Completos que son tendencia: pan artesanal y productos “instagrameables”
Completos que son tendencia: pan artesanal y productos “instagrameables” La historia del completo es conocida, al menos entre los más fanáticos.
Este apetitoso pan, donde la vienesa es la reina, llegó a nuestro país hace un siglo, gracias a Eduardo Bahamondes, que se enamoró de los “hot dogs” en Estados Unidos y quiso venderlos en su local, ubicado en el Portal Fernández Concha, en la Plaza de Armas de Santiago. A lo largo de los años, miles de comerciantes siguieron el ejemplo de Bahamondes y millones de chilenos han podido disfrutar en más de una ocasión del tradicional completo en sus diversas variaciones. Y aunque el sabor de la vienesa es clave en esta preparación, para los más sibaritas el pan tiene el mismo valor. “Indudablemente el pan es muy importante dentro del completo.
La tendencia no es tanto una lengua tipo muy soft, muy liviana, es un poquito más contundente, más llenadora”, comenta Juan Mendiburu, presidente de Indupan AG y Fechipan. ¿Y quién dijo que el tamaño no importa? Aunque usualmente vemos completos de 18 centímetros, debido a que esa es la medida de la vienesa, algunos innovadores han apostado por tamaños XL e incluso aún más grandes. Sin embargo, según Mendiburu, el de 18 centímetros es el que MOC. CIFINGAM.
WWW : SOTOF más se vende en Chile y reitera: “con un pan tipo lengua de panadería un poquito más consistente”. Según Andrés Alcalde, cofundador de Moov Media Group, las marcas de “hot dog” que mejor conectan con los consumidores son las que entendieron que ya no venden solo comida rápida, sino una experiencia cultural y social.
“Las redes sociales, especialmente TikTok e Instagram, transformaron al hot dog en un producto altamente instagrameable, donde el diseño, los toppings, la personalidad de marca y la experiencia son tan importantes como el sabor”. Además, el especialista en marketing observa una fuerte tendencia hacia propuestas más artesanales, con más personalización y colaboraciones con creadores de contenido o comunidades locales. “Las marcas que logran generar conversación, humor y cercanía digital son las que terminan construyendo mayor recordación y fidelidad”, dice.
Otro cambio importante en términos de consumo es que eso, muchas marcas están potenciando formatos street food, ediciones limitadas y activaciones digitales que convierten un producto cotidiano como el hotdog en algo entretenido y aspiracional”, sostiene Alcalde. EL ROL DE LAS PANADERÍAS Tanto en Santiago como en regiones, las panaderías juegan un rol indispensable entre quienes comercializan los tradicionales completos. Por lo mismo, Indupan y Fechipan organizaron una campaña para promover el consumo, que bautizaron como #CompleTour. El programa contempló activaciones en distintas comunas de la Región Metropolitana y regiones, con participación de panaderías asociadas, municipios y actores del rubro alimentario. De esta manera, los gremios quisieron fortalecer el vínculo entre la panadería y el consumo masivo, visibilizando el aporte del sector en la cadena productiva. Todo partió en la comuna de San Bernardo, donde Juan Mendiburú, presidente de Indupan AG y Fechipan tiene su local, “La Floresta”, con un completo de cuatro metros de largo.
Pero también hubo actividades en Providencia, donde se repartieron miles de completos a los transeúntes; y en Rancagua y Coquimbo, donde hubo entregas de pan, gracias a la coordinación entre el gremio y proveedores del sector. En regiones, una fila interminable de personas demostró el valor del oficio artesanal panadero.
Además, el 22 de mayo, en Coquimbo se regalaron 1.600 completos en un evento organizado por el municipio y Agespan, en el contexto del aniversario de la comuna.. El pan tipo lengua recién horneado y las presentaciones más atractivas para fotografiar son tendencia entre los chilenos que consumen un producto que se instaló en Chile hace unos cien años.
UNA EXPERIENCIA CULTURAL Y SOCIAL Las marcas de “hot dog” que mejor conectan con los consumidores son las que entendieron que ya no venden solo comida rápida, sino una experiencia cultural y social. las personas buscan experiencias rápidas, compartibles y auténticas. “Por