La trastienda de la renuncia de Darío Vásquez a la Seremi de Salud
La trastienda de la renuncia de Darío Vásquez a la Seremi de Salud Por Joaquín López Barraza Darío Vásquez dejó este jueves su cargo como seremi de Salud de la Región de Coquimbo, en medio de una disputa interna que, de acuerdo con fuentes cercanas al PPD, escaló desde el plano técnico al político tras una seguidilla de fiscalizaciones que tensionaron el verano regional y el equilibrio del gabinete.
Según información entregada por la Delegación Presidencial, de acuerdo al orden de subrogancia establecido, el cargo será asumido temporalmente por Tomás Balaguer, quien a la fecha se desempeña como Jefe de Acción Sanitaria de la Institución. La renuncia, según la información recabada por Diario La Región, se concreto durante la tarde, luego de gestiones a nivel central.
En ese marco, las mismas fuentes sostienen que el Ministerio de Salud respaldó el criterio técnico adoptado por Vásquez en los episodios que marcaron su gestión, pero que las presiones políticas terminaron imponiéndose a través del Ministerio del Interior, tras intervenciones insistentes del delegado presidencial regional.
Según fuentes cercanas al PPD, el origen del malestar que terminó en su salida se remonta a la clausura de la pisD cina del resort Rosa Agustina en Guanaqueros, episodio que se produjo en un momento particularmente sensible. La decisión, aseguran, incomodó al gabinete regional en semanas previas a la segunda vuelta presidencial, al impactar directamente sobre un eje de discurso regional asociado al empleo y el fomento productivo.
En esa línea, las mismas fuentes afirman que se le habría exigido «mayor flexibilidad» respecto de proyectos y espacios considerados emblemáticos para la temporada, solicitud que no habría prosperado. «Incluso varios le agarramos mala porque no veíamos que tenía ese perfil político que se pide, siempre se apegó a la norma.
Y ahora con lo que ha ocurrido, eso es justamente lo que nos ha servido para defenderlo, que sus decisiones se han apegado a la ley», sostuvo una fuente cercana al PPD consultada por Diario La Región.
El segundo punto de quiebre, según la misma versión, se abrió cuando Vásquez determinó suspender el cultivo y comercialización de mariscos en la caleta de Tongoy por la aparición de marea roja, episodio que derivó en fuertes críticas por el manejo comunicacional de la medida y amplificó la tensión con actores locales..