COLUMNAS DE OPINIÓN: La vida rodeada de forestales
COLUMNAS DE OPINIÓN: La vida rodeada de forestales SI LE MONDE diplomatique 1 enero-febrero 2026 La historia de la familia Guzmán Paillemal de Mulehén La vida rodeada de forestales por Fernando Pairican* Los sueños se esfuman.
El 28 de diciembre de 1861. a orillas del río Dio Dio, Cornelio Saavedra ordenó la fundación de Mulchén, destinado a convertirse en el asentamiento que entrelazaría, “la nueva línea con las poblaciones del norte” y ser la capital de la nueva frontera “en el territorio indígena”. Luego comenzaría el proceso de entrega de tierras a los colonos, quienes construirían junto con los soldados los primeros poblados y las lineas de ferrocarriles, la tierra, dividida en cuadros perfectos conformaría una nueva clase propietaria, una auténticamente capitalista como dictaban las normas de la revolución industrial. los mapuche se les entregaría entregaría títulos de propiedad y una vez consolidado este proceso le asentamiento, comenzaría a crearse una “nueva línea sobre el río Malleco” (Saavedra, 2009). Ciento treinta dos años después, en diciembre de 1993 y con menos de un mes de promulgada la Ley Indígena Indígena 19.253, el Consejo Municipal de la comuna reconocici a uno de sus arquitectos y nombró a la Plaza de Armas de la comuna comuna en su honor: “General Cornelio Saavedra Rodriguez. Fundador de Mulchén”. A pocos kilómetros de esta ciudad, entre entre medio de las plantaciones forestales, vivelafamiliaGuzmánPaillemal.
Unade sus líderes, Mirta Paillemal, con una memoria memoria histórica que no olvida los detalles de este largo camino, recuerda que su padre, padre, Gregorio Paillemal llegó a vivir a las tierras en las que hoy experimentan un encierro a mano de forestal Mininco.
La memoria la traslada a la Unidad Popular, cuando esas mismas tierras eran parte de un fimdodetrigoyellosvivían en su interior, interior, por decisión del patrón, quien les donó donó la tierra a tres familias: Díaz, Guzmán y Paillemal. “Nosotros nos quedamos, -recuerda -recuerda Mirta Paillemal-, se quedaron viviendo viviendo mis viejitos. De ahí fallecieron mis viejitosyquedóla nuevageneración”. Algunas nuevageneración”. Algunas familias, cuando llegó el antiguo propietario a entregar las tierras ya no estaban, estaban, por lo tanto, quedaron fuera de toda toda posibilidad de obtenerlas. No obstante, obstante, el asentamiento agrario, como todos, fue disuelto por la dictadura luego del 11 de septiembre de 1973.
Algunos inquilinos vendieron, porque no tenían acceso a luz -aún no la tienenmientras las plantaciones plantaciones continuaban avanzando alrededor para para brotar con la altura que las vemos boyen la década de los SOyÇO a mano de los consorcios consorcios Mininco yArauco.
Como es la historia de diversos campesinos campesinos e indígenas en La zona sur de Chile, esta familia comenzó a asen tarse con la construcción de un Ruko y sobre ella fueron fueron mejorando la vivienda hasta llegar a la casa actual construida de madera y pisos cerámicos. Los mayores de ¡ a familia recuerdan recuerdan una vida en que el los sembraban y la tierra les permitía vivir de lo cosechado. cosechado. Pero a los pocos años, el agua comenzóa comenzóa brotar menos. Las tierras agricolas, en palabrasdeJuan Guzmón, ”comenzarona ser menos fructíferas” y Norma Guzmán incorpora su sentir: “Rodeados, por ambos ambos lados. Por fuera, incluso por fuera y la carretera, estamos rodeados de forestales. Ustedes llegan a la carretera y nadie sabe que aquí adentro hay gente.
Y uno va al pueblo y le dicen ¿ y a dónde viven ustedes ahí? Si uno ve puros árboles”. Vivir al lado del camino El rubro forestal es imparable en la región del Río Río. Como unagotade aceite, se ha expandido a la novena región yen los últimos últimos años a las regiones del Ñuhle y Maule. Maule. En la medida en que estas empresas se expanden, también la conexión comienza a acelerarse con carreteras, TAG y mayor control policial. Nuevos tipos de trabajadores trabajadores se van conformando y familias que ven una oportunidad de movilidad social comienzan a poblar los antiguos poblados campesinos e indígenas transformando al mismo tiempo la cultura y la sociedad. La familia Guzmán, Paillamal y Rojas, cuentan que vivir al interiorde las forestales, forestales, es esperar la promesa de luz que la empresa empresa se comprometió. Pero a ello, hoy es tener que pagar TAG para ir y volver desde Mulchén para ahastecerse de productos, lo que significa pagaralo menos cuatro veces al día. Antes era menos, existían caminos alternativos, pero han sido cerrados por las mismas empresas. Tampoco pueden acceder acceder a luz eléctrica. Usan baterias y cuando van a Mulchén, para comprar algunas provisiones, provisiones, los celulares los cargan en los negocios. negocios. La ausencia de electricidad se debe a dos razones: las leyes y la voluntad humana. humana.
En el caso de la primera, alserpocas personas, personas, las empresas eléctricas no se ven en la obligación de invertir para suministrar Han intentado dialogar con Frontel, pero los derivan al M ¡ nisterio de Obras Públicas, que aún no da la autorización.
