Arica pide "corredor humanitario" ante posible retorno venezolano tras captura de Maduro
Arica pide "corredor humanitario" ante posible retorno venezolano tras captura de Maduro Las ondas del operativo estadounidense que terminó con la detención de Nicolás Maduro no se quedaron en Caracas ni en Washington: en Chile, las repercusiones ya se sienten con fuerza en la Macrozona Norte.
Esta vez fue el gobernador de Arica y Parinacota, Diego Paco, quien advirtió que el nuevo escenario político podría activar un flujo significativo de venezolanos que busquen regresar a su país, planteando la urgencia de habilitar un corredor humanitario coordinado a nivel sudamericano.
En declaraciones difundidas ayer domingo, la autoridad regional sostuvo que la captura del líder chavista abre una ventana inédita para millones de ciudadanos que hoy viven fuera de Venezuela, por lo que, a su juicio, corresponde anticipar efectos en el tránsito fronterizo. "Hoy con la detención del dictador Maduro se abre una posibilidad para que millones de venezolanos puedan regresar a su país", afirmó, insistiendo en que la salida debe ser "ordenada, segura y expedita", con coordinación entre gobiernos de la sudamericanos para evitar un escenario de improvisación en pasos fronterizos, terminales y rutas del norte. En su planteamiento, la clave está en una gestión supranacional que asegure logística, seguridad, asistencia y trazabilidad, para que un eventual retorno masivo no derive en atochamientos, tráfico irregular o vulneraciones humanitarias. El mensaje del gobernador se conoció en una jornada marcada por alta sensibilidad diplomática.
Este sábado, Boric adoptó una postura crítica frente a la incursión militar de Estados Unidos en Venezuela, expresando "máxima preocupación" y una "enérgica condena" a las acciones armadas, además de reafirmar principios de Derecho Internacional como la proscripción del uso de la fuerza y la no intervención. La diferencia de enfoques -corredor humanitario ante un posible retorno versus condena al método que preciregión. El emplazamiento incluyó un cuestionamiento directo al Ejecutivo chileno.
Paco sostuvo que el Presidente Gabriel Boric debería pasar de los mensajes públicos a acciones concretas y liderar conversaciones con países pitó el cambiotensiona el debate interno en Chile justo cuando la frontera norte sigue siendo un punto neurálgico de control migratorio. En el trasfondo, el hecho que detona el nuevo escenario es descrito por la prensa internacional como una operación de gran escala.
Según Reuters, Donald Trump anunció la captura de Maduro en una acción nocturna con ataques a objetivos militares y posterior traslado a Nueva York para enfrentar cargos vinculados a narcotráfico y "narco-terrorismo" bajo la narrativa estadounidense.
En el mismo reporte, se detalla que Trump siguió el operativo desde Mara-Lago y que participaron fuerzas de élite, incluida la Delta Force, elevando el episodio a uno de los movimientos más audaces de política exterior de los últimos años. La reacción regional, sin embargo, no se limita a respaldos o rechazos ideológicos. En Arica, el foco está puesto en un efecto práctico: si miles deciden salir rumbo a Venezuela en un lapso breve, el sistema de fronteras podría enfrentar presión extraordinaria. Para la autoridad, anticiparse evita que el retorno se transforme en un problema de seguridad vial, control documental o tráfico de personas, en un territorio que ya opera con exigencias altas por su condición fronteriza. El llamado a un corredor humanitario también instala un debate de responsabilidad compartida. La crisis venezolana empujó una de las mayores olas migratorias recientes en América Latina, con impactos laborales, sociales y de servicios en ciudades receptoras. Un retorno, si ocurre, implicaría la dirección inversa de ese fenómeno y exigiría acuerdos de tránsito, atención y resguardo de derechos en varios países, no solo en Chile. En esa línea, Paco planteó que el momento requiere coordinación real y no una reacción tardía cuando el movimiento ya esté en curso.
Mientras el tablero internacional se reacomoda, en el norte chileno la discusión entra a una fase concreta: preparar rutas, definir mecanismos de apoyo y establecer criterios comunes para evitar que la frontera vuelva a ser escenario de crisis.
La captura de Maduro, más allá de su significado político, abrió una pregunta inmediata para Arica y Parinacota: qué tan rápido podría cambiar el sentido de los flujos y cuán preparado está el Estado para conducir ese giro sin desorden.. El gobernador Diego Paco llamó a una coordinación sudamericana para ordenar salidas por la frontera norte, mientras La Moneda condenó la intervención militar de EE. UU. y el caso escaló a tensión diplomática global.