Soledad Lama, la economista que expandió el negocio paterno en el mundo de las grúas
Soledad Lama, la economista que expandió el negocio paterno en el mundo de las grúas SANTIAGO DE CHILE, SÁBADO 30 DE MAYO DE 2026 Soledad Lama hoy preside la firma de logística Comaco, que empezó en Portugal con 10 de Julio y hoy se ubica en Enea.
Soledad Lama, la economista que expandió el negocio paterno en el mundo de las grúas S oledad Lama Mondria (50, casada en terceras nupcias, con dos hijos del segundo matrimonio) usó desde los cuatro años un overol para acompañar a su papá, el fallecido empresario Ramón Lama, en un negocio que partió como un taller mecánico automotor y que luego se convirtió en una compañía de importación, venta y renta de grúas horquilla que trasladan container, con o sin operador, bajo el nombre de Comaco.
Las grúas eran usadas, multimarca y se importaban desde Estados Unidos Ese negocio que esta empresaria hoy preside fue parte de su niñez y juventud, así que Soledad Lama está acostumbrada a tratar principalmente con una contraparte masculina. De hecho, se crió en ese ambiente.
Comaco partió en Portugal con 10 de Julio, y ella --rubia de ojos azules-en su juventud estaba acostumbrada a pasar de largo de llegada o partida del taller, y sin mirar, bajo una lluvia de piropos por parte de todo el barrio.
Cuenta que siempre le gustó usar minifalda porque es bien femenina, y que el auto que le prestaba su papá para ir y venir (vivía con su madre, una periodista, que se separó del empresario cuando ella era muy niña) era un Jeep Willys descapotable, de esos que se diseñaron para el Ejército de EE.UU. en los 40'. Hace tres décadas, su padre, que era instructor de vuelo, debió amarizar en la laguna Aculeo. El aparato se enredó con unos troncos flotantes, y él quedó politraumatizado. Era mediados de diciembre y había que pagar sueldos, aguinaldos y hacer que la empresa siguiera funcionando mientras su dueño se recuperaba. Así es que su hija única, y con solo 17 años, debió tomar las riendas. Decidió irse a vivir con su papá en Vitacura. La formación económica Soledad Lama se formó en el colegio SEK y luego estudió economía en la Universidad Gabriela Mistral. Ahí comenzó su pololeo con quien sería su primer marido, un estadístico. Le siguió los pasos a México por trabajo de él, aunque no muy convencida porque a su padre le habían descubierto un cáncer a los huesos con un pronóstico de sobrevida de tres años. En medio de la pena, aprovechó de cursar un máster en economía y negocios en la Universidad de Anáhuac (Ciudad de México), donde luego consiguió un empleo. En el Instituto de Desarrollo Empresarial de dicha universidad tenía que organizar cursos y programas que vendía este centro, que era una especie de brazo de vinculación entre la universidad y las empresas. Ahí aprendió sobre negociación, liderazgo y márketing. Luego iría a Harvard a estudiar un curso de negociación avanzada. Pero las cosas en su matrimonio no andaban bien. Tras un asunto de salud que se cerró con una recuperación, trataron de recomponer la relación, pero no resultó. Ella consiguió un trabajo en el Ministerio de Educación de México, vinculado a un programa dirigido a adultos mayores, pero se tuvo que volver a Chile porque su padre estaba muy mal de su enfermedad. Cuando llegó el 28 de septiembre de 2003, su padre le dijo: "Haz lo que quieras con la empresa. Si quieres, la vendes". Ramón Lama murió el 14 de noviembre. Comaco estaba medio de capa caída con un dueño debilitado por su enfermedad y trabajaban unas 25 personas. A la empresaria le dio mucha pena cerrar o vender, y finiquitar a varias de esas personas con las que había crecido. Se decidió sacarla adelante como gerenta general. Mentoría de Mauricio Russo La compañía partió con alrededor de 10 máquinas, y hoy cuenta con cerca de 200 y varias más grandes. Cuenta con 33 empleados. La sede ya no está en el centro de Santiago, sino que, desde 2015, en Enea. Cuando Comaco empezó a crecer en el centro, Soledad Lama conoció a su segundo marido, el padre de sus hijos. Era el ejecutivo del banco de la esquina, que tenía muy buen ojo comercial, afirma la empresaria. Al tiempo se fue a trabajar con ella. Se casaron en 2006. Tuvieron dos hijos entre 2006 y 2008. Se separaron en 2015. Él tomó su rumbo en los negocios y armó una firma de logística. La partida de su exesposo la obligó a hacerse cargo de la parte comercial. "Aprendí mucho, después me metí al G 100 y conocí a empresarios extraordinarios que me han ayudado hasta ahora. Conocí a Mauricio Russo (fundador de CasaIdeas, fallecido en 2023), a Diego Fleischmann, Alfredo Cepeda, Andrés Cargill, Enrique Varas, mis grandes amigos empresarios que tengo hoy", afirma sobre su ingreso a ese ecosistema emprendedor.
