Editorial: Inseguridad en Llanquihue
Editorial: Inseguridad en Llanquihue a cadena de delitos e incivilidades que han sacudido a la comuna de Llanquihue en las últimas semanas ha dejado de manifiesto, con crudeza, la crisis de seguridad que se vive en la ciudad lacusL tre.
Hechos de violencia explícita, como el homicidio frustrado protagonizado por un menor de 16 años contra dos adultos mayores, la balacera registrada a plena luz del día en la playa ante la presencia de familias y turistas, sumado a los constantes daños estructurales en el muelle y la costanera, configuran un escenario de riesgo que parece haber desbordado la capacidad de respuesta local. Aunque puede haber múltiples factores sociológicos que expliquen este fenómeno, la drástica disminución en el presupuesto municipal destinado a seguridad aparece como un elemento clave y objetivo para entender este deterioro. Resulta contradictorio que, mientras la delincuencia avanza, la inversión comunal en esta materia haya caído desde los $110 millones en 2024 a apenas $25 millones para el presente año.
Esta merma financiera tiene un impacto operativo inmediato: hoy la comuna dispone de sólo cuatro inspectores y dos vehículos, una dotación insuficiente si se compara con los 18 funcionarios que despliega la vecina Frutillar para una población similar. Este antecedente presupuestario revela, además, las profundas complicaciones que enfrenta la administración municipal tras el forzado cambio de alcalde, luego de la destitución de Víctor Angulo por decisión del Tribunal Electoral Regional.
La gestión de la suplencia ha mostrado dificultades para mantener el ritmo en áreas sensibles, lo que se refleja en la falta de continuidad de los Consejos de Seguridad Pública, instancias de coordinación que no se realizan desde noviembre, justo cuando la violencia escalaba. Frente a este vacío, las organizaciones sociales y gremiales de la comuna han dejado muy claro que se requiere un papel más activo de las autoridades para enfrentar la crisis.
Tanto la Cámara de Comercio como los emprendedores locales exigen pasar de las reuniones protocolares a la conformación de comités operativos que integren a la comunidad, advirtiendo que la inseguridad amenaza directamente la actividad económica y turística.
Sin una reacción institucional inmediata y el reintegro de recursos, Llanquihue seguirá cayendo en una espiral de deterioro de la cual cada vez costará más salir.. Hay múltiples señales que indican que la ciudad lacustre está sumergida en una ola de delitos e incivilidades que es urgente afrontar. E Editorial