CARTAS: FEUC
CARTAS: FEUC Señor Director: Agradezco la mención de Claudio Alvarado a millibro sobre la FEUC en su columna de este lunes, la cual leí con interés.
Más allá de sus juicios puntuales --usar términos como "funa" y "cancelación" para referir a una protesta pacífica sin consecuencias ulteriores parece ser, al menos, discutible--, creo útil extender la contextualización histórica y abrir un contrapunto. Este tipo de incordios, protestas contra dirigentes y luchas intestinas no son nada nuevas en la política estudiantil de la UC. No solo encuentra antecedentes en 2008, sino en incontables oportunidades al menos desde 1941.
En muchos de estos episodios se llegó a grescas masivas y agresiones físicas, destituciones, paralelismos federativos y otras cuestiones que hoy, por suerte, cuestiones que hoy, por suerte, cuestiones que hoy, por suerte, cuestiones que hoy, por suerte, cuestiones que hoy, por suerte, cuestiones que hoy, por suerte, cuestiones que hoy, por suerte, cuestiones que hoy, por suerte, cuestiones que hoy, por suerte, cuestiones que hoy, por suerte, parecen cosa del pasado. Alo largo dela historia, izquierda y derecha se han turnado en los roles de agraviador y agraviado. NAU y Solidaridad, por cierto, también han adoptado ambos roles, con grados variables de intensidad y alevosía. Sin entrar en juicios de valor, lo que Alvarado identifica parece ser un rasgo permanente de la disputa política estudiantil, que de hecho ha tendido a atenuarse con los años.
Más aún: podría argumentarse que es tal conflicto latente entre culturas antagónicas lo que sigue insuflando vida a la FEUC, manteniendo a su comunidad activa e involucrada aun bajo un contexto de molicie general en la organización social. Nada de esto exime de necesarias críticas a una protesta, pero sí ayuda a ubicarla en perspectiva. Cristóbal Karle Saavedra Sociólogo e investigador social.