Autor: Vinka Bonilla Jefa de operación social de Hogar de Cristo Antofagasta
Columnas de Opinión: No dejar atrás a los más pobres
Columnas de Opinión: No dejar atrás a los más pobres a semana pasada el gobierno presentó los datos de la encuesta CASEN 2024 destacando la reducción de la pobreza en Chile. Es una noticia que, a primera vista, invita al optimismo. Pero si uno mira los datos con más atención, la historia cambia. Y cambia de forma inquietante. Laregión de Antofagasta presenta la mayor proporción de hogares con carencias en las siguientes dimensiones: asistencia escolar, rezago escolar, déficit cuantitativo de vivienda, contaminación y apoyo social.
En términos etarios, tiene una alta presencia población de entre 0 a 17 años (24,5% ) y de entre 18 y 29 años (17,5% ), a lo que se agrega una importante proporción de personas migrantes (17,2% ). Esto no es trivial, porque son los niños y los jóvenes son quienes tiene mayor pobreza.
En particular, la infancia migrante con un 51% de niños y niñas en esta situación versus el promedio de pobreza nacional para este grupo que es de 25.3%. Altísimo, igualmente, uno de cada 4 niños es pobre y vulnerable en Chile. Es importante hacer esta apertura de las cifras y un dato como el anterior no debiera dejarnos indiferentes. Hoy, anivel nacional, más de 3,4 millones de personas siguen viviendo en pobreza por ingresos. No logran cubrir sus necesidades básicas ni siquiera considerando las ayudas del Estado. Pero el dato más duro es otro: más de 1,1 millón de personas vive en pobreza severa. Son pobres por ingresos y, además, enfrentan múltiples carencias en vivienda, salud, educación, trabajo, cuidados o redes de apoyo. Es decir, viven ambas pobrezas, lo que significa vulnerabilidad y precariedad en su forma más profunda y persistente. La CASEN muestra algo que debería preocuparnos: el 10% más pobre de Chile hoy genera menos ingresos propios que hace quince años. Sus ingresos laborales caen, mientras los subsidios aumentan y pasan a representar cerca del 70% de lo que recibe un hogar. Las transferencias son necesarias -nadie lo discute-, pero cuando no van acompañadas de oportunidades reales, terminan administrando la pobreza en vez de superarla. Chile ha avanzado en protección social, pero no ha fortalecido la capacidad de las personas para salir adelante por sí mismas. Trabajo digno, acceso a cuidados, educación pertinente, redes comunitarias. Esose llama "capacidad de agencia". De "agenciarse" el bienestar por uno mismo. Sin el desarrollo de esa capacidad, no hay salida sostenible de la pobreza. También existen alertas que no se resuelven con bonos: más soledad, menos redes de apoyo, hogares que cuidan a personas dependientes sin ayuda, empleo precario que no alcanza para vivir. La pobreza hoy no es solo falta de plata. Es cansancio, abandono y falta de oportunidades reales. Celebrar promedios mientras más de un millón de personas vive atrapada en pobreza severa es un error.
Hoy 1.193.010 personas viven en situación de pobreza severa en el país, lo que representa una auténtica emergencia social, en el sentido de que son personas con privaciones múltiples y profundas que afectan su bienestar cotidiano. La pregunta de fondo es si estamos dispuestos a mirar de frente a quienes siguen quedando atrás y a cambiar el foco de las políticas públicas. Requerimos más humanidad, más dignidad y más capacidad de acción para quienes hoy no la tienen. C Columna Autor: Vinka Bonilla Jefa de operación social de Hogar de Cristo Antofagasta. C Columna