Autor: MARÍA FLORENCIA POLANCO
El año electoral es tierra fértil para fortalecer la educación cívica y ciudadana en los colegios
El año electoral es tierra fértil para fortalecer la educación cívica y ciudadana en los colegios Establecimientos y especialistas comparten sus ideas:n Simular votaciones, debates y foros son estrategias para formar estudiantes críticos, dialogantes y comprometidos con la democracia. Las elecciones no solo defiun país, sino que también nen el devenir político de representan un laboratorio vivo para la educación cívica y la formación ciudadana.
Con las presidenciales y parlamentarias del 16 de noviembre en el horizonte, los colegios tienen la oportunidad de transformar este proceso en una experiencia en la que los alumnos no solo comprendan la importancia del voto, sino que desarrollen el pensamiento crítico y habilidades de participación, ambos esenciales para la democracia. “Que nuestra sociedad y el sistema político en su conjunto estén volcados de aquí a fin de año en el proceso electoral es un contexto extremadamente favorable para la construcción de oportunidades de aprendizaje. Hay que aprovecharlo a fondo”, opina Cristián Cox, director del diplomado en Educación Ciudadana de la U. Diego Portales.
Y sugiere enfocarse en tres cosas: el voto como mecanismo esencial de la democracia, la evaluación crítica y respetuosa de los programas presidenciales y promover la valoración del sistema democrático chileno, “cuyos resultados son impecables en términos de proceso y completamente valorados, cuando la norma en Latinoamérica es que se dude de ellos”, señala. Diálogo y toleranciaA esos tres ejes, Carmen Gloria Zúñiga, académica de la Facultad de Educ ac ió n UC, suma otro: concientizar sobre los efectos de la odiosidad y la falta de tolerancia. “Esa es una acción muy necesaria y que se puede hacer en cualquier asignatura creando espacios de diálogo. No de debate; no tengo por qué convencer a los otros, sino expresar mis necesidades. Quizás se llega a acuerdo, o tal vez no, pero saber escuchar es especialmente válido”, dice. Alfredo Zamudio, director de la misión chilena del Centro Nansen para la Paz y el Diálogo, coincide: “Necesitamos educación cívica, versión 2.0. Las normas no son lo único importante.
La capacidad de escucha, empatía y respeto se instala desde la educación temprana, y su fruto es una ciudadanía realmenteQue los alumnos desarrollen desde temprana edad habilidades para escuchar y respetar lasposturas diversas e incentivarlos para que participen de procesos democráticos es clave para su formación ciudadana, concuerdan expertos. Necesitamos educación cívica, versión 2.0. Las normas no son lo único importante.
La capacidad de escucha, empatía y respeto se instala desde la educación temprana, y su fruto es una ciudadanía realmente participativa y dialogante”................................................................. ALFREDO ZAMUDIODIRECTOR MISIÓN CHILENA, CENTRO NANSEN PARA LA PAZ Y EL DIÁLOGOlas elecciones presidenciales y parlamentarias, que suelen tomarse la agenda mediática y también las sobremesas en casa.
Guerra da algunas ideas: “Los docentes pueden aplicar metodologías como el debate argumentado, el análisis de fuentes, los juegos de rol y las simulaciones de procesos democráticos”. Lo importante, dice, es integrar los conocimientos teóricos; por ejemplo, cómo funciona el sistema electoral chileno, con la práctica: “Estudios internacionales han evidenciado que estudiantes expuestos a experiencias de deliberación democrática en laescuela desarrollan una mayor tolerancia y compromiso cívico, lo que contribuye a una convivencia más sana, incluso en contextos de alta polarización”. Es lo que hace el Colegio Institución Teresiana (Las Condes). Además de organizar paneles de discusión, donde se presentan las posturas de los diferentes candidatos y se analizan sus propuestas, hacen conversatorios con los postulantes o sus jefes de campaña, y simulan el proceso electoral con los alumnos, quienes votan en urnas y realizan un conteo público. “Lo que buscamos es que cada uno tenga su voz, su voto, su opinión y pueda aportar con su identidad y características al espacio en que se encuentra”, explica la profesora Beatriz Fabry.
En el jardín infantil Mundo Feliz (Palmilla, OHiggins) hace ya 10 años implementan el proyecto “Aprendiendo a vivir juntos, somos ciudadanos y ciudadanas”, propuesta seleccionada en la segunda temporada “Del Aula a la Comunidad”, de Fundación Arcor Chile.
Daniela Muñoz, agente educativa, explica que dentro de la rutina diaria hacen una “asamblea”, en la que los niños toman las principales decisiones para el desarrollo de las jornadas en el jardín, guiados por las educadoras, y “aprendemos conceptosclaves como: democracia, libertad, equidad, derechos, deberes y valoración emocional”. “El colegio tiene que ser un lugar donde los estudiantes aprendan y puedan vivir la formación ciudadana”, opina Úrsula Gutiérrez, encargada de convivencia de la Escuela San Ignacio (Calera de Tango), de la Red Ignaciana. Ellos todos los años realizan un foro, que es organizado por los estudiantes, donde se invita a autoridades locales o nacionales. Este 2025, lo dedicarán a las elecciones. “Un consejo es no tenerle miedo a tocar estos temas en la escuela. Por razones bien entendibles, como las tensiones políticas de los últimos años, muchas veces hay susto de abordar estos temas, pero es súper importante que lo hagan, obviamente, enmarcado de manera pedagógica. Contextos como el de este año abren una oportunidad enorme para los estudiantes, los profes y las familias”, plantea Rodrigo Mayorga, director ejecutivo de Momento Ciudadano.
Algunas ideas que entrega son enseñar el sistema electoral en clases de Matemáticas, o en Lengua y Literatura que los estudiantes identifiquen necesidades locales, redacten propuestas y se las hagan llegar a los candidatos, como un ejercicio real de participación. lla, Región de OHiggins, aprenden conceptos vinculados a la democracia. participativa y dialogante”. Llevarlo al aulaActualmente, todos los colegios deben contar con un Plan de Formación Ciudadana, “pero su efectividad depende de cómo se implemente en cada comunidad escolar.
Si los colegios logran transformar la educación cívica en una experiencia vivida y participativa, podrán contribuir significativamente a la formación de una ciudadanía más crítica, informada y comprometida con la democracia”, plantea Oscar Guerra, director ejecutivo de Observa Ciudadanía. Y qué mejor oportunidad que. Establecimientos y especialistas comparten sus ideas: En el jardín infantil Mundo Feliz de PalmiA D I D E