Autor: Ximena Jara M. Directora de Factor Crítico
Columnas de Opinión: Zombies en La Moneda
Columnas de Opinión: Zombies en La Moneda as comunicaciones del Gobierno parecen sacadas de una película de zombies: autoridades que, consulL tadas por un tema, son incapaces de responder dentro de la lógica humana y responden vacuamente, como autómatas: sin variación, sin receptividad, sin voluntad docente y sin intención real de comunicarse con quien pregunta. Ocurrió el jueves pasado, cuando al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se le consultó sobre su conflicto con el ministro de Vivienda, Iván Poduje.
Su respuesta fue una frase prefabricada, repetida cinco veces, casi sin cambios: el ministro Poduje está preocupado por la reconstrucción del Ñuble y el Biobío y estamos trabajando para obtener el proyecto de ley que permita obtener los fondos. Una inteligencia artificial habría respondido con una apariencia más humana.
Puede que el ministro Poduje esté preocupado por la reconstrucción y que Quiroz esté trabajando arduamente, pero nada de eso tiene nada que ver con las preguntas que le hicieron: ¿ Hubo insubordinación? ¿ Insolencia? ¿ Le quita el piso? ¿ Es una provocación? Respuestas como esta hemos visto también en Mara Sedini, vocera de Gobierno, y en el Presidente cuando estaba en campaña: repetir sin responder realmente. Pero aunque parezca el balbuceo de los zombies, acá no hay improvisación, sino diseño. El lingüista cognitivo George Lakoff lo ha estudiado por décadas y ha identificado esta estrategia. La repetición, dice, fortalece las sinapsis entre circuitos neuronales, que se activan una y otra vez. Repetir una idea, más allá de su veracidad, hace que la reactivación de ciertos marcos de sentido vaya haciéndola más familiar y entonces más plausible o creíble, aunque sea falsa. Cada vez que una frase se repite, los circuitos que la procesan se fortalecen en el cerebro del oyente. Lo saben también Trump y sus partidarios: repetir es construir. Si Quiroz hubiera respondido, por ejemplo, "no, no fue una insolencia", habría activado un marco adverso: el de un conflicto de poder y un ministro de Hacienda cuestionado y debilitado. En cambio, lo bloquea e instala un muro de silencio que sólo formalmente es una respuesta. Afortunadamente, la aplicación de esta técnica ha sido suficientemente torpe como para mostrar el truco. Lo que deja ver es que la verdad ha dejado de ser el referente de la comunicación de este Gobierno. No se busca explicar, persuadir ni responder. No se busca el vínculo ni el diálogo. No se busca la claridad ni la verdad. Las funciones del lenguaje quedan constreñidas a un mantra defensivo que sale de la conversación y que se refiere no a la realidad, sino a una realidad que se quiere instalar como única.
Este lenguaje zombie ha sido históricamente más parte del autoritarismo que de la democracia, pero necesita vehículos que se le pueden negar, como la tolerancia a estas no respuestas, su reproducción acrítica o la falta de interpelación. Proteger la verdad, decía Lakoff, es siempre proteger la comunicación. "La comunicación de este Gobierno no busca explicar, persuadir ni responder". Autor: Ximena Jara M. Directora de Factor Crítico. "La comunicación de este Gobierno no busca explicar, persuadir ni responder".