Autor: Rodolfo Ugarte Arquitecto
Columnas de Opinión: Hacer las cosas distintas
Columnas de Opinión: Hacer las cosas distintas OE mal hacer no esunerroren laacción, esun problema dedirección.
En la vidatodos nos podemos equivocar, pero [como lo plantearon Humberto Maturana y Francisco Varela, la problemática de lo vivo está en su determinismo estruc-tural: nuestra deriva está condicionada porla estructura desdela cual vivimos y experimentamos.
Esta idea nos sitúa en un dilema: ¿ Cómo puede Antofagas-tasalir de su decadencia? ¿ Cómo cambiarla dirección de su desarrollo? Yano basta con hacerlas cosas “bien” o lograruna ciudad “ordenada”. Necesitamos una visión transformadora queredireccione nuestras ac-“Estamos ad portas “iones hacia una ciudad más justa, sostenible eintegrada.
Desde el Plan Reguladordel2012se hapromovi-de enfrentar una aúeva ola dé _ -elisúper ciclo del cobre del 2012”. inversión minera y dounaexpansión urbana especulativa, basada en el automóvil, que ha densificadolos extremos, encarey monopolizacido el suelo do el desarrollo inmobiliario. La Chimba es el símboviviendas soJo más brutal: cialesjunto aun exvertede-ro, aisladas y en medio de un conflicto ambiental sin solución. Lo peor es que esta situación no fue un accidente, sino el resultado directo de decisiones de planificación einversión pú-6ti energética, que recuerda los 90 o áblica. Enlugar de mejorar lo existente, se optó por construir desde cero en condiciones adversas. Mientras tanto, más de 120 hectáreas de suelo subutilizado en Pedro Aguirre Cerda una zona clave de renovación urbana, junto al nuevo Hospital Regionalesperan una transformación estratégica.
Ojalá en algún momento podamos concretar vivienda social integrada a transporte público, como un tranvía. ¿Por quéno fuimos capaces dearticular planificación y gestión comotantas ciudades desarrolladas? ¿ Por quéno supimos generar zonas industriales de alto estándar, fuera de laciudad, queliberensuelo para la regeneración habitacional tan urgente? Algo falla en nuestra manera de mirar y de hacer. Hoy estamos ad portas de enfrentar una nuevaola de inverel sión minera y energética, que recuerda los años noventa o súper ciclo del cobre del 2012.
Pero ¿ qué estamos haciendo distinto esta vez? Sorprende que en pleno 2025 no contemos con una Corporación de Desarrollo Territorial, capaz de integrar planificación y gestión, o que no exista un Banco de Suelo Pú blico, que vincule el desarrollo industrial con la regeneración habitacional. Y que la única respuesta seaseguir expandiendo la ciudad.
Sino cambiamos nuestra dirección, corremos el riesgo de repetirla frustración, y que nuestra ciudad siga siendo solo una opción para quien resiste por romanticismo, o para quien no puede optar por un lugar de menor costo y mejorcalidad devida. Antofagasta merece mucho más que repetirsu historia, merece hacerlas cosas distintas.. Columna