AGUA EMBALSADA LLEGA A 11% EN LA REGIÓN A MAYO, ALA ESPERA DE LAS ANSIADAS LLUVIAS
AGUA EMBALSADA LLEGA A 11% EN LA REGIÓN A MAYO, ALA ESPERA DE LAS ANSIADAS LLUVIAS omo "una situación muy delicada" define el Boletín Climático emitido en mayo por el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) el estado actual del sisno podemos modificar, ya que no es posible controlar el clima, pero sí podemos y debemos tomar todas las medidas necesarias para adaptarnos y asegurar la supervivencia de la comunidad.
En una región que alberga cerca de 700 mil personas, no es posible ignorar las consecuencias de una eventual paralización por falta de agua, por lo que se requiere una mirada conjunta y coordinada entre todos los sectores productivos y sociales para enfrentar este desafío", recalcó.
En tanto, durante una exposición desarrollada ante la comisión de Aguas y Recursos Hídricos del Consejo Regional a inicios de mayo, Pablo Alvarez, director del Laboratorio Prommra de la Universidad de La Serena, expresó que existen altas expectativas de lo que pueda ocurrir en los próximos meses. "De momento la posibilidad de que exista un fenómeno del niño es muy alta, además la intensificación del niño se va a dar de forma tardía, o sea, es un niño que se va a pronunciar progresivamente desde fines del invierno hacia la primavera y el verano", puntualizó.
El experto enfatizó en que efectivamente el escenario hídrico de escasez regional es de tipo estructural, pero indicó que, de cumplirse los pronósticos, existen mayores opciones de resguardo del recurso. "Estamos ante una oportunidad para la recarga de acuíferos, no solo de forma natural, sino que, realizándolo a través de pozos de recarga, como en el caso de Pan de Azúcar.
Lo segundo, es que puede haber precipitaciones con temperaturas más o menos altas y la isoterma cero muy arriba, eso implicaría escorrentía con sedimentos más o menos importantes en los cursos de agua y ese es un problema para el consumo humano y para la conducción en los canales y las redes de riego". La idea, especificó, es abordar la seguridad hídrica considerando la escasez estructural y los eventos de turbidez.
Por lo anterior, sugirió una preparación anticipada por parte de las empresas sanitarias y organizaciones de usuarios del agua, tanto respecto de medidas de mantención como de prevención de las condiciones para habilitar y asegurar el abastecimiento seguro de agua, tanto para consumo humano rural y urbano como para uso agrícola.
C tema hidrológico de la Región de Coquimbo, escenario que se ha visto agravado por las precipitaciones bajo lo normal que se han registrado en promedio en los últimos años en la zona, lo que ha provocado bajos caudales por séptimo año calendario consecutivo. "La temporada actual iniciada en abril 2026 presenta un 23% de los caudales históricos en Elqui, 39% en Limarí y 37% en Choapa. Esta situación ha conllevado a una constante disminución en los niveles de agua embalsados durante los últimos años, que se ha revertido en parte solo en Choapa durante los últimos meses", especifica el documento. El organismo informa que, a la fecha, la región suma solo un 11% de capacidad embalsada, siendo Limarí la provincia que registra mayor complejidad, con un 6% de disponibilidad.
En Elqui, en tanto, llega a un 14% y el Choapa un 56%. Con respecto a la precipitación, el informe también destaca que durante abril no hubo episodios importantes en la zona y que se presentaron principalmente en forma de lloviznas a lo largo de la costa y chubascos aislados. "La no ocurrencia de eventos importantes de precipitación en el mes hizo que la cobertura nival total en la región sea de casi 4 km2 finalizando abril", plantea el informe.
Esta situación de "desertificación" -término que el Ceaza sugiere utilizar en este escenario, debido a que el concepto sequía no abarca la magnitud, espacialidad y temporalidad de la situación climática que afecta a la regiónpreocupa de manera transversal entre autoridades, expertos, gremios y habitantes de la zona.
María Inés Figari, presidenta de la Sociedad Agrícola del Norte (SAN A.G. ), manifiesta que el escenario debe analizarse en un contexto integral, entendiendo que el agua no es un recurso exclusivo del sector agrícola, sino esencial para todas las actividades humanas. "La disminución sostenida de los recursos hídricos es una señal de alerta que debe preocupar a toda la región, no solo a los agricultores. Esta es una realidad que. En territorio más afectado es la provincia de Limarí, que cuenta solo con un 6% de su capacidad de reservas del recurso hídrico. Se espera que esta situación pueda revertirse durante la temporada invernal. Situación de escasez se ha extendido durante los últimos años