Kast cierra gira en Perú tras cita con José Jerí y reafirma "cuenta regresiva" para migrantes irregulares en Chile
Kast cierra gira en Perú tras cita con José Jerí y reafirma "cuenta regresiva" para migrantes irregulares en Chile Tras una extensa agenda de reuniones y encuentros oficiales en Perú, el Presidente electo José Antonio Kast realizó este miércoles un balance de su visita al país vecino, marcada por una cita bilateral en la capital con el mandatario peruano José Jerí y por definiciones públicas sobre migración, seguridad y el impacto regional de los recientes hechos en Venezuela.
Según relató el propio Kast, el encuentro con Jerí -quien asistió acompañado por integrantes de su gabinetepermitió intercambiar puntos de vista en materias de hacienda, economía, vivienda, transporte y seguridad, en un diálogo que el republicano presentó como parte de un acercamiento previo a su llegada a La Moneda.
Consultado por la posibilidad de avanzar en un "corredor humanitario" para facilitar la salida de extranjeros que permanecen en Chile sin regularizar su situación, el Presidente electo matizó el alcance de su gira y subrayó que no le corresponde conducir formalmente la política exterior mientras no asuma el mando.
En ese marco, afirmó que, una vez investido el 11 de marzo, espera volver a Perú y entonces "tomar las decisiones y firmar los acuerdos que se requieran", no sólo sobre ese corredor, sino respecto de otros asuntos bilaterales. Aun así, el viaje dejó un mensaje de alto voltaje hacia adentro.
Kast reiteró su postura respecto de la migración irregular y sostuvo que a quienes se encuentran en esa condición "les quedan, a este día, 63 días para dejar nuestro país y tener la posibilidad de volver con todos sus papeles en regla", en alusión directa al período que resta hasta el cambio de mando del 11 de marzo. La idea, dijo, es que el retorno sea "por la puerta" y con antecedentes revisados, de modo de evaluar si existen capacidades para recibir nuevos ingresos.
El mensaje se enlazó con el nuevo cuadro venezolano tras la operación estadounidense del fin de semana que terminó con la captura de Nicolás Maduro, un hecho que -según reportes internacionaleselevó la tensión regional y abrió discusiones sobre transición política, seguridad y movilidad humana.
Kast planteó que, dadas las "circunstancias distintas", podría abrirse una ventana para que vuelos con migrantes venezolanos puedan ser recibidos nuevamente en ese país, respondiendo a una de las interrogantes recurrentes sobre retornos: la viabilidad práctica de aterrizajes y coordinación con autoridades de destino.
En la misma línea, el Presidente electo reconoció que su visión sobre la intervención militar de Estados Unidos difiere de la expresada por el Presidente Gabriel Boric, aunque recalcó que la posición oficial de Chile corresponde al gobierno en ejercicio.
En sus declaraciones, enmarcó su postura en la crisis humanitaria venezolana y en el volumen de personas que han migrado en la última década, señalando que los organismos internacionales "tienen un rol que cumplir" y cuestionando la falta de anticipación frente a la deriva del régimen. El episodio del "corredor humanitario" volvió a aparecer hacia el cierre. Kast admitió que aún no ha tenido contacto con el Presidente de Colombia, Gustavo Petro, a quien considera pieza necesaria para que una iniciativa de este tipo sea viable en términos logísticos y políticos.
Señaló que ha leído declaraciones provenientes de Bogotá y manifestó su expectativa de que, ante el nuevo contexto, las posiciones "vayan cambiando", insistiendo en el argumento de dignidad y retorno para parte de la población venezolana que reside tanto en Chile como en Colombia. La visita concluyó con el anuncio de su retorno a Chile desde el aeropuerto Jorge Chávez. El periplo deja dos señales simultáneas. Hacia el exterior, una agenda de aproximación con Lima y la promesa de retomar conversaciones ya como jefe de Estado.
Hacia el plano interno, una advertencia política directa sobre plazos para la migración irregular y una estrategia que, de materializarse, exigirá coordinación entre poderes del Estado y acuerdos con países vecinos, en un escenario regional que cambió abruptamente con la detención de Maduro y sus efectos aún en desarrollo. El Presidente electo dijo que conversó con el mandatario peruano sobre economía, vivienda, transporte y seguridad, pero evitó comprometer acuerdos antes del 11 de marzo. También insistió en que quienes están en situación irregular tienen 63 días para salir del país y planteó que el nuevo escenario en Venezuela podría habilitar vuelos de retorno. Migración. El Presidente electo dijo que conversó con el mandatario peruano sobre economía, vivienda, transporte y seguridad, pero evitó comprometer acuerdos antes del 11 de marzo. También insistió en que quienes están en situación irregular tienen 63 días para salir del país y planteó que el nuevo escenario en Venezuela podría habilitar vuelos de retorno. Migración