Autor: DIEGO ROJAS
Cuánto hay que preocuparse de la actividad sismica del Tupungatito
Experto describe cómo han sido históricamente las erupciones de este macizo, ubicado en la Región Metropolitana. Y Respuesta ante Desastres (Senapred) dio cuenta este lunes de actividad sísmica en el volcán Tupungatito, ubicado en la comuna de San José de Maipo, en la Región Metropolitana. Según el organismo, a las 4:13 horas se registró un sismo de magnitud 3,2 a 1,9 kilómetros de profundidad. Este evento se suma a otro ocurrido la noche del domingo, a las 23:17 horas, con magnitud 3,6 y a 1,2 E Servicio Nacional de Prevención kilómetros de profundidad.
Ambos movimientos están asociados al fracturamiento de rocas, un fenómeno conocido como actividad volcano-tectónica, según detallan los Reportes Especiales de Actividad Volcánica (REAV). Además, Senapred informó que se han registrado otros 20 sismos de características similares pero de menor energía. Pese a esta situación, el Observatorio Volcánico de los Andes del Sur (OVDAS) del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) mantiene la alerta técnica en nivel verde. Esto indica que el volcán está en un “estado base”, es decir, en un El volcán se ubica en la comuna de San José de Maipo, en la Región Metropolitana. Más de 20 movimientos se han registrado en las últimas semanas periodo de reposo o actividad menor, sin representar un riesgo inmediato de erupción. El Tupungatito, ubicado a 75 kilómetros de Santiago en plena Cordillera de los Andes, tuvo su última erupción en 1986, cuando emitió una débil columna de gases y cenizas que cubrió levemente los hielos circundantes. Durante el mes de marzo, se han registrado 27 sismos de tipo LP (largo periodo), asociados a la dinámica de fluidos en el interior del macizo. Esta cifra, aunque llamativa, es inferior a los 68 eventos registrados en febrero, lo que sugiere una variabilidad dentro de los patrones normales de actividad del volcán. Monitoreo constante El doctor Ayaz Alam, académico del Departamento de Ingeniería Geoespacial y Ambiental de la Universidad de Santiago de Chile, aseguró que estos movimientos no significan un riesgo inminente. “Los actuales sismos registrados son indicativos del movimiento y fracturamiento de la roca debido al ascenso del magma, lo que no necesariamente desemboca en una erupción”, detalló. El experto enfatizó que, según el ranking de peligrosidad de Sernageomin, el Tupungatito ocupa el puesto 31 entre los volcanes más peligrosos del país, lo que indica un riesgo relativamente bajo. “Sus erupciones históricas no han sido de gran magnitud. Una de sus coladas de lava, por ejemplo, alcanzó solo dos kilómetros, lo que es pequeño en el contexto de erupciones volcánicas”, agregó el doctor.
Alam también mencionó la importancia del monitoreo continuo: “Si la actividad sísmica se vuelve más frecuente, con eventos más superficiales y continuos, esto podría indicar un ascenso del magma hacia la superficie, aumentando la probabilidad de una erupción”. Sin embargo, destacó que “en el caso del Tupungatito, aún no se ha observado este patrón, por lo que la alerta sigue en nivel verde”. El académico aclaró que los sismos volcánicos y los tectónicos son de distinta naturaleza. “Los terremotos tectónicos ocurren por el movimiento de grandes fallas en la corteza terrestre y pueden abarcar cientos de kilómetros. En cambio, los sismos volcánicos son eventos localizados y de menor magnitud, generalmente por debajo de 4, por lo que rara vez son perceptibles por las personas”, detalló el académico. Tupun qué Este lunes el concepto Tupungatito fue uno de los más comentados en redes sociales.
Hasta memes sacó (en uno pusieron la cara de un pequeño gato sobre un volcán). Lo que más llamó la atención no fue su actividad sísmica sinmo su nombre, que quiere decir “pequeño Tupungato”, en referencia a su menor tamaño en comparación con su vecino, que se eleva a 6.570 metros sobre el nivel del mar.
El significado de Tupungato varía según el autor que lo haya estudiado, pero el más aceptado es el que viene de tupun-catu, palabra que habrían dado los primeros pobladores del lugar al volcán, en lengua huarpe, y que significa “mirador de las estrellas”.