Autor: MARÍA FLORENCIA POLANCO
“Papá, no entiendes”: el reto de atajar la marcada brecha digital entre adultos y jóvenes
“Papá, no entiendes”: el reto de atajar la marcada brecha digital entre adultos y jóvenes La serie “Adolescencia” dejó en evidencia el distanciamiento entre las generaciones -No avanza, porque no lo entiendes. ¿Qué no entien do? No interpretas lo que hacen. Lo que está pasando. ¿A qué te refieres? Insta (.. ) ¿ Viste lo que escribió Katie (en Instagram)? Sí. Parece ser amable, ¿no? ¿ No es así? ¿ Qué crees que significa la dinamita? No sé. Dice que él es un “incel” (célibe involuntario), papá.
Aquel diálogo es un extracto de una de las escenas más comentadas de la serie “Adolescencia”, en Netflix, la que ha puesto sobre la mesa un tema tan urgente como evadido: la profunda brecha en lenguaje y cultura digital que separa a los adultos de los jóvenes. La trama de la producción gira en torno a un adolescente de 13 años que es acusado de asesinar a una compañera de clase.
Y entre sus muchas aristas, también refleja una realidad que expertos en Chile ya advierten: la comunicación entre generaciones, en muchos sentidos, está fracturada (los cada vez más comunes incidentes entre escolares y docentes son un reflejo de eso), y el mundo digital estaría al epicentro de este distanciamiento.
“La brecha existe, está ahí, nos tiene que ocupar y también tiene que ser parte de las tareas activas de los adultos, porque en la relación con un adolescente hay un adulto responsable”, señala Marcela Tenorio, académica del Centro de Investigación para la Mejora de los Aprendizajes de la U. del Desarrollo. Según Andrea Figueroa, decana de la Facultad de Educación de la U. Central, “el lenguaje juvenil utiliza códigos propios para expresar su visión del mundo, sus interacciones y sus referentes visuales. Esto hace que, al comunicarse con adultos, cada grupo interprete el diálogo desde marcos distintos, ya que la comprensión siempre está influida por sus experiencias y percepciones subjetivas.
Además, cuando a eso se añade el uso de nuevas plataformas digitales, esa brecha generacional se hace aún más profunda”. La serie “Adolescencia” expone cómo el mundo digital en el que viven los jóvenes se ha convertido en un terreno ajeno para muchos adultos, profundizando la brecha generacional en el lenguaje, las interacciones y la comprensión de su realidad. El problema vínculo.
Los papás no es técnico, es de se ven amenazados por los aspectos técnicos y renuncian a conectar”. Para que la adultos deberían comunicación mejore, los escuchar más, tratar de conocer las plataformas que usamos y evitar juzgar sin entender”. Esta (brecha) se hace cada vez más grande si no les damos una infancia y adolescencia más normal, de menos pantallas”.. .................................................. DANIEL HALPERN ACADÉMICO UC. ............................................................... DOMINGA CELSI ADOLESCENTE DE 16 AÑOS. ............................................................. SERGIO CASTILLO PROFESOR, BETTERLARD SCHOOL Esa es una realidad que toca a muchas familias, advierte Emmanuel Pacheco, director de la Fundación Katy Summer, que previene el ciberacoso y el suicidio adolescente.
Él advierte que en su trabajo con los apoderados se ha dado cuenta de que “hay papás que todavía están en Facebook y ni siquiera saben que existe TikTok, pero sus hijos ya ni siquiera están en esa red, sino que en Reddit o Discord. Estamos a años luz digitalmente”. La serie también expone la dificultad de los docentes para conectar con sus estudiantes.
Sergio Castillo, profesor de Lenguaje en el Betterland School (Lo Barnechea), también lo vive: “La serie me deja dos preocupaciones: por los estudiantes, pues su acceso a internet desde temprana edad no les permite diferenciar entre un buen y un mal uso de esta herramienta.
Y dos, por la distancia cada vez más grande que tenemos como profesores con estas generaciones”. A su juicio, “esta se hace cada vez más grande si no les damos una infancia y adolescencia más normal, de menos pantallas”. Dominga Celsi, adolescente de 16 años, opina que “muchos adultos, especialmente los profesores, aún no terminan de entender cómo los adolescentes usan la tecnología y las redes sociales.
Hay una diferencia clara en la forma de comunicarse: mientras los jóvenes nos expresamos con memes, mensajes cortos y las últimas tendencias, los adultos suelen ser más formales”. Esa diferencia, admite, “genera malentendidos, porque, en muchos casos, parece que habláramos idiomas distintos”. Una conexión real Ante esta inquietante brecha, surgen preguntas sobre cómo abordarla. Daniel Halpern, académico especialista en alfabetización digital de la UC, es enfático: “El problema no es técnico, es de vínculo, de cercanía y de comunicación. Los papás se ven amenazados por los aspectos técnicos. Además que la comunicación requiere un esfuerzo, y renuncian a conectar”. La adolescente tiene una perspectiva similar. “Para que la comunicación mejore, los adultos deberían escuchar más, tratar de conocer las plataformas que usamos y evitar juzgar sin entender. En lugar de imponer su visión sobre la tecnología, sería más valioso que se acercaran con curiosidad”, opina Celsi. Una estrategia que al profesor del Betterland School le ha sido útil es adoptar una dinámica de profesor jefe. “Realizo entrevistas a los estudiantes, averiguo sus gustos e intereses, en especial en aquellas cosas que no comprendo. De esta forma, se potencia el vínculo e incluso se g e n e r a u n a p o s i b i l i d a d d e aprendizaje. Así me pasó con Wattpad, medio (de lectores y escritores) que desconocía hace unos años y que luego apliqué como una herramienta en el electivo de Literatura. Aún así, creo que la brecha se acerca cuando los acostumbramos a un mundo menos tecnológico del que les rodea”, comparte.
La serie “Adolescencia” termina con una escena conmovedora: los padres del protagonista reflexionan sobre su falta de conexión con él, de las horas que pasaba encerrado en su pieza en el computador, sin que ellos llamaran a su puerta. “Es imperante entender que no porque estén en internet dejan de ser tus hijos, dejan de ser tu responsabilidad. Estamos hablando de jóvenes menores de edad que necesitan guía”, reflexiona Halpern, que mañana lanzará su libro “El poder de la conexión. Redes sociales, videojuegos y porno”. Conectar más allá de la cotidianeidad es lo que ha intentado hacer María Ossa, mamá de un adolescente de 15 años.
“Con mi marido tocamos muchos temas de conversación con nuestros hijos, muy abiertos, como diciéndoles no te sientas raro si te pasan cosas, porque nosotros también fuimos adolescentes”. También acude a una medida que para muchos puede ser controvertida, que es revisarle el celular de forma sorpresiva, ya que es menor de edad. “Él me comenta cuando hay cosas privadas y respeto su intimidad. Sabe que no es para pillarlo, sino para cuidarlo, porque como mamá tengo buen olfato”, dice.. N Más que la tecnología, el problema es de comunicación y vínculo. Sobre cómo acortar esta distancia, hablan expertos, apoderados y una estudiante. La serie “Adolescencia” dejó en evidencia el distanciamiento entre las generaciones