Autor: Cristian Aguayo Venegas cronica@estrellaconce.cl
El duro día a día de los afectados en carpas: "Vivir así es como estar en un reality"
El duro día a día de los afectados en carpas: "Vivir así es como estar en un reality" casi dos semanas de iniciada la catástrofe, el día a día paA ra muchos vecinos afectados sigue siendo una lucha constante por salir adelante. Entre carpas y recuerdos que se resisten a desaparecer, familias relatan cómo intentan reconstruir rutinas mínimas en medio de la precariedad. Una realidad marcada por la resiliencia, pero también por el desgaste físico y emocional de sobrevivir donde antes estaban sus hogares. "Vivir en estas condiciones es como estar en un reality. Porque hay cosas tan básicas como vivir en carpa, no tener un baño, porque aunque pusieron baños químicos, somos como 500 personas y hay dos o tres baños químicos. No tienes ducha.
Entonces estamos viviendo en medidas extremas de supervivencia, entendiendo que nadie tiene la culpa, pero es difícil vivir así", señaló Sebastián Sánchez, del sector Malaquías Concha. "Recién estaba hablando con unos vecinos y conversábamos sobre el tema de los niños, sobre todo. Ellos te dicen: 'estoy aburrido, quiero mi casa', y tú tienes que explicarle que la casa ya no está y no sabes en cuánto tiempo va a estar.
Entonces la incertidumbre de no saber qué va a pasar hace que vivir el día más encima, tener que esa día sea peor", agregó. "La gente ya está nerviosa porque se viene la lluvia, no sabes si las carpas van a aguantar, si pueden caerse los cerros. Es sumamente difícil estar en estas condiciones.
Uno como adulto de repente lo puede sobrellevar un poco mejor, pero hay cosas tan básicas, como no saber si se te va a mojar la ropa, si el material de construcción, los cementos, se van a echar a perder. Todo eso hace que la situación se vuelva extremadamente compleja. Realmente vivir el día a día se ha vuelto difícil", cerró. tar durmiendo indignamente es difícil". "Es como estar viviendo un luto, es oscuro, una situación triste. Sentimos que estamos vulnerables.
A veces en cualquier momento del día afloran nuestras frustraciones y pena, porque no nos sentimos bien", añadió, subrayando que "estamos pasando los días con mucha incertidumbre, no sabemos cuándo nos van a poder dar una casa, ni siquiera cuándo van a venir a derribar los muros que quedaron.
Podrían andar algunos arquitectos que nos orienten, pero nada, y eso TEMOR Y FRUSTRACIÓN Jacqueline Benavides, vecina de GeoChile comentó que "no es fácil estar en carpa, porque uno duerme incómoda, con temores, miedos, con todas las frustraciones que uno ya siente por perder su casa y, hace el diario vivir más difícil", complementó. Todo ello ha hecho que se sientan "frustrados, cansados, porque no hemos dormido bien", indicó. "enemos que subir este cerro que es enorme hacia nuestras casas a pie. Ha sido todo muy complejo. Todos los vecinos estamos desesperados, queremos una pronta solución". "No tenemos cocina donde poder preparar algunos alimentos. Recién ayer pusieron el agua, habilitaron una llave", indicó. "Por lo mismo, a través de ustedes, si las autoridades llegan a leer esto, que nos puedan dar información clara, que hablen con los vecinos", concluyó. En el sector Vista Hermosa la rutina también ha tenido que ir acomodándose en carpas.
Diego Rivas, de dicho sector, contó que "acá nos encontramos viviendo en carpas, lo que ha hecho que el día a día sea complicado, tanto física como emocionalmente". "Decidimos quedarnos acá para cuidar el terreno", sostuvo, añadiendo que "las jornadas son distintas, hay días en que se hacen cortas las horas, y otras donde el tiempo pasa lento, pero lo importante es que estamos como familia, todos juntos y que vamos a salir adelante". Rivas vive "más o menos en la mitad del cerro Rahue", y aseguró que "lo complicado del día a día es la poca ayuda que nos llega.
Hay que andar caminando hacia arriba y hacia abajo, porque la ayuda llega en pocos puntos". "Lo más duro es cuando llega la noche, más que nada porque emocionalmente vienen los recuerdos del día del incendio, lo que hemos tenido que pasar estos días, entonces uno aprovecha de desahogarse para volver a levantarse.
Es el momento que uno no espera que llegue, más por el silencio, entonces, los recuerdos hacen que uno tambalee", detalló. "Sin embargo, intentamos mantenernos con ánimo, estamos tratando de salir adelante y poder levantarnos pronto, para volver a vivir y tener una casa digna, como la que teníamos antes del incendio", finalizó. La situación tampoco es menos difícil en el sector Los Pescadores, según manifestó, Krishna Palma, joven vecina de dicha población. "Es dura la situación ahora. Se agradece a todas las personas que ayudaron a limpiar o sacar escombros y latas. Ahora solo somos vecinos ayudándonos entre todos". "La mayoría nos quedamos a dormir en carpas y hacemos un poco de sombra con mallas o toldos.
Seguimos sin electricidad, lo que dificulta mantener conexión con los teléfonos, iluminación nocturna y para poder usar herramientas eléctricas", relató. "Siguen llegando personas con almuerzos en el sector, lo que agradecemos porque no tenemos aún para cocinar, y lo importante es que el agua potable no ha faltado. Sin embargo, emocionalmente seguimos afectados.
Esa es la carga que debemos seguir combatiendo día a día acá", cerró. @ Estamos viviendo en medidas extremas de superviviencia (. .. ) Es difícil vivir así". Sebastián Sánchez, vecino Malaquías Concha No es fácil estar en carpa porque uno duerme incómoda, con temores, miedos y frustraciones". Jacqueline Benavides, vecina GeoChile Autor: Cristian Aguayo Venegas cronica@estrellaconce.cl. No tener privacidad, compartir los baños entre cientos de personas, dificultades para cocinar y ahora el temor por las lluvias complica la rutina en Penco y Lirquén.
Estamos viviendo en medidas extremas de superviviencia (. .. ) Es difícil vivir así". Sebastián Sánchez, vecino Malaquías Concha No es fácil estar en carpa porque uno duerme incómoda, con temores, miedos y frustraciones". Jacqueline Benavides, vecina GeoChile A CASI DOS SEMANAS DE LA CATÁSTROFE LOS VECINOS SE ADAPTAN A CONDICIONES EXTREMAS.