Autor: EDUARDO SCHINDLER Columnista y enviado especial
Nadie sabe vender mejor sus iniciativas que los estadounidenses
Nadie sabe vender mejor sus iniciativas que los estadounidenses Se llega al último día de acción verdadera del WEF (Foro Económico Mundial). Y los organizadores han hecho prueba de flexibilidad reorganizando el programa en función a sesiones que se cancelan (presidentes que se enferman o necesitan quedarse en su país), y otras que se insertan a último minuto para llenar hueco o bien facilitar el marqueteo de ideas a una audiencia tan poderosa.
En este sentido, en la mañana del miércoles tuvo lugar una sesión fuera de programa, bajo el título “Board for Peace”. Es la iniciativa del Presidente Trump para gestionar la paz y reconstrucción en Gaza (ver A 4). Después de su discurso inaugural, subieron al escenario jefes de Estado (entre ellos, el Presidente Javier Milei) y ministros de los 30 países que han aceptado ser parte de este gremio. (No pasa inadvertida la ausencia de las grandes naciones de la Unión Europea y de Asia). Hubo una ceremonia de firmas, y Trump que se ha autoproclamado presidente fundador vitalicio de este directorio.
Para explicar las virtudes de este plan de paz y reconstrucción, y de paso alabar las virtudes de visionario y líder de Trump, hubo discursos del secretario de Estado, Marco Rubio, y de los enviados especiales Witkoff y Kushner. Hay que admitirlo: nadie sabe vender mejor sus iniciativas que los americanos.
Con todo, el “aplausómetro” nunca pasó de 5 (de un máximo de 10). Probablemente para la gran mayoría de la gente hay una diferencia fundamental entre un plan para construir una nación/sociedad libre, próspera y democrática, y uno de desarrollo inmobiliario.
El plan de recuperación presentado ayer en la mañana tiene todos los elementos del segundo tipo (incluyendo imágenes de edificios futurísticos que despertarán envidia en Dubái). Y da la impresión de que quienes lo han formulado están convencidos (probablemente de buena fe) de que todos los otros aspectos de sentirse libres y seguros son una consecuencia inevitable del éxito de vender propiedades.
Recorriendo pasillos, es inquietante el escuchar más y más personas hablando de la “nueva era” del imperialismo, y del reemplazo del orden mundial basado en reglas por una realidad que se construye en base al poder de coerción del más fuerte. Y nadie parece tener la receta de cómo detener y revertir esta “marcha atrás” hacia los tiempos más barbáricos y dramáticos que les tocó vivir a nuestros antepasados. En este día, el programa es bastante más mezclado que en los anteriores. Hay varias sesiones de tipo divulgación científica materia oscura, materiales nuevos, tratamientos contra el cáncer, representatividad democrática, etc., la carrera espacial, y algo en nuevas tecnologías en el campo de energías renovables.
Aprovecho para compartir el haber tenido la oportunidad de conversar sobre Jared Kushhner, Chile con personas que tienen inversiones en nuestro país, y otros que prestan servicios profesionales a los empresarios criollos y sus empresas en la región. Hay varios motivos para estar orgullosos de nuestro país y para estar optimistas sobre el futuro. En primer lugar, Chile es todavía percibido como la nación con la estructura institucional más estable y fiable para hacer inversiones en todo el continente latinoamericano. Y en segundo lugar, se le reconoce a nuestro país el tener una sociedad con un nivel de educación y capacidades que está muy por encima de las otros países. De hecho, esta gente ya no asocia a Chile con las realidades político-económicas que son típicas (en el sentido negativo) de la noción de América Latina. Una anécdota para cerrar. Mientras como una ensalada, se sienta al lado una señora que buscaba una silla libre para comer su sándwich.
Saludarse y ponerse a conversar es una reacción inmediata para todos “qué le pareció Trump”, etc.. Y resultó ser nada menos que la esposa de uno de los cuatro fundadores de la firma de biotecnología Moderna, por lo que escuché muchas historias de cómo la familia tuvo que hacer frente a la explosión de interés que ganó la empresa al llegar con su vacuna para el Covid. Y ahora parto a escuchar el concierto de Yo-Yo Ma. Todo esto, condensado en un par de horas. Solo en el WEF de Davos. Autor: EDUARDO SCHINDLER Columnista y enviado especial.
CRÓNICA DESDE DAVOS: El presidente de la Fifa, Gianni Infantini, apareció ayer en la cumbre. empresario y yerno de Donald Trump, presentó un cronograma para reconstruir Gaza, en el marco del “Consejo de Paz” que promueve el mandatario estadounidense. Soldados recorrían las inmediaciones del encuentro en Davos llevando globos rojos.