Editorial: Reconstruir el tejido productivo
Editorial: Reconstruir el tejido productivo Las medidas financieras y tributarias anunciadas para emprendedores afectados por los incendios forestales en Nuble y Biobío abordan la emergencia inmediata, en tanto que la postergación de cuotas, la condonación de multas e intereses y las facilidades de pago evitarán el colapso financiero de miles de microempresarios.
Sin embargo, postergar obligaciones no reconstruye locales, no repone inventarios ni recupera el empleo perdido, lo que pone en relieve un desafío central: cómo recuperar la capacidad productiva en zonas donde casi el 60% de los pequeños comercios fueron dañados. La Multigremial Nacional estima que cerca de 3.000 pequeños comercios fueron afectados en Penco, Tomé, Concepción y Bulnes. Esta cifra representa aproximadamente 6.000 emprendedores y trabajadores perjudicados. El gremio proyecta una caída cercana a 2 puntos porcentuales en personas ocupadas, mientras que las pérdidas económicas alcanzan aproximadamente US$90 millones, donde Tomé presenta el escenario más crítico. BancoEstado implementó postergación de hasta seis cuotas en créditos y renovación automática de líneas durante el primer semestre.
El Servicio de Impuestos Internos anunció la condonación de multas e intereses hasta el 28 de febrero, de la misma forma que la Tesorería General de la República facultó la prórroga de contribuciones de 2026 para 2027. Estas medidas evitarán que emprendedores que perdieron infraestructura enfrenten además el colapso de obligaciones previas. No obstante, la condonación de intereses no sustituye la pérdida de infraestructura, maquinaria e ingresos.
La Multigremial Nacional enfatizó que al incorporar al análisis los efectos indirectos de la interrupción de las cadenas de suministro, la reducción en la capacidad productiva podría alcanzar al menos un 10%, lo que podría profundizar la pérdida del empleo. Si a eso se suma el hecho de que muchas pymes podrían no reabrir, el efecto sería devastador. La experiencia de emergencias anteriores demuestra que sin financiamiento específico para reposición de activos y subsidios para capital de trabajo, una proporción significativa de pequeños negocios no logra reabrir. El impacto proyecta cientos de trabajadores que perderán sus fuentes laborales en comunas donde las alternativas son limitadas, lo que, a su vez, genera presión sobre la protección social. Las medidas anunciadas cumplen su función en el corto plazo. El paso siguiente es diseñar instrumentos que permitan reconstruir capacidad productiva antes de que el cierre temporal se convierta en definitivo. La reactivación económica requiere articular financiamiento para reposición de activos, subsidios para capital de trabajo y coordinación entre el Gobierno, los municipios y el sector privado.