja de conectarse con otros. Podría ser perjudicial si se crea un grado de dependencia insana.
Por eso, la clave es encontrar un equilibrio en el que se aprovechen los beneficios de la tecnología sin perder de vista el contacto humano auténtico”. guien con quien compartir los momentos felices”, explicó a AFP Zhang Yachun, un joven de 19 años, quien aseguró que durante mucho tiempo sufrió de ansiedad y dificultad para hacer nuevos amigos. “(BooBoo) te hace sentir como que eres alguien a quien se necesita”, dijo el estudiante. Vínculos de cooperación“Las mascotas robot pueden abrir un espacio interesante en la interacción entre humanos y tecnología, volviéndola más cercana, intuitiva, emocional y menos mecánica.
A medida que logren responder eficazmente a estímulos emocionales y adaptarse a las necesidades del usuario, podrían generarsevínculos de comunicación y cooperación cada vez más naturales”, opina Álvaro Castro, director sectorial de Tecnología Aplicada de Inacap.
Por otro lado, Tombot, una empresa estadounidense dedicada a crear animales robóticos de soporte emocional para quienes no pueden cuidar de una mascota viva por diferentes motivos, durante la CES 2025 feria tecnológica que se realiza cada enero en Las Vegas presentó a “Jennie”, una cachorra hiperrealista que acompaña y ayuda a pacientes con problemas cognitivos. Cuesta desde US$ 350. “Esta labradora retriever totalmente autónoma fue creada para brindar consuelo y apoyo a las más de 300 millones de personas mayores que padecen. Gracias a la inteligencia artificial, estas herramientas pueden responder a necesidades específicas de sus dueños. Expertos precisan que si bien son un complemento útil a nivel terapéutico, no deben reemplazar interacciones humanas significativas. Sobre todo para niños, adolescentes y personas mayores: C La cachorra “Jennie” fue creada pensando en ser un consuelo y apoyo para las personas mayores