Editorial: Casco histórico de Rancagua: ¿ Tierra de nadie?
Editorial: Casco histórico de Rancagua: ¿ Tierra de nadie? Editorial os hechos delictivos en el casco histórico de Rancagua ni son una realidad aislada ni corresponde a una tendencia que no esté reflejada en el pais. Lo que se cataloga para diversas mediciones o estudios como 'sensación de seguridad, toma ribetes de realidad que traspasan la percepción de lo subjetivo para transforL marse en un contexto palpable.
Esto porque, sin intención de ser autorreferentes, el robo a las oficinas de El Tipógrafo no se trató ni de la primera ni de la última vez que ocurre una situación de similares caracteristicas, de hecho, este lunes se conoció del ingreso de delincuentes a las oficinas de Senama (Servicio Nacional de Adulto Mayor), ubicada a escasa media cuadra de este medio de comunicación.
Dos casos que se suman a los diversos testimonios, mucho de hechos dramáticos no solo por las pérdidas materiales que significa cada sustracción sino por el desamparo que relatan comerciantesy habitantes del sector, uno que se sigue calificando como parte del casco histórico de Rancagua.
No estamos descubriendo una situación que se arrastra desde hace demasiado tiempo, ni acuñando el término 'crisis de inseguridad, 100 porque no es más de lo que viven centenares de personas todos los días que transitan por el centro de la ciudad, con el miedo latente de ser una víctima más de la criminalidad que ha ido evolucionando desde los 'lanzazos' a robos con violencia de por medio.
Lo que antes se calificaba como sectores 'céntricos' a pasos de espacios en los que se concentra el comercio, servicios públicos, patrimonioy vida civica, atraviesa hoy una transformación preocupante: de punto de encuentro ciudadano a territorio marcado por la desconfianza.
Y es en este escenario, buscando las respuestas que son exigidas por la comunidad ante esta realidad, es que surge la pregunta de si ¿ basta con Intensificar la presencia policial para recuperar la seguridad? Podríamos decir que aunque necesaria en el corto plazo, parece insuficiente si no se acompaña de una estrategia integral, que además tienda a unificar el trabajo de las distintas entidades encargadas de la seguridad.
Porque recuperar la seguridad no es solo una consigna, ni una exigencia abstracta, es un flagelo que requiere acciones urgentes de parte de las autoridades en su conjunto, porque no importa si es una patrulla de Seguridad Ciudadana o de Carabineros la que pasa por las calles, es ver un una luz, una acción que nos haga sentir, al menos un poco mas seguros.