Cuando conoció su historia, cuenta que Russo empezó a convencerla de que le comprara su parte de la empresa al exmarido (40%), que ella le había ido cediendo a través de los años. "Ahora que mi empresa es más grande, ya tengo tantos años de directorio encima, veo lo que él vio, yo no era capaz de verlo: el potencial de Comaco Servicios Logísticos. Él (Russo) quería que yo comprara e hiciera crecer la compañía". Soledad Lama compró justo antes del estallido, que partió el viernes 18 de octubre de 2019. Ese sábado se levantó temprano en su casa en Las Condes, "y me viene como una epifanía, como una revelación. Y dije, la gente cómo se está moviendo, la gente que no vive acá.
Las nanas, las enfermeras, todo el mundo, ¿cómo se van a ir a su casa? Dije: yo voy a salir con mi camioneta a mover gente, debe estar la cagada". Ahí nació la campaña súbete_santiago, que la extendió por Instagram y se viralizó.
Fue a dejar personas a todos lados: Maipú, La Pintana, Rinconada... Dice que ella es agradecida de la vida y una privilegiada por lo que tiene y las oportunidades que se le han dado y que eso hay que devolverlo de alguna manera. Directorio en pandemia Luego vino la pandemia y le empezaron a devolver las grúas arrendadas. Preguntó a sus amigos, y le aconsejaron crear un directorio. Llamó a su abogado y lo plasmaron legalmente. El gobierno corporativo quedó conformado por Mauricio Russo (presidente), Alfredo Cepeda, Jaime Díaz, que era el exgerente comercial de Tattersall, y Gabriela Salvador. Ahí Russo fue visionario. La hizo subir los precios y pedir todos los créditos Covid para empresas y transformarlos en grúas, preparándose para crecer.
Al poco tiempo, el boom logístico que se generó en la pandemia la benefició. "La cosa se empezó a reactivar, empezó Chile Express (... ) que quiero una grúa, quiero dos, quiero tres, cuatro, cinco, quiero seis. Quiero turno de día, quiero turno de tarde, de noche. Todo esto por el e-commerce. Y llegué a tener 60 personas.
Luego me hicieron traer profesionales y tuve que aprender a trabajar con ellos, así que coaching 1,2 y 3". No todo fue perfecto, entre medio la estafó su contador con $150 millones, simulando pago a proveedores y le robaron grúas por otro tanto. Pero la empresa creció. Soledad Lama encontró a su actual pareja --que tiene una consultora y es rescatista-y se casaron. "Me rescató a mí", bromea. Hoy se encuentra abocada a un aumento de capital para captar inversionistas, y fortalecer la firma, cuyo directorio preside desde hace seis meses. Cederá poco menos de un tercio de la propiedad en esa capitalización.
CÉSAR SOTTOVIA JARA PRESIDENTA DE COMACO: La profesional (50) se formó en un mundo masculino y su mentor para el crecimiento de su empresa fue nada menos que el fallecido fundador de CasaIdeas, junto a otros amigos empresarios. ILUSTRADOR: RODRIGO VALDÉS..