Autor: CAMILA FIGUEROA
Descubren zona entre Pirque y Puente Alto donde no para de temblar
Descubren zona entre Pirque y Puente Alto donde no para de temblar I sur de la Región MetropolitaA na, entre el fin de Puente Alto y el inicio de Pirque, ha temblado casi todos los días en los últimos ocho años y medio.
Según una investigación liderada por la Escuela de Ingeniería de la Universidad Católica (UC), que fue publicada recientemente en la revista científica "Seismological Research Letters", entre los años 2017 y 2025 hubo 1.389 sismos en la zona, la mayoría de magnitud inferior a 3.
Leoncio Cabrera, sismólogo y profesor de Ingeniería Estructural y Geotécnica UC, explica que cuando ocurre un terremoto o un gran sismo, generalmente le siguen réplicas que cada vez se hacen menos frecuentes y más pequeñas, hasta que eventualmente se acaban. "Eso es lo que ocurre casi siempre", dice. Pero en los confines de Puente Alto y Pirque, agrega, pasa algo totalmente distinto y único en el mundo. "Pensémoslo en simple.
En esta zona, si nosotros vamos a mirar, siempre está temblado y siempre están ocurriendo terremotos de magnitud 2, magnitud 2,5, magnitud 3; y es como que nunca se apagara", describe Cabrera, quien realizó la investigación junto al profesor Sergio Ruiz, de la Universidad de Chile. ¿Hace ocho años que no para de temblar, profesor Cabrera? "Nosotros analizamos los datos sísmicos de los últimos ocho años y medio, y nos dimos cuenta de que en todo ese tiempo la sismicidad ha estado activa. Lo más interesante es que al mirar trabajos más antiguos nos dimos cuenta de que la zona ya estaba activa, solo que no habíamos notado que era tan continuo en el tiempo. Los datos más antiguos son, más o menos, de 1990". ¿Son distintos a los otros sismos? "Esa es la parte más interesante de la investigación. Tener un lugar activo de forma continua es tremendamente raro. Nosotros, de hecho, no conocemos otro lugar en el mundo donde ocurra esto tan superficialmente, ya que estos sismos se producen a una profundidad de 20 a 30 kilómetros. Esto es como un dolor de espalda". ¿Dolor de espalda? "Imagine que estos sismos son como un síntoma de dolor de espalda, algo le ocurre a nuestro cuerpo para que se desencadene ese dolor. En este caso, algo está pasando de forma continua para que haya sismicidad.
Con los datos que tenemos, nosotros pensamos que probablemente hay una zona anómala". Explique eso, profesor. "En términos muy simples, hay un tipo de roca distinta, que en el fondo es muy sensible a los cambios de esfuerzo. Para que se entienda mejor, eso quiere decir que si yo lo toco un poquito, eso cruje, cruje y cruje. Probablemente, también haya presencia de fluidos en esa zona o agua que viene desde áreas más profundas. Cuando vemos en las noticias que hay sismicidad en el Tupungatito, por ejemplo, es porque un fluido pasó por las rocas". ¿Cuál es la importancia de este hallazgo? "Es un lugar único en el mundo. Hay zonas parecidas en las que se ha reportado este tipo de sismicidad, en Bucaramanga, Colombia, pero está a cientos de kilómetros de profundidad, por lo que es muy difícil estudiar estos sismos. En cambio acá, se puede estudiar con mayor detalle las características del lugar que hacen que tiemble todo el tiempo.
En un país altamente sísmico, avanzar en este conocimiento es clave para la planificación urbana y evaluar el riesgo". LUN ELISA VERDEJO Autor: CAMILA FIGUEROA. "Hay un tipo de roca distinta, que es muy sensible a los cambios de esfuerzo", explica el sismologo Leoncio Cabrera, de la Universidad Católica. La investigación fue publicada en "Seismological Research Letters" Los científicos documentaron 1.389 sismos en ocho años y medio.