Columnas de Opinión: Ciencia v/s ciencia
Columnas de Opinión: Ciencia v/s ciencia Entre el año 2022 y 2023 empezó a gestarse el megaproyecto de Hidrógeno Verde de AES Andes, reconocida empresa dedicada a la producción energética, con una inversión de US$ 10.000 millones, siendo un hito para la industria energética nacional. Para ello, se eligió la zona de Taltal en la Región de Antofagasta. En 2024 estuvo lista la propuesta del proyecto, iniciando su proceso de evaluación ambiental. Sin embargo, esto llevaría a enfrentar los intereses de otra línea de desarrollo científico, la astronomía. Por un lado, el Hidrógeno Verde forma gas hidrógeno por electrólisis, separando el agua en hidrógeno y oxígeno, sin producir dióxido de carbono ni otros contaminantes. Además, utiliza energía de fuentes renovables, como la solar y eólica. Por otro lado, tenemos la astronomía, donde somos potencia mundial con los más grandes observatorios del mundo. A la fecha, hemos sido parte de los mayores descubrimientos del cosmos por medio de los cielos que tiene el Desierto de Atacama.
Lamentablemente, esos mismos beneficios son los que hacen de nuestro país un lugar ideal para el Hidrógeno Verde, que a la vez afectan en gran medida la capacidad astronómica, por la contaminación lumínica, grandes vibraciones y afectaciones atmosféricas.
En el caso de INNA, tenemos un megaproyecto pensado en un sitio que afecta enormemente observatorios importantes, como Paranal y el nuevo Extremely Large Telescope (ELT), el que será por muchos años el telescopio más grande del mundo. Estos observatorios, desde Pablo E.
González Villarroel, astrónomo, doctor en Física; Proyecto Explora Tarapacá, Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Universidad de Tarapacá hace años, traen empleos de alta gama, aportes en la productividad científica y colaboraciones internacionales de gran impacto. Sin embargo, INNA es un proyecto dirigido a enfrentar los efectos del cambio climático y el cuidado del medioambiente. Sin duda, trae un gran debate. Finalmente, AES Andes anunció que desistirá del Proyecto INNA, no solo por el mundo académico, sino por la opinión pública. Cabe destacar que los efectos de INNA sobre las condiciones atmosféricas pudieron ser irreversible, por la envergadura del proyecto. En lo personal, siento que esta fue la mejor decisión, pero no con el fin de descartar el hidrógeno verde, sino de buscar la coexistencia científica con alternativas más escaladas y de menor afectación. Personalmente, estoy orgulloso de la comunidad, que sin duda jugó un rol clave en la balanza de este debate. En 2024 estuvo lista la propuesta del proyecto, iniciando su proceso de evaluación ambiental".. En 2024 estuvo lista la propuesta del proyecto, iniciando su proceso de evaluación ambiental".