Desde Chile fotografían las 57 "caras" de una estrella antes de morir
Desde Chile fotografían las 57 "caras" de una estrella antes de morir Todo depende desde dónde se mire es algo que aplica para diversas situaciones y objetos, además de las estrellas, según reportó el investigador del Instituto de Astrofísica de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Keiichi Ohnaka, que desde el radiotelescopio Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) observó 57 formas moleculares adoptadas por una estrella mientras se apaga. "Con ALMA ahora podemos ver la atmósfera de una estrella moribunda con un nivel de claridad similar al que logramos para el Sol, pero a través de decenas de miradas moleculares distintas. Cada molécula muestra un rostro distinto de W Hydrae, lo que revela un ambiente sorprendentemente dinámico y complejo", afirmó Ohnaka, sobre el astro ubicado a 320 años luz de la Tierra. El académico observó cómo la atmósfera de W Hydrae se estira más allá del tamaño de la propia estrella, formando nubes de gas y estructuras moldeadas por choques y pulsaciones.
Las capas externas del astro se inflan tanto que, si la estrella estuviera en el centro del Sistema Solar, envolvería a Mercurio, Venus, la Tierra y Marte, indicó la casa de estudios sobre la publicación en la revista Astronomy & Astrophysics.
En este proceso, el gas es empujado hacia afuera en algunas zonas hasta 36.000 km/hora, mientras en otras se registra a 47.000 km/hora, creando un patrón de flujo estratifado y cambiante.. La observación fue realizada en ALMA, en el Desierto de Atacama. Los cambios en W Hydrae que registró Keiichi Ohnaka.