Autor: YASNA KELLY CORTÉS
La fascinación por las “princesas del dólar” y algunas de sus mejores historias
La fascinación por las “princesas del dólar” y algunas de sus mejores historias 1. Nació en 1862, en Nueva York, en una rica familia. Se casó con Edgard Wharton, de quien se divorció por sus infidelidades. Después de viajar por distintos países, Edith Wharton (a la derecha y la izquierda) se quedó en París, disfrutando del mundo cultural de la fascinante capital francesa. Escribió 22 novelas y otros relatos.
En 1920 publicó “La edad de la inocencia” (por la que fue la primera mujer en ganar un Pulitzer en esta categoría) y en 1923, fue la primera mujer nombrada doctor honoris causa por la Universidad de Yale.
Su última novela, “The Buccaneers (“Las bucaneras”) quedó inconclusa ya que murió en 1937, por lo que Marion Mainwaring (1922-2015) terminó de escribir el libro luego de un minucioso estudio de los escritos que Edith Wharton había dejado. La novela fue publicada en 1938 en su versión incompleta. En 1993 se logró la definitiva. D esde 1880 hasta 1920, varias herederas de fortunas estadounidenses se casaron con miembros de familias europeas (principalmente inglesas) que portaban uno o más títulos nobiliarios. Uniones que favorecieron a ambas partes, ya que el aristocrático abolengo era aportado por ellos, mientras que ellas traían consigo dotes capaces de salvar cualquier patrimonio en decadencia. Conocidas como “las princesas del dólar”, estas jóvenes inspiraron algunas historias.
Por ejemplo en 1907, en Viena se estrenó la opereta “Die Dollarprinzessin” (la princesa del dólar), del austriaco Leopold Fall, que trataba sobre el romance de un noble con la hija de un acaudalado estadounidense que, por su parte, 3. El abuelo paterno de Isabel II, el rey Jorge V (1865-1936), casado con la reina María de Teck (ambos en la imagen), no veía con buenos ojos los matrimonios por conveniencia. Por esto, durante su reinado (19101936), puso trabas respecto a las herencias estadounidenses. termina casado con una falsa condesa. Basado en esta obra, en 1909, en Broadway se estrenó el musical y luego se presentó en teatros de Londres, Madrid y París, entre otros.
En cuanto a la literatura, Edith Wharton (“La edad de la inocencia”) escribió sobre ellas en “The bucanneers” (las bucaneras). Esta novela inspiró “The Buccaneers, aristócratas por amor” que, en un estilo muy “Bridgerton”, presenta a un grupo de jóvenes millonarias socialités de Nueva York que en 1870 busca encontrar, principalmente, a un elegante marido británico. Su segunda temporada se estrenaría a mediados de este año por Apple TV+ (en la imagen de la izquierda). A continuación, algunas de sus verdaderas protagonistas. De ellas, varias lograron ser duquesas, pero muy pocas alcanzaron la felicidad. Matrimonios por conveniencia 2. En 1890 se publicó “Titled American”, un directorio en el que aparecía un listado con los nombres de los jóvenes solteros disponibles y que cumplían con los requisitos para estas uniones por conveniencia. Fueron alrededor de 450 estadounidenses las que acabaron casándose con aristócratas ingleses entre finales del siglo XIX y las primeras décadas del XX. Incluso se generó todo un comercio en torno a este hecho, incluyendo a casamenteras dedicadas a unir parejas en ambos lados del Atlántico.
Eso sí, cuando los recién casados se instalaban definitivamente en Inglaterra, el recibimiento era, en muchas ocasiones, hostil de parte de las damas de la alta sociedad británica, quienes estaban atentas a cualquier paso en falso que las jóvenes estadounidenses pudieran dar.
En el libro “The Titled Americans: The Real Heiresses Guide to Marryng an Aristocrat” (2013), a la derecha, se cuentan algunas de estas historias, como las de la heredera cubanoamericana Consuelo Yznaga del Valle, quien por matrimonio terminó siendo duquesa de Manchester. En sus páginas también se explica por qué los nobles ingleses de ese tiempo buscaban novias estadounidenses. 4.
