Autor: Rodrigo Reyes Sangermani
CARTAS: Complejo arranque
CARTAS: Complejo arranque bles, lo cierto es que su puesta en marcha ha estado marcada por una llamativa cuota de improvisación, torpeza política y errores perfectamente evitables.
Resulta difícil no advertir la distancia entre el relato de autoridad, eficiencia y seriedad con que esta administración se presentó al país y la realidad de una gestión que, en sus primeras semanas, ya ha debido retroceder, matizar o relativizar anuncios que fueron comunicados con tono de verdad revelada. Lo que se ofrecía como convicción terminó, demasiadas veces, en rectificación. Y lo que se anunciaba como firmeza ha dado la impresión, más bien, de apresuramiento mal digerido. Llama también la atención el desempeño de algunos ministros, entre el desparpajo, la confusión conceptual y una liviandad preocupante al momento de explicar decisiones delicadas. Gobernar no consiste en hablar mucho ni en pontificar con suficiencia, sino en saber, informar bien y medir el alcance de cada anuncio. En eso, hasta ahora, varios personeros del Ejecutivo han parecido más aficionados al ensayo y error que a la responsabilidad de conducir un país. Es cierto: todo gobierno nuevo necesita un tiempo de ajuste. Ocurrió también con la administración de Gabriel Boric, que cometió tropiezos notorios en su instalación. Pero cuando el contraste entre la arrogancia del discurso inicial y la desorientación práctica resulta tan visible, el cuadro se vuelve especialmente ingrato. Porque una cosa es aprender gobernando y otra bastante distinta es hacerlo mientras se actúa como si ya se supiera todo. Al final, más que convicciones sólidas, lo que ha transmitido este arranque de gobierno es una incómoda mezcla de improvisación, soberbia y escasa fineza política.
Y cuando eso ocurre en una administración que prometía precisamente orden, claridad y rigor, no queda sino lamentar que, una vez más, el problema no sea sólo lo que se hace, sino la manera en que se hace. Rodrigo Reyes Sangermani Mujeres y vivienda ·En Chile, las mujeres encabezan la intención de compra de vivienda. Según nuestros datos lideran las búsquedas con más del 60%. También son más disciplinadas financieramente: ahorran, planifican y priorizan la casa propia. Sin embargo, más del 80% no tiene propiedad y sólo la mitad cree posible acceder a un crédito. Si el esfuerzo está, ¿por qué el acceso no llega? Parte de las respuestas están fuera del mercado inmobiliario. Se. -