Autor: Por Eduardo Vera Wandersleben
Columnas de Opinión: Delincuencia, vulgaridad y cobardía
Columnas de Opinión: Delincuencia, vulgaridad y cobardía Abogado Don Arturo Alessandri Palma, entre os años 1932 1938, hizo medula y realidad la frase "La autoridad se ejerce con serenísima energía, plasmando un destino de gobernanza plasmado por la necesidad de restablecer el orden institucional tras años de inestabilidad política, golpes militares y trifulcas de calles entre ilustrados y quienes ejercían la imprudencia de no saber que nada sabían.
Serenísima, es la calma, templanza y la ausencia de impulsividad o pasión desbordada al tomar decisiones; en tanto que energía alude a la firmeza de determinación y la fuerza del Estado y sus autoridades, o de las autoridades del E para hacer cumplir la ley y "mantener la autoridad", o mantener "el orden". Complementa nuestra alineación le derivada de Julio Cesar "ser y parecer". En la congoja de ayer también brota las advertencias de Salamanca, escritas a cincel y tiza, de muros y pizarras de Salamanca: "Lo que la naturaleza no da Salamanca no lo presta". Esto lo digo con algo de culpa, o soberbia; pero no con así con dolo. Estoy si consciente que, en la cultura del complejo, prejuicios y barbarie, pudiera yo ser objeto de querella por ofender al género de la vulgaridad. La agresión a nuestra Ministra de Ciencias, a mi juicio la de mayor privilegio cerebral de nuestro actual catalogo de Ministros de Estado, es cobardía y villanía. Y no así una barbarie, pues aun en la barbarie hay códigos de nobleza. Nada, nada hay en ella que la haya expuesto a la cobardía e ignominia que le fue ejercida al interior de a Universidad Austral.
Esta alma mater fue honrada con la concurrencia a sus aulas de una persona capaz que sin subsidio de genero ni de etnia, ni de integración por condición se impuso intramuros y extramuros en la formación y ejercicio de la disciplina astrofísica intra muros y extramuros, siendo ya complejo comprender la complementariedad de conocimientos universales y específicos que tal disciplina de vanguardia complementa; sobre todo hoy, en que como productividad indirecta o asociada a la astrofísica surgen los aparatos, equipos y materiales que día a día facilitan nuestra cotidianidad. Sostengo como tesis que es nuestro cuerpo político nacional quien viene buscándoselas desde ya hace mucho. En gobiernos anteriores algo similar ocurrió ofendiendo a una señora ministro de Educación. Todo se olvida.
Esto de alcaldesas vestidas de rosa bailando en paralelo al andar del vehículo municipal sin conductor, que fue hasta sugerida como posible candidata presidencial, autoridades que se exponen a ser artistas a folclore relativizan lo no aprendido en familia ni en el rigor de aulas, tutores o mentores.
Se me ocurre que la idea era que las comunas se gestionaran "Ghost ride the whip"; que las comunas se gobernaran solas, sin conducción ninguna mientras las autoridades hacían magia bajo el ritmo de la vulgaridad.
En este desconsuelo hayo sosiego en el recuerdo cercano y local de dos personas como que fueron autoridades morales y materiales; en este remedio rindo honores a nuestra querida alcaldesa doña Eugenia Pirzzo Berolli y al padre Antonio Ronchi, cuya autoridad y poder afloraba y alumbraba desde sus raídos pero firmes ropajes, y no así de meras nominaciones.
Es que la ropa solo viste a la nobleza; y la nobleza y autoridad hace ecuación con el poder. ¡ Ha i La cobardía a que refiere el epígrafe solo pretende invitar a que las autoridades políticas opten por el hacer, por conducir y orientar mas que por meros votos a lograr con balses y chámame, boinas y chivas, con resultados efectivos y positivos que siempre siguen al conocimiento. No abdiquemos ante el ruco y usanzas de tras Andes, seamos huasos y huasas de tradiciones en lo que predomine la autoridad, la nobleza y el poder. Autor: Por Eduardo Vera Wandersleben. Opinión