Autor: Victoria Cardemil Fuentes, socióloga
Cierre de los dispositivos de Lobito y Colchane
Cierre de los dispositivos de Lobito y Colchane Se necesita una respuesta inmediata y efectiva que proteja la dignidad de estas personas y garantice la seguridad detoda la comunidad. De lo contrario, se avecina para Tarapacá un desastre anunciado”. 103 millones han sido desplazados por la fuerza, la cifra más alta de la historia. No es una crisis pasajera ni una elección voluntaria: muchas personas huyen de la violencia, el hambre o la persecución. Cerrar estos dispositivos sin un plan de contingencia no hará desaparecer el problema, solo lo trasladará a plazas y calles, generando una crisis humanitaria y social. Invisibilizar el desplazamiento forzado no es una solución. Se necesita una respuesta inmediata y efectiva que proteja la dignidad de estas personas y garantice la seguridad de toda la comunidad. De lo contrario, lo que se avecina para Tarapacá es un desastre anunciado.
El 28 de febrero cerralos rán Transitorios Lobito y Colchane por orden de la nueva delegada presidencial, Ivonne Donoso, quien tomó esta decisión antes de salir de vadejando Dispositivos caciones, a cientos de familias en vulnerabiliextrema dad. Estos dispositivos fueron creados tras la crisis de 2021, cuando migrantes en situación de desplazamiento forzado se instalaron en campamentos improvisados en plazas y calles y Alto Hospide Iquique cio. En aquel entonces, la falta de respuestas concretas terminó en con enfrentamientos carabineros y ataques a migrantes, incluyendo la quema de sus pertenencias en plena vía pública. Hoy observé desde afuera los dispositivos y via aproximadamente 26 menores de edad y 30 adultos/as.
Estas personas no tienen otra alternativa de albergue y, con el cierre, quedarán nuevamente en la calle, reviviendo el mismo escenario de 2021. ¿Dónde dormirán estos niños y niñas? ¿ Qué sucederá con familias enteras expuestas a la intemperie y la inseguridad? La migración forzada es un fenómeno global en aumento. Según la Organización Internacional para las Migraciones (2022), en 2020 había 281 millones de personas viviendo fuera de su país de origen. ACNUR (2023) señala que.