Autor: EQUIPO SOCIEDAD
El sello del colegio La Maisonnette destacado por quince exalumnas
El sello del colegio La Maisonnette destacado por quince exalumnas E R R O T A L A N I L U A P Y L L E K A N S A Y S E T R O C O I D U A L C E R R O T A L A N I L U A P E R R O T A L A N I L U A P N N A M E G A W L E B A S I O I B M A R A M L A B O T S I R C AZULES, ROJAS, AMARILLAS Y VERDES Francisca Albornoz y Sofía Claro, Verdes. Daniela García y Josefina de Soto, amarillas. Andrea Silva Da Bove y su mamá Sonia Da Bove. María Cristina Güell y Manuela Besoni, rojas. crando además a toda la comunidad. Es así como todas colaboran ya sea En 1955, Luz María Edwards con madame Gabriela. En 1954, doce alumnas de Sexto Año de Humanidades en su último En el colegio, Marcela Cubillos junto a su hermano Felipe en 1998. TRINIDAD SÁNCHEZ DUEÑAS, 1995 DOCTORA EN CIENCIAS BIOLÓGICAS AMARILLA CAROLINA ÁLVAREZ PEÑAFIEL, 1996 EDITORA ELMERCURIO.
COM AZUL CHANTAL BERNSAU SILVA, 1983 JOYERA TEXTIL Y ARTESANA VERDE “Lo que más me marcó del colegio es que había libertad para hacer lo que te apasione, SUSANA SIERRA LEWIN, 1999 DIRECTORA DE AMCHAM CHILE, FIBA Y AACCLA VERDE Al colegio llegó a los dos años, por lo que al final estuvo 16 años en él. Al salir estudió Arte ANDREA SILVA DA BOVE, 1992 GERENTA GENERAL DE BANCOESTADO AZUL XIMENA RODRÍGUEZ MANDIOLA, 1959 ESCULTORA, BAILARINA Y ORFEBRE ROJA Entre 1980 y 1990, esta exalumna fue directora de La Maisonnette.
Conocida como Madame Luz MaANTONIA LEHMANN SCASSI-BUFFA, 1972 PREMIO NACIONAL DE ARQUITECTURA 2004 ROJA SOLEDAD ARELLANO SCHMIDT, 1989 ECONOMISTA Y VICERRECTORA ACADÉMICA UAI ROJA Su enseñanza básica la hizo en la Alianza Francesa y se cambió a La Maisonnette en enseñanza media.
Para ella fue un gran PAULA DOMÍNGUEZ RISOPATRÓN, 1990 PRESIDENTA DEL CENTRO DE EXALUMNAS Y CONCEJALA DE VITACURA VERDE VIRGINIA DEMARIA AVERILL, 1998 CONDUCTORA DE TV, CHEF Y ARTISTA AMARILLA ANTONIA PRIETO LAFRENTZ, 2004 INGENIERA COMERCIAL, DIRECTORA DE VENTAS DE GOOGLE AMARILLA LUZ MARÍA EDWARDS GARCÍA-HUIDOBRO, 1957 FILÓSOFA Y EXDIRECTORA DE “LA MAISONNETTE” AZUL El Campeonato de Colores fue creado por Madame Gabriela en los años cuarenta con el fin de seleccionar a las mejores atletas, involu“Era un colegio en el que no había temas tabú y que se conversaba abiertamente de todo. Nos empujaban a informarnos de lo que estaba “Fue un hogar donde me sentí constantemente apoyada y valorada tanto por las madames como por mis compañeras.
Ellas me motivaron a dar lo MARCELA CUBILLOS SIGALL, 1984 ABOGADA Y EXMINISTRA DE MEDIOMABIENTE Y EDUCACIÓN AZUL CARMEN FIGUEROA ELGUETA, 1991 PRESIDENTA DE LA FUNDACIÓN CAPS (CENTRO DE APOYO A PERSONAS SORDAS) VERDE Como muchas exalumnas, la exministra de Medio Ambiente (2018) y Educación (2018-2020), recuerda al profesor de Matemáticas Ciro Andrade.
“DesLo mejor del colegio para Antonia Prieto fue cómo fomentaba los distintos talentos: “Existía un espacio real para aprender y destacar en cualquier La importancia que se le da a la educación artística es lo que más marcó a la escritora y también profesora Asociada en la Facultad de Letras UC, María En el colegio, un grupo de alumnas, a fines de los ochenta aprendiendo sobre Geografía con música junto a madame Gina. Trinidad Sánchez está con cintillo blanco.
