Autor: RICARDO SOLARI
Columnas de Opinión: Cuenta Pública: ¿Qué esperar?
Columnas de Opinión: Cuenta Pública: ¿ Qué esperar? NÓ I N I P O suelen calificar en forma altisonante a sus gobiernos, para glorificar por la vía semántica su propio desempeño, en ambos casos bajo duro escrutinio. El gobierno del Presidente Kast se está moviendo en esa dirección. Ante las dificultades de gobernar y en ausencia de planes y proyectos, atiza la polarización. Permanentemente culpa al pasado gobierno de todos los males del país, en un abuso argumental que la opinión pública no comparte ni considera relevante a la hora de procesar el origen de sus dificultades.
La consigna de Kast parece ser “gobernar es polarizar”. Además, señala con excesiva confianza que “Dios nos quiere”. Es evidente que a una afirmación de ese calibre hay que darle mayor tiempo de evaluación antes de declararla tan confiadamente. No en vano el Presidente ha aumentado su desaprobación en 22 puntos en solo 75 días, alcanzando la cifra de 59 puntos según la última Cadem. En esa misma encuesta el 44% de los consultados indica que la cuenta pública debiese ser un espacio para reconocer errores y enmendar el rumbo. El Presidente Kast suele asumir frases publicitarias para interpretar el proceso político. Partimos la semana pasada con un cambio de gabinete que intentó presentarse como el inicio de una “nueva etapa”, donde, ahora sí, con todas las piezas en los lugares correctos, partíamos de verdad. Pero lo que estaba sobre la mesa era la pura y simple improvisación en el manejo del principal tema de preocupación de los chilenos: la seguridad.
En la misma línea de abuso argumental, se presentó una corrección a una eventual sobreestimación de la situación fiscal de parte del gobierno pasado, buscando una nueva oportunidad de desplegar el campo adversarial y producir una batalla campal. Sin embargo, sorprendentemente, el modo escandaloso de presentar el balance fiscal del primer trimestre condujo por sentido común a la conclusión de que no es conveniente seguir quitándole ingresos al Estado. En el cuatrienio pasado la oposición presento nueve acusaciones constitucionales.
Seis de ellas fueron lideradas por el Partido Republicano, el que también votó en contra de la idea de legislar ante las más diversas iniciativas del gob i e r n o d e l Presidente Boric: Seg u r i d a d, pensiones, cambios tributarios, por nombrar algunas. Siguiendo su estilo confrontacional, el Partido Republicano presentó una acusación constitucional contra el exministro de Hacienda, extremando sus diferencias no solo con la oposición sino también con Chile Vamos.
E s e e n f o q u e a d v e r s a r i a l tiene un altísimo impacto hacia el f u t u r o, porque interviene toda posibiliEN EL CUATRIENIO PASADO LA OPOSICIÓN PRESENTO NUEVE ACUSACIONES CONSTITUCIONALES. SEIS DE ELLAS FUERON LIDERADAS POR EL P.
REPUBLICANO. dad de crear climas constructivos y ratifica la imagen de un sistema político convertido en un eterno club de la pelea que se ha vuelto incapaz de hacer acuerdos para resolverle problemas a la gente. Así, el país del futuro que ofrece el gobierno del Presidente Kast se torna particularmente sombrío. Entonces, ¿qué esperar? Ojalá un giro hacia una agenda que abra la conversación pública, una a los chilenos y les entregue una visión esperanzadora.
Ojalá un discurso que se aleje de la imagen del país quebrado, en donde nos dividimos entre amigos y enemigos y en el cual entendamos de una vez y para bien de nuestro destino común, que nadie tiene el monopolio de las certezas. Eso implica dejar de lado la permanente argumentación que polariza como eje del ejercicio del poder y poner el acento en lo que verdaderamente importa: gobernar bien. n Autor: RICARDO SOLARI. Los Presidentes de extrema derecha Trump y Milei tienen la tendencia a estar permanentemente inventando enemigos para construir desde allí sus estrategias y encubrir así las limitaciones de sus mandatos. Estos personajes