Neoliberalismo. Una idea en disputa
Neoliberalismo.
Una idea en disputa ¿ Es posible poner orden a un concepto tan difícil, controvertido y maltratado? El libro de Álvaro Vergara, publicado por el IES, invita al lector a recorrer la historia de este pensamiento, pieza clave en las discusiones que han dado forma a la sociedad moderna. Reproducimos un extracto del capítulo I.
Si Chile fue la cuna del neoliberalismo, también será su tumba. (Gabriel Boric, 18 de julio de 2021) El Socialismo del Siglo XXI Aunque el término "neoliberalismo" tiene sus orígenes a comienzos del siglo XX, su connotación negativa es un fenómeno reciente.
El historiador Marcelo Casals, por ejemplo, afir'má que "el concepto mismo de neoliberalismo, si bien acuñado en el periodo de entreguerras, fue de uso bastante marginal hasta al menos a principios de los años 1980". En realidad, la prominencia de la palabra en el debate público está estrechamente relacionada con el derrotero de América Latina, específicamente con el surgimiento de distintos proyectos políticos de izquierda que se extendieron por varios países de la región.
En ese contexto, uno fundamental e imprescindible será el llamado "Socialismo del Siglo XP". [... ] Además de dar origen a diferentes centros de pensamiento y partidos políticos, varios líderes emergentes de este movimiento alcanzaron la presidencia de sus respectivos países; de ahí la vinculación directa entre el Socialismo del Siglo XXI y la difusión de la categoría neoliberal en múltiples ámbitos relacionados directamente con el debate público.
Por eso, la trayectoria del concepto y su comprensión actual solo pueden dimensionarse al narrar brevemente la historia del que fue su principal opositor. [... ] Juan Carlos Monedero, cabecilla del movimiento y dirigente de Podemos en España, define al Socialismo del Siglo XXI como "un sistema de organización que busca la libertad y la justicia, la solidaridad entre los miembros de la comunidad, la defensa de diferentes formas de vida, el respeto medioambiental, la paz entre las naciones e iguales condiciones para todos los pueblos del mundo". Sin embargo, para entender el ascenso de este nuevo socialismo es necesario realizar una breve contextualización.
Luego del colapso de la Unión So ¡ ca en 1991, una parte significativa de la izquierda latinoamericana, en especial la corriente marxista-leninista, termina de decantar un proceso de reflexión que había comenzado en la década de los ochenta.
Tomás Moulian, teórico chileno del Socialismo del Siglo XXI, explica que, con la caída del muro y de la URSS, "se derrumbó el mito del y de la URSS, "se derrumbó el mito del y de la URSS, "se derrumbó el mito del Lecturas. Documentos socialismo", y que, después de superar múltiples periodos de revolución y reforma dentro del continente americano, se inició el proceso para desarrollar un nuevo socialismo.
Inspirados por las lecciones de las dictaduras de derecha en el Cono Sur y el surgimiento de guerrillas de resistencia en Centroamérica y Colombia, intelectuales como Ernesto Laclau, Chantal Mouffe, Marta Harnecker, Heinz Dieterich y Juan Carlos Monedero comenzaron a desarrollar un nuevo enfoque político con una clara orientación: ser socialista y popular. A pesar de las diferencias culturales, económicas y políticas entre los distintos países de la región, esta perspectiva fue evolucionando hasta desembocar en un proyecto de cierta coherencia.
En el libro El Socialismo del Siglo XXI (2008), Heinz Dieterich, un sociólogo alemán radicado en Latinoamérica, describe la inspiración de la renovación en los siguientes procesos: "el renacimiento de una praxis liberadora que avanza [... ] se manifiesta en múltiples rebeliones y movita en múltiples rebeliones y movimientos populares que abarcan desde el zapatismo en México, el Movimiento de los Sin Tierra (MST) en Brasil, la revolución bolivariana en Venezuela y el argentinazo del 20 de diciembre". En el marco de ese relato, el Socialismo del Siglo XXI comenzará a operar en diferentes contingencias nacionales para promover su visión de sociedad. A grandes rasgos, el movimiento tenía (y sigue teniendo) dos objetivos principales.
En primer lugar, reactualizar la doctrina socialista después de la caída del muro de Berlín y el colapso de los socialismos reales; en segundo lugar, desmantelar la fase decadente del capitalismo en los países del tercer mundo.
Y para ellos, todo esto significaba en la práctica poner fin al neoliberalismo. ¿Qué entendían por esto último? Según Atilio Borón, intelectual argentino e importante teórico del Socialismo del Siglo XXI, el neoliberalismo es "la expresión ideológica de esta etapa [el capitalismo]" que llevó a secuestrar los sistemas políticos "por los grandes capitales". Ante las consecuencias perjudiciales de la economía. Neoliberalismo.
Una idea en disputa neoliberal, el ya mencionado Dieterich habría considerado imperativo transformar el modelo liberal en uno con un fuerte predominio del Estado, advir= tiendo además que el sistema social latinoamericano presentaba cuatro limitaciones: inestabilidad, asimetría, carácter mercantil-nacionalista e inviabilidad ecológica.
Su propuesta de reemplazo consistía entonces en implantar una economía con planificación "democrática" que apuntara a resultados más equitativos. [... ] A diferencia del antiguo marxismo leninismo, las transformaciones que proponía el nuevo socialismo no se lleva= rían a cabo mediante la toma revolucionaria del Estado y el uso de su fuer za, sino a través de la lucha y movilización popular en contra del "modelo neoliberal". En este contexto, la definición de aquello que los pensadores de izquierda denominaron "neoliberalismo" fue fundamental para alinear a múltiples liderazgos bajo un proyecto común, y para hacerlo precisamente en una fase crítica. El mismo Monedero fue enfácrítica. El mismo Monedero fue enfácrítica. El mismo Monedero fue enfácrítica.
El mismo Monedero fue enfáFicha de autor Álvaro Vergara N. es abogado y magíster en Estudios Políticos de la Universidad de los Andes (Chile). Es investigador del Instituto de Estudios de la Sociedad (IES), y profesor de Derecho Político y Derecho Constitucional en la Universidad Finis Terrae Terrae tico en recalcar que el Socialismo del Siglo XXI no podía entenderse "al margen de las realidades históricas que lo hicieron surgir, de los desarrollos tecnológicos, políticos, culturales en marcha ni de los actuales procesos que lo conforman". En línea con lo anterior, este periodo de dificultad de las izquierdas coincide temporalmente con la aparición de ciertos líderes que, al menos en parte, se identificaron con políticas de apertura y reducción del Estado [... ] (ya veremos más adelante los gobiernos de Reagan y Thatcher). Durante esta etapa comienzan a mostrarse los primeros frutos de las reformas de economía de mercado en Chile, Perú y otros países.
Así, mientras esas políticas de liberalización se implementaban y consolidaban, el nuevo socialismo comenzó a erigirse en su oposición, designando a su adversario como "neoliberalismo". Este momento marca el inicio de una historia en donde cualquier economía que mantenga cierta libertad y opere con base en el mercado pasará a ser catalogada como "neoliberal". Arnaud Brennetot muestra que hasta 1990, año en que aparecen los primeros indicios del Socialismo del Siglo XXI, la literatura académica utilizaba el término neoliberalismo para referirse principalmente al ordoliberalismo alemán. La asociación del concepto con figuras como Friedman o el ca: chileno --por dar solo un par de ejemplosera mínima en comparación con pensadores y políticos alemanes que hoy son prácticamente desconocidos.
A partir de la renovación ideológica socialista, la lucha de las izquierdas tendrá un nuevo adversario: ya no se dirigirá contra el capitalismo clásico, considerado arcaico y prácticamente extinto, sino contra su versión más evolucionada y líquida, la que apodarán "neoliberalismo". [... ] rán "neoliberalismo". [... ] rán "neoliberalismo". [... ] El Foro de Sáo Paulo Los postulados del Socialismo del Siglo XXI se expandieron con eficacia gracias a una plataforma que, de forma gracias a una plataforma que, de forma paralela, se dedicó a producir teorías, reclutar intelectuales y formar políticos: el Foro de Sáo Paulo. En ese lugar surgieron las primeras directrices de una nueva forma de hacer política a través de la conquista cultural, que se orientó principalmente a derribar el neoliberalismo.
A diferencia del Socialismo del Siglo XXI, caracterizado por ser un movimiento y por representar la creencia en un nuevo socialismo democrático, el Foro es una organización concreta que ha contribuido a generar instancias y a movilizar los recursos necesarios para la formación de una nueva alianza continental entre las fuerzas de izquierda.
El Foro tiene sus inicios formales en una inquietud de Fidel Castro, quien a fines de los ochenta propuso al jefe del Partido de los Trabajadores de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, [ establecer un espacio que, con cierta periodicidad, formara a futuros dirigentes afines que reflexionaran sobre el pasado, presente y futuro de una Latinoamérica socialista.
Con el tiempo, el Foro se convertiría en una estructura crucial para incentivar la formación de cuadros y partidos progresistas [... ]. En sus seminarios y eventos, diferentes líderes del Socialismo del Siglo XXI han tenido la posibilidad de formarse, reflexionar y planificar vías de acción.
El Foro de Sáo Paulo no tardó en convertirse en la primera plataforma capaz de elaborar una respuesta orgánica contra las polí ticas de libre mercado en Latinoamérica, que como ya hemos dicho serán tildadas de neoliberales.
El intelectual colombiano Carlos Granés sostiene que el Foro representa un cambio significativo en la acción política que llevarán a cabo los adherentes al Socialismo del Siglo XXI: a partir de este momento, la nueva izquierda ya no pondrá el foco en l "guerrillero, sino en la movilización social; ya no se definirían como izquierda revolucionaria, sino como izquierda transformadora, y dejarían de hablar de la dictadura del proletariado para empezar a hablar de la democracia". En otros términos, [... ] abandonar la vía armada en favor de transformar la democracia a través de otros medios, buscando así reformar progresivamente el Estado hasta eliminar los mecanismos de mercado de la vida social. En sus inicios, el Foro convocó a sesenta y ocho organizaciones, partidos y frentes de izquierda de América Latina y el Caribe, número que, por cierto, ha ido aumentando con el tiempo.
En Chile, los partidos que pertenecen al Foro son los siguientes: Izquierda Ciudadana, Movimiento Amplio Social, Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Partido quierda Revolucionaria (MIR), Partido quierda Revolucionaria (MIR), Partido quierda Revolucionaria (MIR), Partido quierda Revolucionaria (MIR), Partido (Continúa en la página 12). Neoliberalismo.
Una idea en disputa (Viene de la página 11) Comunista, Partido Humanista, Partido Socialista, Movimiento del Socialismo Allendista, Revolución Democrática (este partido hoy forma parte de la nueva colectividad llamada Frente Amplio), Partido Igualdad, Poder Ciudadano, Partido Progresista de Chile y la Izquierda Libertaria. Debe decirse, no obstante, que, ante la cercanía del Foro a figuras como Hugo Chávez o Daniel Ortega, muchos partidos y líderes han preferido alinearse en el Grupo de Puebla, organización con fines similares.
Según se establece en el acta de fundación del Foro, la finalidad explícita del primer encuentro fue "la disposición de las fuerzas de izquierda, socialistas y antiimperialistas del subcontinente a compartir análisis y balances de sus experiencias y de la situación mundial". [... ] Ya en las actas de las primeras reuniones es posible observar un diagnóstico compartido sobre el desafío a enfrentar: el neolibe= ralismo.
El acta del segundo encuentro revela este punto aún con más claridad: "Las políticas recesivas de inspiración neoliberal profundizan la crisis política y social de nuestra región causada por el capitalismo dependiente". Con todo, la voluntad compartida entre diferentes figuras de la región era "renovar el pensamiento de izquierda y el socialismo, [... ] reafirmar su carácter emancipador, corregir concepciones erróneas, superar toda expresión de burocratismo y toda ausencia de una verdadera democracia social y de masas". El Foro de Sáo Paulo será esencial para que diferentes grupos contrarios al neoliberalismo encuentren espacios y recursos para elaborar nuevos planes de acción conjuntos.
En esa línea, el mismo Granés sostiene que "el enemigo que había que combatir ya no era el intervencionismo yanqui directo, a través de la CIA o de los marines, sino el neoliberalismo, ese paquete de medidas económicas que varios países latinoamericanos se vieron forzados a noamericanos se vieron forzados a cambio tendría el apoyo suficiente para concretarse. Por lo tanto, el proceso de asentamiento de las ideas del nuevo socialismo consistía en dominar todos los espacios de influencia posibles y enarbolar públicamente los puntos críticos del sistema neoliberal. Así lo han confirmado las cifras: diferentes estudios muestran un alza gigantesca en el uso de la palabra después de la constitución del Foro. Aunque fueron instancias distintas pero paralelas, los miembros del Foro de Sáo Paulo y el Socialismo del Siglo XXI trabajaron estrechamente. De hecho, la mayoría de sus miembros formaban parte de ambos grupos: asistían a los eventos del Foro y se consideraban representantes del nuevo socialismo.
En específico, el Foro jugó un rol de plataforma política para la renovación, mientras que el Socialismo del Siglo XXI agrupó e intentó llevar a la práctica las ideas que surgían de los congresos y de los trabajos de sus intelectuales.
De esa forma, la misión de erradicar el neoliberalismo, resultante de los primeros encuentros del Foro, se tradujo en la difusión de las ideas del nuevo socialismo en aulas, cátedras, letras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisletras, artes, comunicación, periodisSS "Neoliberalismo. "Neoliberalismo. aplicar para revertir el fracaso econóaleputar, Álvaro mo y opinión pública [... ]. Un cambio mico de las medidas estatistas de los Vergara N,, democrático verdadero implicaba neaños 60". A través de congresos perióPiden la cesariamente una alteración de la dicos y un apoyo directo a los moviSociedad (IES), mentalidad contemporánea para elamientos y partidos políticos afines en marzo de 2025. borar las bases sobre las cuales se Latinoamérica, las conclusiones del Foro de Sáo Paulo promoverán una nueva manera de hacer política pensada exclusivamente en términos "culturales". De esta manera, uno de sus principales diagnósticos fue que la búsqueda de la victoria democrática debía ir acompañada de un proceso a largo plazo dirigido a modificar el pensamiento de los ciudadanos. Si las clases populares seguían bajo la influencia del neoliberalismo, ninguna propuesta de erigiría la conquista del poder.
Ernesto Laclau y Chantal Mouffe, quienes articularán algunas de las posiciones políticas del Foro, explican que en las décadas anteriores a la renovación, "todo el vasto campo de la cultura y la definición de la realidad que se elabora a través de ella [la infraestructura social], todo el esfuerzo de rearticula= ción hegemónica de las diversas for= ción hegemónica de las diversas for= ción hegemónica de las diversas for= ción hegemónica de las diversas for= ción hegemónica de las diversas for= Lecturas ¿ : Documentos Documentos Documentos maciones discursivas, quedaba librado a la iniciativa de la derecha". En otras palabras, durante el periodo de refle= xión, la izquierda concluyó que la derecha tenía el control de los principales espacios de difusión de ideas, y que desde esos lugares construía gran parte de la base de apoyo al capitalismo contemporáneo. Por los motivos expuestos, los líderes del Foro de Sáo Paulo intentaron transformar su orgánica en un proyecto mucho más ambicioso que una simple agrupación que formaba cuadros. Fue un órgano encargado de liderar un proceso de renovación cultural que infundió un nuevo aliento a la diversidad de iniciativas que más tarde sus partidos enarbolarán cómo banderas.
Entre ellas estaban la provisión estatal de los derechos sociales, el surgimiento de nuevos principios en el movimiento popular, la visibilidad de los movimientos indígenas, feministas y ecologistas, "todas iniciativas y manifestaciones de expresiones colectivas contra la ofensiva del proyecto modernizador-neoliberal". El Foro de Sáo Paulo, en efecto, fue la plataforma pionera en articular sectores de la ciudadanía que antes estaban separados, y en ratificar las vías de acción. Plasmado en términos gráficos, consistió en una especie de Magisterio del socialismo cuya labor era interpretar, ratificar y profundizar la doctrina y las estrategias políticas que se derivaban de dicha doctrina.
Así, la intención del Foro de Sáo Paulo de permear en los espacios culturales y académicos terminó en un acuerdo entre ellos que se volvió dominante dentro nuevo socialismo, y que jugó un rol clave en la renovación de las izquierdas latinoamericanas en general. Sin el Foro, probablemente las vías de acción hubiesen sido distintas, y el enemigo del Socialismo del Siglo XXI tal vez no se hubiese llamado "neoliberalismo". hubiese llamado "neoliberalismo"..