Al igual que otras exalumnas, la ingeniero comercial Susana Sierra destaca que el Campeonato de Colores, les enseñó de liderazgo, compromiso y trabajo en “Lo que soy hoy se lo debo, en gran medida, al colegio. Mi paso por los Centros de Alumnas y, más tarde, mi rol como apoderada en el Centro Lo recuerda como un colegio muy auténtico, “bien de avanzada para la época. Poco estructurado, libre, repleto de actividades artísticas y deportivas de excelente calidad.
MARÍA JOSÉ NAVIA TORELI, 2000 MIEMBRO CORRESPONDIENTE DE LA ACADEMIA CHILENA DE LA LENGUA, COLUMNISTA DE EL MERCURIO EN ARTES Y LETRAS AMARILLA La primera mujer en recibir el Premio Nacional de Arquitectura de nuestro país, junto a Luis Izquierdo, en 2004, Antonia Lehmann recuerda el proceso que vivió para los campeonatos de colores: “Nos amanecíamos “Tengo un recuerdo muy marcado sobre mi postulación al Bachillerato Internacional (IB). El colegio era parte de este programa y yo tenía unas ganas inmensas de entrar al de Matemáticas, pero los requisiEntre sus obras están la escultura “Cabeza” de Vicente Huidobro y las Puertas del Hemiciclo del Senado de Valparaíso. Después del colegio, Ximena Rodríguez, de donde egresó a los 16 años, estudió Arte y luego pasando, a tener opiniones propias y a defenderlas”, destaca la economista Soledad Arellano.
También recuerda su participación en el equipo de volleyball del colegio, que la obligó a salir de su zona de confort y le permitió conocer a compañeras de distintos cursos, generando una relación de equipo, y trabajando siempre en conjunto por un objetivo común. día con uniforme. Sentadas: Mireya Palma, Renata Engel, Soledad Prendez, Nina Bianchi y Carmen Prado. De pie: Virginia Rivera, Marisol Figueroa, Cecilia Bunster, Cecilia Soto, María Teresa Gandarillas, quien fue editora de Vida Social de “El Mercurio” durante 40 años, y Angelita Ortúzar. Cabe destacar que los uniformes usados en La Maisonnette han sido diseñados por sus propias alumnas. participando en las coreografías de las barras, el vestuario o la temática. Su nombre es porque se dividen en Azules, Rojas (los primeros colores), Amarillas y Verdes.
En las imágenes las azules Josefina Mardini e Isidora Falcone (2007, al salir del colegio); las rojas María Cristina Güell y Manuela Besoni (2007); las amarillas Daniela García y Josefina de Soto (2011), en el Estadio Nacional; y las verdes Francisca Albornoz y Sofía Claro (2007). área: artes, ciencias, deportes, tecnología o humanidades”. “Gracias a los profesores, a mis compañeras y al sistema de BI, cada una pudo avanzar muchísimo en su vocación”, dice.
También recuerda cómo la marcó profundamente el Campeonato de Colores: “Era un reflejo de cómo las alumnas tomábamos el liderazgo y nos hacíamos dueñas de nuestras capacidades en todas sus dimensiones”. ría, hoy recuerda: “De las muchas cosas que recibí del colegio, una de las que me marcó fue el espacio y valoración de lo que podríamos llamar cultura. Además de los programas oficiales, teníamos academias (que no existían en esos años en otros colegios) de Ballet, Literatura o Teatro. También había foros y debates acerca de temas del momento que nos exigían estar al tanto de lo que pasaba más allá de las aulas, y a tomar posición y fundarla. Grandes aprendizajes que enriquecieron mi apreciación del mundo, de los seres humanos y de la vida”. y Gastronomía, y desde hace bastante tiempo es una multifacética influencer con sus recetas de cocina y manualidades.
Es la menor de cinco hermanas, quienes también estudiaron en La Maisonnette, pero a diferencia de ellas, como reconoce, “yo era la única que no tenía buenas notas y me portaba más o menos en clases”. Pero, agrega: “Las profesoras me hicieron sentir que todo lo que a mí gustaba, que tiene que ver con el arte y las habilidades manuales, eran igual de valiosos que cualquier otra asignatura. Me hicieron sentir valorada y destacada”. equipo. También detalla que se dio cuenta de que era buena para las matemáticas cuando el profesor Ciro Andrade la hacía hacer cálculos en la pizarra y cómo esto cambió su vida.
Además comparte cuánto la marcó ese “sentido de familia que se vivía día a día, donde profesores y alumnas nos conocíamos por el nombre”. La Ingeniera Comercial que se encuentra viviendo en Miami y es CEO BH Compliance, es también profesora del MBA UC, Diploma de Gobierno Corporativo de la UC y programas fuera de Chile. pués de la primera clase que tuve con él, me dijo que tenía que sacar puntaje máximo en la PAA de Matemáticas y que él se encargaría.