En la última reunión que sostuvieron, les dijeron: “Los perni isos ya vienen, solamente que llevamos llevamos dos años esperando el permiso de vialidad”. Yagregar”nos vialidad”. Yagregar”nos prometieron quea fin de este año teníamos luz, si antes nos dijeron dijeron que en septiembre teníamos luz. Pasó volando el mes y en la última reunión que tuvimos, nos dijeron a fin de año si teníamos luz. Entonces, estamos viendo”. Entre mediode mediode la conversación recuerdan al patriarca, patriarca, don Gregorio: cuando murió a los 90 años, siempre quiso tener luz aquí dentro, nunca tuvo luz. “No conoció la luz”. Vivir entre medio de las plantaciones también les ha generado otros desafíos.
Han debido aprender a esconderse de los aviones fumigadores, los que rocían las plantaciones sin saber que personas viven alrededor Mirta Paiflamal describe todos estos problemas de la siguiente manera: “Eso es vivir encerrado por las forestales”. Sobre este escenario se suma una nueva normativa: la ley de usurpaciones impulsadaporelgobiernode impulsadaporelgobiernode Gabriel Boric.
Esta ha tenido un impacto inesperado para esta Familia, Familia, antes podían cruzarel cercoyrecoger lo que soltaban los pinos de manera natural ylo sobrante de las faenas forestales, con ello reunían leña para cocinar, para la salaniandra salaniandra del inviernoyvenderen Mulchén para comprar alimentos.
Juan José Guzmán, Guzmán, presente en la conversación, lo llama “el sobrante”. Cada faena, al dejar madera, les permitía un ingreso económico que ahoraes ahoraes imposible con la nueva normativa La familia ha resentido el cambio de parte de los trabajadores yjefes, antes algunos los dejaban recoger los sobrantes, pero ahora muy poco, casi nada.
Alguna vez, “esos que andan con casco blanco” comenta Jainie Alfaro -uno de los hombres más joven de la familia se apiadan y los dejan, pero les pide que lo hagan rápido antes que el “jefe” los vea. Los incendios forestales, cada vez más recurrentes, no dejan de ser reveladores al vivir rodeados de plantaciones.
Es la parte más dramática de la conversación, es difícil difícil lograr trasmitir la sensación de agobio de seres humanos que observan cómo el fuego avanza, con el humo que no permite respirar y los aviones que llegaban sobre ellos sin agua porque todo ya lo habían liberado liberado antes. Mirta Paillacan recuerda el último y teme por los nuevos que se van a producir: “casi nos quemamos, si llegó aquí afuera el fuego. Porque aquí era todn forestal, se quemó todo”. Desde el peaje a las plantaciones todo fue consumido por el fuego, así como sus pequeñas cosechas. Aún se pregunta cómo las avionetas no veían sus casas mientras ellos a puro balde intentaban apagar el fuego.
Experimentar las burocracias La familia cree quelas dificultades para obtener obtener la luz, cerrarle los pasos que les permitió permitió no pagar el TAG y las faenas en las noches que no les permiten dormir, tienen por objetivo can sarlos y forzarlos a vender. Y ¿ por qué no venden?, le pregunto. La respuesta respuesta viene desde la señora Norma, a momentos es la líder de la familia: “mi papá aguantó. Al menos allá en la casa mi padre aguantó, aguantó, aguantó. No se metan para para allá porque esos son forestales y vamos a tenereste y otros problemas más adelante”, les enseñó. Ese hombre era Gregorio Paillacan, Paillacan, de una comunidad mapuche ubicada enAihurehue, ntuycercadedondeseconstruyó ntuycercadedondeseconstruyó el asentamiento agrario, luego que la familia Uribe Concha fuese reformada por las normativas de 1967. El retrato de su persona persona se encuentra en el living comedor de la casa donde resiste esta familia a la expansión expansión incesable de las plantaciones.
En las afueras de su casa, la bandera mapuche l9amea, tal vez con el sentido por la cual fue creada por el Consejo de Todas las Tierras y presentada oficialmente un 12 de octubre de 1992.
Así lo describió Jorge Weke en una entrevista en el año 2010: “La imagen que tengo es de la bandera flameando en medio dela represión”. El olvido Esa frase se me vino a mi mente cuando nos despedimos de la familia, posiblemente posiblemente no sea represión el concepto adecuado, si no otro para este caso: la bandera representa representa lo opuesto en el sentido de la frase anterior: dignidad. Esta última, deriva de la historia familiar y el respeto a cómo los antepasados pelearon por una tierra para vivir luego de ser inquilinos.
La historia del siglo XX chileno, la diferencia con esa reforma estructural es que la solución de hoy parece ser menos compleja, solo hace falta un sentido mínimo de humanidad y también los contactos adecuados con los encargados de las empresa forestal, ellos recuerdan los avances con Rarin Pacheco, jefa Pacheco, jefa de las relaciones deCMPCyque lograba articularse lo solicitado por ellos como clan familiar: acceso aluzeléctrica, caminos y volver a abrir el paso previo que les permitiría abasteeerse de producto sin tener que pagar el peaje.
Estuvieron muy cerca, hasta que cambiaron de persona y todo se volvió a desmoronar Nada nuevo en cómo se entiende la interculturalidad en Chile, más que una política que logre quedar cimentada para lograrsu madurez y desarrollo, esta más bien depende de la voluntad de los sujetos que la conducen. Al ser una politica que depende de la voluntad voluntad más que de una institucionalidad es fácil de desmoronarse.
Lo mismo les sucedió sucedió con los encargados del Plan Buen Vivir, también fueron a verlos, se comprometieroii comprometieroii a gestionarlo y tuvieron una reunión con el alcalde quien le ordenó a la secretaria secretaria que agendara un nuevo encuentro para darles una solución.
Uno de los integrantes integrantes de la familia describe ese momento: el alcalde le dijo a la secretaria, anótalo, que no se nos olvide”. Dos años después me mira y dice: “Se les olvidó”. Escueia de Anlropologla uc.