Columnas de Opinión: Un megáfono en Davos
Columnas de Opinión: Un megáfono en Davos Nicolás Schmidt-Urzúa, Managing Director Lattice Capital En los días previos a Davos, el presidente Trump decidió comunicarse como mejor sabe: megáfono en mano. Así, amplificó mensajes pensados para la política interna estadounidense hacia un foro que funciona exactamente al revés. Davos no es "X" ni un mitin. Es un lugar donde las cosas realmente importantes avanzan en conversaciones discretas, miradas largas y acuerdos implícitos. La cultura del megáfono simplemente no calza. Quienes van a Davos -países, empresas, bancos y ONGllegan con objetivos claros: qué relaciones profundizar, qué confianzas construir, qué acuerdos y negocios cerrar, y qué señales enviar. Este año, según mi experiencia y participación, las señales fueron especialmente nítidas. La primera: la política del megáfono no funciona. .. pero se agradece. Europa, en particular, la agradece. Porque el ruido externo obliga a mirarse al espejo.
En las conversaciones con líderes empresariales y políticos europeos aparece una nueva lucidez-y, por primera vez en años, voluntad -: asegurar energía y recursos naturales, invertir en defensa, acelerar la innovación, reforzar el mercado común y diversificar alianzas. Mercosur e India están en el foco. Un mercado común de 700 millones de personas con el primero y de 2.000 millones con el segundo no es retórica: es supervivencia estratégica. También agradecen el mensaje los bancos centrales y los inversionistas globales. La constatación es incómoda, pero evidente: los bonos del Tesoro estadounidense y el dólar ya no son el refugio incuestionable de antes. Por eso el oro, la plata y otros activos vuelven con fuerza a escena. La segunda señal es igual de potente: la inteligencia artificial deja atrás su fase experimental. La IA -y especialmente su aplicación agénticacomenzará a impactar de verdad la productividad, la generación de riqueza y la estructura misma de la economía. No es una promesa futura; es una transición en curso para la cual estamos poco preparados. Estas dos fuerzas seguirán evolucionando. El inversionista informado observa, entiende y se posiciona. Todo lo demás es megáfono..