Cuando lo logramos volví al colegio para agradecerle (el mérito era 100% suyo), pero con su franqueza habitual, me dijo que su esfuerzo había sido completamente inútil porque yo ya tenía decidido estudiar Derecho”. Del colegio destaca su formación humana y que “prepara mujeres empoderadas para la vida.
Sin importar la ruta elegida o las dificultades que surjan, el colegio te enseña que la herramienta más valiosa es, siempre, la confianza en ti misma”. En la segunda foto, el día de su graduación en 1998 junto a su hermano Felipe. tos de excelencia académica eran altísimos”, cuenta Andrea Silva, y agrega: “En ese momento fue clave mi profesor, Ciro Andrade.
Él me impulsó, creyó en mí y me motivó profundamente a lograrlo”. Para la ingeniero civil de la Universidad de Chile el colegio fue un espacio sano que la cuidó mucho y donde formó grandes amigas. “Si tuviera que definir su impacto en mí, destacaría su modelo educativo: simple pero muy exigente. Me enseñaron a enfocarme mucho más en disfrutar y cuidar el proceso que en la ansiedad del resultado final. Aprendí el valor de la disciplina y la perseverancia y la importancia vital de la colaboración”. En la segunda foto, junto a su mamá, Sonia Da Bove. Escultura con Marta Colvin y Sergio Mayol y Paisajismo con Raúl Silva.
Recuerda que tuvo maravillosos profesores como Gastón Soublette (Música); Marta Cruz-Coke (Religión, “que era más bien de espiritualidad que de religión); Techi Edwards (Literatura en Inglés) y Esther Hunneus, autora de “Papelucho”, (Cerámica). “Todos muy brillantes. Me abrieron un mundo de la libertad en el que podía ser y hacer lo que quisiera.
Era un colegio no tradicional, bastante abierto, que tenía muchos cursos optativos y talleres muy interesantes”. También cuenta que además incursionó en el modelaje y que ha tenido una vida llena de cosas maravillosas que en gran parte se las debe a su colegio. José Navia. “El colegio enriqueció mucho mi vida y me ayudó a elegir mi camino.
Gané varios concursos literarios y recuerdo con tremendo cariño a todos mis profesores, pero especialmente a las Madames de Castellano”, afirma la columnista María Jose Navia y recuerda que en esa época fundó una revista en el colegio con un grupo de amigas, que solo tuvo un número, pero que le “encantó hacer”. También hizo varias obras de teatro con su curso: “Escribía sobre la materia de las clases, así servía también para estudiar. Recuerdo que hice una sobre las matemáticas que tenía canciones y todo. La montamos en el teatro del colegio un par de veces”, comenta.
“Siete estudiantes que asistían a clases en dos salas habilitadas en una casa de la calle Marcoleta fueron los inicios del colegio La Maisonnette (la casita, en francés), fundado el 1 de abril de 1936, por Gabriela Yáñez de Figueroa (1904-1996), también conocida como Madame Gabriela y quien fue directora hasta 1972.
En 1937, este colegio de mujeres que en sus comienzos también tuvo niños en Preescolar y Básica yéndose algunos después al SSCC Manquehue se trasladó a Bellavista, luego a La Concepción, Pedro de Valdivia y, finalmente, en 1964, llegó a Avenida Luis Pasteur, Vitacura.
Hoy 15 exalumnas (en orden alfabético, como en el colegio) recuerdan su paso por sus salas de clases, con entrañables profesomejor de mí, especialmente en las áreas de Historia y Arte, y me inculcaron el fuerte sentido social que me define hoy, enseñándome el valor de tratar con dignidad a todas las personas sin distinción”, asegura la presidenta de la Fundación CAPS, Carmen Figueroa. Tras egresar en 1991, estudió Licenciatura en Historia y Estética, Pedagogía en Historia en la PUC y, posteriormente realizó un Magíster en Educación.
Además de su trabajo en la fundación lidera un emprendimiento llamado “La tiendita sorda”, un espacio que busca promover la lengua de señas y la cultura sorda a través de juegos y objetos de uso cotidiano. res, directoras (María Teresa Lira, Marta Cruz-Coke, Margarita Zavala, Luz María Edwards, Magdalena Aguirre, Carmen Gloria Melo, Pilar Mery, Carolina Meyer, Carmen Echeverría y Constanza Hutt) y el tradicional Campeonato de Colores.
Cabe destacar que en él no solo se compite en lo deportivo, sino que también se resalta lo creativo, destacando lo importante que es para este colegio potenciar los talentos de cada una de sus alumnas.
