Funciones clave de los glaciares en Ñuble
Funciones clave de los glaciares en Ñuble EDITORIALtomar conciencia de la importancia de los glaciares de la región de Ñuble, es vital conocerlos, estudiarlos y comprender su rol en el ciclo del agua y, en consecuencia, su influencia en el riego agrícola, en la disponibilidad de agua para consumo humano y en la conservación de ecosistemas, como la Reserva de la Biosfera. de los recursos hídricos almacenados.
Si bien existen dos estaciones de monitoreo en la zona de Nevados de Chillán -una nivométrica y otra glaciológicaque aportan datos sobre su estado, éstas no son suficientes para evaluar los procesos que están ocurriendo y proyectar su evolución con mayor precisión, como lo han planteado académicos de la Universidad de Concepción.
Precisamente, esta semana se conmemoró el Día Mundial de los Glaciares, ocasión que aprovechó la Dirección General de Aguas del MOP para anunciar la instalación de una nueva estación de monitoreo del tipo nivométrica en la zona de San Fabián, un proyecto anhelado por los investigadores locales que, sin lugar a duda, apoyará el trabajo científico de la academia, pero también la labor que desarrollan los profesionales de la DGA, generando, además, pronósticos hidrológicos de mejor calidad que cumplen una función crucial en la toma de decisiones en la agricultura, que es el motor de la economía de Ñuble.
Esta semana, además, se desarrolló en Chillán la quinta versión del Summit Hídrico del Consorcio Tecnológico del Agua “Conservación de los glaciares”, en la que actores públicos, privados y de la academia se enfocaron en los desafíos en materia de seguridad hídrica, donde la coordinación y cooperación de los actores involucrados y el acceso a mayor data siguen siendo tareas pendientes.
Para tomar conciencia de la importancia de los glaciares de la región de Ñuble, es vital conocerlos, estudiarlos y comprender su rol en el ciclo del agua y, en consecuencia, su influencia en el riego agrícola, en la disponibilidad de agua para consumo humano y en la conservación de ecosistemas, como la Reserva de la Biosfera. Amedida que escasea el agua dulce, el mundo vuelca su mirada sobre los glaciares, los grandes reservorios de agua para aquellos territorios que tienen la ventaja de albergarlos. Por ejemplo, Chile cuenta con 26 mil 180 glaciares que cubren una superficie de 21 mil kilómetros cuadrados, concentrando más del 80% de los que existen en Sudamérica.
Pero su importancia va mucho más allá de ser grandes embalses congelados, estas masas de hielo también regulan los caudales de los ríos y contribuyen a la conservación de ecosistemas y a la regulación del clima. En la práctica, han cumplido un rol clave durante los últimos 15 años de sequía en la zona central de Chile, cuyos ríos tienen, en su mayoría, un régimen nivo-pluvial. Lamentablemente, los científicos vienen constatando hace décadas el retroceso de los glaciares, y en algunos casos, su desaparición, un efecto atribuido al calentamiento global y a la acción antrópica directa.
La región de Ñuble cuenta con 56 glaciares que cubren 2,7 km2 concentrados en el complejo Nevados de Chillán, los que cumplen un papel importante en la hidrología de las cuencas, no solo a través del escurrimiento superficial en la época de deshielos, sino que también mediante la recarga de acuíferos subterráneos, estos grandes embalses bajo tierra que siempre habían asegurado el suministro de agua en los campos, hasta ahora, en que los pozos ya dan cuenta de su agotamiento.
Lo anterior exige con urgencia abordar los factores que amenazan a estos cuerpos de hielo, para lo cual es necesario contar con más información sobre su comportamiento, para estudios sobre Cambio Climático y para la estimación. Su importancia va mucho más allá de ser grandes embalses congelados, estas masas de hielo también regulan los caudales de los ríos y contribuyen a la conservación de ecosistemas y a la regulación del clima. Para EDITORIAL