En la recordada serie “Downton Abbey”, que en septiembre de este año se debiera estrenar su tercera película, “The Grand Finale”, lord Robert Crawley (interpretado por Hugh Bonneville) está casado con Cora Levinson (Elisabeth MacGovern), una millonaria estadounidense nacida en Cincinatti y quien representa a una clásica “princesa del dólar”. Con ella (los dos en las imágenes) forman una unida familia con sus tres hijas, lady Mary, lady Edith y lady Sybil. En una de las primeras escenas de la serie, la doncella de lady Cora le prepara un jugo de naranja al desayuno para que así se acuerde de su país. 6. Fue una de los tres hijos del millonario de los ferrocarriles M O C. S E I R A R B I L L L I V R A H K C I N William Vanderbilt y la socialité estadounidense Alva Erskine Smith. Ahijada de Consuelo Yznaga, duquesa de Manchester, en la página web del Metropolitan Museum describen a Consuelo Vanderbilt (1903-2011) como sorprendentemente bella, elegante e inteligente. Se dice que si bien habría estado enamorada de un joven de la alta sociedad de Nueva York, su madre la obligó a casarse con Charles Spencer-Churchill, noveno duque de Marlborough, primo de Winston Churchill. El matrimonio fue el 6 de noviembre de 1895 y tuvieron dos hijos, John Albert y lord Ivor. Su padre, además de la millonaria dote que entregó, le mandó a construir una mansión en el barrio londinense de Mayfair como regalo de matrimonio. Después de once años de matrimonio, Consuelo Vanderbilt se divorció.
En 1921 se casó con el piloto francés Jacques Balsan y en 1952 publicó sus memorias, “The Glitter and the Gold” (304 páginas). A la izquierda, un cuadro pintado por John Singer en 1905 donde ella aparece con el duque Marlborough y sus dos hijos. 5. Jeanette o Jennie Jerome (1854-1921), hija de un financiero de Nueva York, junto a su madre y dos hermanas, Clara y Leonie, viajaron a Europa. En una recepción organizada por el rey Eduardo VII, ella (en los retratos), considerada una mujer muy bella y adelantada a su época, conoció a lord Randolph SpencerChurchill. Se casaron y tuvieron dos hijos (en la imagen blanco y negro), Winston (quien se convirtió en Primer Ministro del Reino Unido entre 1940 y 1945, y 1951 y 1955) y Jack. En 1895, quedó viuda, se le atribuyeron varias aventuras y cinco años después se casó con el teniente George Cornwallis-West, que tenía entonces 24 años. Con él duró 14 años. Su tercer y último marido, fue otro joven militar, Montagu Porch. Se casaron en 1918, teniendo él 42 años y ella 64.
Según un artículo del diario El Mundo, de noviembre de 2007, en uno de sus diarios habría escrito: “La mujer estadounidense era considerada una extraña criatura anormal, con hábitos y modales a medio camino entre una piel roja y una chica de la alegría”. 7. Hija de un corredor de bolsa, Frances Ellen Work (1857-1947), en la imagen en blanco y negro, nació en Nueva York. Pese a la oposición de su padre, se casó con James Burke Roche, tercer barón de Fermoy, quien provenía de una aristocrática familia sin dinero. Junto a su marido, se instaló en Inglaterra y tuvieron a sus hijos Eileen, Cynthia, Edmund y Francis. Como el barón de Fermoy era un vividor, terminaron divorciándose y ella regresó a Estados Unidos, donde se casó con un profesor de equitación, del que también se divorció.
Uno de sus hijos, Edmund, regresó a Inglaterra, reclamó el título de barón de Fermoy y se casó con Ruth Gill, amiga de Isabel BowesLyon (la madre de Isabel II). Tuvieron tres hijos, siendo una de ellos Frances Ruth, la madre de lady Diana Spencer, quien se convertiría en princesa de Gales, tras casarse en 1981 con el príncipe Carlos. P A 9. Nancy Langhorne (1879-1964), a la derecha, nació en Danville, Virginia. Hija de Chiswell Langhorne y Nancy Witcher, tenía siete hermanos. Su primer matrimonio duró unos seis años y tuvo un hijo. Tras el divorcio y la muerte de su madre, ser mudó con sus hermanas a Inglaterra. En 1906 se casó con Waldorf Astor, segundo vizconde Astor, pasando a ser mas conocida como Nancy Astor, vizcondesa. Tuvo cinco hijos William Astor, Nancy Phyllis Louise, Francis David Langhorne, Michael Langhorne y John Jacob.
Cuando su marido se convirtió en miembro de la Cámara de Lores, Nancy decidió ocupar el lugar que él había dejado en la Cámara de los Comunes y, luego de una dura campaña, en 1919 consiguió convertirse en la primera mujer en asumir un cargo en el Parlamento Británico por el Partido Conservador. También fue diputada por Pylmouth, promovió la igualdad entre hombres y mujeres, e impulsó leyes en favor de los niños. Se retiró del Parlamento en 1945, después de perder mucha popularidad sobre todo por tener opiniones racistas. Falleció en la casa de su hija, bastante alejada de muchos de sus afectos. 11. En Zenesville, Ohio, nació Nancy Stewart (1878-1923). Siendo adolescente se casó con el banquero George H. Worthington, con quien estuvo casada durante cuatro años. Tras divorciarse, se casó con William Bateman, un millonario del estaño con el que tuvo un hijo. En 1908, cuando tenía 30 años, quedó viuda y millonaria.
Viviendo en París comenzó a moverse en círculos aristocráticos y en ellos conoció al que seria su tercer marido, Cristóbal de Grecia y Dinamarca, diez años más joven que ella y hermano del rey Constantino I de Grecia.
De esta manera se convirtió en la princesa Anastasia de Grecia y la prensa estadounidense comenzó a referirse a ella como “la princesa del dólar”. Al poco tiempo de casarse le diagnosticaron cáncer y falleció el 29 de agosto de 1923. Seis años después, el príncipe Cristóbal se casó con la princesa Francisca de Orleans, con quien tuvo a su hijo Miguel de Grecia, uno de los primos más queridos de la reina Sofía. 8. El padre de Mary Victoria Leiter (1870-1906) era un comerciante de Chicago. En 1895, ella se casó con George Curzon, miembro del Parlamento británico y experto en Asia. En 1898 fue nombrado virrey de la India y barón Curzon de Kedleston. Así ella, ya conocida como lady Curzon, se convirtió en baronesa y virreina, el rango político más alto alcanzado por una estadounidense en la época. 10. Descendía de un terrateniente cubanoamericano de Luisiana y nació en 1853. En 1876 se casó en Nueva York con George Montagu, vizconde de Mandeville, heredero del octavo ducado de Manchester. Al casarse, Consuelo (que murió en 1909 en Londres) se convirtió en vizcondesa y cuando su marido accedió al ducado pasó a ser duquesa de Manchester. Tuvieron tres hijos, un niño (William Angus Drogo) y un par de gemelas (que murieron de tuberculosis). Consuelo, muy extrovertida, utilizó sus influencias para actuar como agente matrimonial angloamericana. William Angus se casó con Helena Zimmermann, otra “princesa del dólar” hija de un petrolero, pero, curiosamente, se dice que a sus padres no les gustaba la joven. La pareja tuvo cuatro hijos y se divorció en 1931. Finalmente, él se casó con una actriz llamada Kathleen Dawes y ella con el décimo conde de Kintore. 12. En parte, el creador de “Dowton Abbey”, Julian Fellowes (autor del guion de “Gosford Park”), se habría inspirado en “To Marry a English Lord”, de Gail MacColl, para esta serie. Esta misma publicación también sería la base de uno de sus últimos proyectos televisivos, “The Gilded Age”, que muestra cómo se forja la alta sociedad neoyorquina de fines del siglo XIX. Otro libro es “The Million Dollar Duchesses”, de Julie Ferry, una novela en que se viven amores, desamores, muertes, escándalos y aventuras en torno a este tipo de uniones. Según este libro, muy pocas de estas historias tuvieron finales felices.
Nancy Langhorne, la vizcondesa Astor que llegó al Parlamento británico Mary Leiter, lady Curzon y virreina de la India Jenny Jerome, la madre de Winston Churchill Consuelo Vanderbilt, desde los Ferrocarriles a duquesa de Marlborough Una postura contraria Las páginas escritas por Edith Wharton Frances Ellen Work, bisabuela de la princesa Diana De Nancy Stewart a princesa Anastasia Downton Abbey y el personaje de lady Cora Otros libros Consuelo Yznaga, la heredera cubanoamericana. Inspiradas en figuras como Consuelo Vanderbilt: A P