Esta semana, además, acaban de celebrar sus 90 años, una fecha determinada por el cumpleaños de Madame Grabriela (17 de mayo) y tal como postearon en su cuenta de Instagram se han enfocado en formar mujeres capaces de descubrir su identidad, desarrollar su máximo potencial y posicionarse en el mundo con seguridad, pensamiento crítico y responsabilidad solidaria. armando las presentaciones con montajes muy complejos, grabaciones, disfraces y escenografía. Nunca las profesoras y autoridades nos controlaron esas presentaciones ni las pautearon, había mucha confianza y esa libertad fue muy enriquecedora y autoafirmativa. Salían espectáculos y montajes extraordinarios y lo pasábamos muy bien”. También recuerda sus últimos años ahí, cuando su directora era Madame Gabriela. “La extraordinaria Gabriela Yáñez”, enfatiza. “Eran tiempos políticos difíciles y el país era un caos. Ella siempre nos empujó a tomar posturas y participar.
Recuerdo haber ido muchas veces a conversar con ella, como presidenta del Centro de Alumnas, y siempre estaba abierta e interesada en escuchar y ver cómo podíamos participar en la discusión pública en esos años”, recuerda. para ver las cosas desde una perspectiva única, para reflexionar y encontrar el arte en eso que te propusieras y, sobre todo, a tener seguridad y confianza en ti misma; son cosas que marcan para el resto de la vida”, destaca Carolina Álvarez quien tras ser editora Internacional de esta casa periodística, actualmente es editora de ElMercurio. com.
“Aunque siempre fui descoordinada en los bailes y muy lenta para el atletismo”, recuerda, “el Campeonato de Colores fue una experiencia increíble de trabajo en equipo, de lealtad con el resto de tus compañeras de alianza y de competencia sana con las que podían ser tus mejores amigas y también tus máximas rivales”. cambio, ya que el primero era mixto y con muchos alumnos y el segundo solo de mujeres y de pocas alumnas. “Con un contacto mucho más cercano entre los profesores y nosotras”, dice la destacada joyera textil y artesana Chantal Bernsau.
“Teníamos instancias de mucha creatividad y compañerismo en el Campeonato de Colores en el que cada una representaba su color en diferentes actividades deportivas y artísticas”. Como anécdota recuerda que un día la inspectora entró de sorpresa a la clase y vio a tres de sus compañeras fumando: “Yo las acompañaba, como siempre, pero no fumaba, nunca lo hice. Al encontrarnos nos mandó a inspectoría y claramente era para ser suspendidas.
Todas mis compañeras le juraron a la inspectora que yo solo las acompañaba, y como no les creía, terminé tirándole todo mi aliento a su cara para que me creyera y así me salvé de estar un año con matricula condicional”. Donde la relación profesor alumno se vivía con autoridad, respeto académico y mucho amor y cuidado.
La académica de la Uandes destaca que “los profesores fueron un lujo” y nombra a varios, entre ellos a madame Gina que “nos enseñó la geografía con canciones creadas por ella misma y su acordeón”, en la foto, o a Ciro Andrade “enseñando matemática a nivel universitario a nosotras las pajarracas”. También a Madame Filo y su incuestionable pasión por las ciencias, “¡¡ ¡pero sobre todo por la vida! !! Fue una mujer entrañable, que marcó generaciones y generaciones con sus enseñanzas, sus esquemas, exigencia cariñosa”. También evoca los concursos “Crecer Cantando” en el Municipal, con las profesoras de “Mazapán” y las actuaciones para el 14 de julio, el Día Nacional de Francia. “Me siento privilegiada y agradecida de haber compartido una gota de historia de La Maisonnette. Le debo mucho de lo que soy y de la mujer y profesional en que me he transformado”, finaliza. En el campeonato de colores, Carolina Silv a, P i l a r M o r e n o, Paula Domínguez y Rossana Lewin. de Padres, fueron mi verdadera escuela de gestión.
El colegio me enseñó a hacer, a trabajar en equipo, a inventar, a levantar ideas y, sobre todo, a ejecutarlas”, afirma la concejala y gerenta de la Casa de la Cultura en la Corporación Cultural de Ñuñoa, Paula Domínguez. En este aniversario recuerda cuando a la directora de su tiempo, Madame Luz María Edwards, le presentaron una lista infinita de proyectos. “Queríamos traer scout, hacer el Día Verde... jugar Naciones en los recreos... Ella nos escuchó y nos dio la clave de mi carrera profesional: Háganlo, pero háganlo bien; de la mejor forma. Esa excelencia se vive también en el Campeonato de Colores. Ahí uno aprende a liderar, a formar equipo, a competir, a sufrir, a tolerar la frustración y a ser resiliente.
Es una experiencia única, llena de deporte, colores, creatividad y energía, que solo entendemos quienes hemos vibrado con ella”. En la segunda foto para un campeonato de colores junto a sus compañeras y amigas Carolina Silva (roja), Pilar Moreno (amarilla) y Rossana Lewin (azul). Autor: EQUIPO SOCIEDAD. A 90 años de su fundación por la recordada “Madame Gabriela”: