Autor: Gaston Gaete Coddou, Geografo Académico Universidad Playa Ancha
Columnas de Opinión: El modelo forestal y sus afectaciones territoriales
Columnas de Opinión: El modelo forestal y sus afectaciones territoriales Las cenizas que hoy cubren más de 100.000 hectáreas del sur de Chile no solo representan la pérdida de viviendas, bosques En relación a lo indicala sustitución con plantaciones de masa forestal do, la investigación de Carexógena. Pero el problema va y vidas humanas.
Son el más allá de la pérdida de testimonio material de un modelo de desarrollo territorial que, por medio siglo, ha priorizado la rentabilidad forestal sobre la seguridad de las comunidades. los Zamorano-Elgueta y causada directamente por rales. colaboradores (2019), expuso que entre 1985 y 2011 hubo un reemplazo masivo de bosque nativo por plantaciones exóticas en el sur de Chile, con solo compensación parcial mediante regeneración natural. La Ley Marco de Cambio Climático de 2021 intentó corregir el rumbo al establecer que el Estado no incentivará los monocultivos forestales, favoreciendo en cambio la restauración de bosques nativos. biodiversidad. Las plantaciones forestales han alterado radicalmente los ciclos hidrológicos de las cuencas. Como documentaron Huber y López (1990), la tala rasa de rodales adulLas plantaciones de pino y eucalipto están en el ce cambios significativos en corazón del modelo de deel balance hídrico.
Estudios sarrollo chileno, pero enposteriores, como el de Álfrentan una crisis de legitimación debido al profundo descontento social por sus efectos socio-ecológicos, como señaló Alfredo MoraMotta (2018) sobre las área de plantaciones en laba Lara (2020) la restauración de ecosistemas, no plantaciones forestales en Chile. Esta crisis ya no es solo discursiva: ahora se manifiesta en pueblos arrasados y familias sin hogar. El origen de esta catástrofe anunciada se remonta al Decreto Ley 701 de 1974, que subsidió en un 75% el costo de forestación y aplicó diversos incentivos tributarios.
Como documentó extensamente la investigación histórica sobre el desarrollo forestal chileno, esta política transformó completamente el ordenamiento territorial preexistente en las retos de Pinus radiata produvarez-Garretón et al (2019), estimaron un descenso del 18% en el caudal anual al incrementar en un 50% el Sin embargo, como señacuencas forestales del cenbasta con crear leyes si el Estado no implementa una estrategia nacional concretro-sur. El concepto de 'amnesia del paisaje' -utilizado por Diamond y citado por ta con recursos suficientes.
Prado en 2015describe perfectamente lo que ha ro 2026 han puesto en evidencia que Chile necesita ocurrido: la sociedad olvida que las plantaciones masivas son un fenómeno relativamente reciente (iniciado masivamente en los años setenta del siglo pasado) ha naturalizado un paisaje profundamente artificial, olvidando que estos territorios alguna vez tuvieron bosques nativos, campos agrícolas y comunidades rurales activas y sostenibles. giones donde se realizaron las plantaciones.
Lo Ahora bien, acerca de que comenzó como una los megapiroventos foresestrategia para controlar la tales en Chile desde 2010 erosión de suelos se convirtió en el motor de una se han generado 80% de los mismos, concentrantransformación territorial dose principalmente entre sin precedentes. Según el las regiones del Maule y monitoreo de CONAF, endel Biobío. Esta coincidencia geográfica con las áreas de mayor concentración de plantaciones no es casual.
Los monocultivos de especies exóticas de rápido crecimiento han creado condiciones ideales para la propagación del fuego: continuidad de combustible, alta inflamatre 2001 y 2019 se perdieron casi 450.000 hectáreas de bosque nativo entre las regiones de Coquimbo y Magallanes siendo sustituidas principalmente por plantaciones forestales.
Antonio Lara y sus colaboradores del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 bilidad y homogeneidad han documentado que el del paisaje que impide la 38% de esta pérdida fue creación de barreras natuLos incendios de eneno solo medidas de emergencia, sino la necesidad de refundación del modelo forestal. Esto implica transitar desde monocultivos homogéneos a paisajes forestales multifuncionales y resilientes. Requiere incorporar cortafuegos, diversificación de especies, integración con bosque nativo a escala de cuenca, y crucialmenterelocalización de asentamientos fuera de zonas de alto riesgo.
El desafío no es técnico sino político: ¿ tendrá Chile el coraje de reformar un modelo extractivista que, aunque genera divisas, está literalmente quemando su territorio y comunidades? La respuesta a esta pregunta determinará si los incendios de 2026 serán recordados como el punto de inflexión hacia un nuevo ordenamiento territorial o como un episodio más en una tragedia que se repite cada verano con creciente intensidad. Autor: Gaston Gaete Coddou, Geografo Académico Universidad Playa Ancha.