Cómo ganarse a los hijos de la nueva areja: ni se le ocurra hacerles regalos
Cómo ganarse a los hijos de la nueva areja: ni se le ocurra hacerles regalos Buena onda de Diana Aurenque con los retoños de Rafa Cavada repuso el tema Cómo ganarse a los hijos de la nueva areja: ni se le ocurra hacerles regalos FABIAN _LLANCA autela, gradualidad y naturaliCa son los conceptos que se repiten al abordar la forma en que las nuevas parejas deben enfrentar las relaciones con los hijos preexistentes, tal como lo está haciendo la académica Diana Aurenque con los tres retoños del periodista Rafael Cavada. Este escenario está marcado por la forma en que el padre y la madre han decidido la bifurcación sentimental. "Es muy importante el modo en que se da la separación.
El nivel de conflicto influye muchísimo en cómo es la dinámica ideal para presentar a la nueva pareja, teniendo como base la comunicación entre los padres y entre ellos y sus hijos", argumenta Carolina Berríos, psiquiatra infantil y directora de Postgrado de la Facultad de Medicina Unab. "No se puede apresurar el proceso, es importante que se respeten los tiempos de adaptación de los niños a la nueva situación antes de que conozcan a la nueva pareja. Los niños deben tener la seguridad de que cuentan con padre y madre disponibles para ellos, pese a que estén separados", detalla la académica.
Catherine Escobar -psicóloga experta en relaciones afectivas y sexualidad de la Universidad de Santiago acentúa que "cualquier separación en un núcleo familiar requiere de reparación pensando que es un duelo para los niños porque la constitución inicial ya no está de la misma manera". "El momento de presentar a la nueva pareja dependerá del nivel y calidad de comunicación que tenga el padre con sus hijos", añade la especialista.
Más encima, plantea, "si una de las partes no ha superado la ruptura, va a tomar mal que el otro haya rehecho la vida amorosa". Para Oscar Fierro, psicólogo clínico, es relevante que en este proceso "no se presenten cosas abruptas que desestabilicen a los niños; por ejemplo, separarse y una semana después presentar a la nueva pareja. Debe ser paulatino y hablado con la contraparte para que no se enteren por los hijos de la nueva relaren por los hijos de la nueva relación. Idealmente, la introducción de una pareja no debe ser estresante para los niños. Los separados tienen estados vulnerables y deben tener la consciencia de que cuando la presenten sea una pareja estable para transmitir consistencia y coherencia.
Porque si son chicos se hacen preguntas y si son más grandes habrá desconfianza". La gradualidad es clave y una vía de acercamiento puede estar asociada al aprendizaje y la disciplina del colegio, dicen los especialistas. colegio, dicen los especialistas. colegio, dicen los especialistas. colegio, dicen los especialistas. a Temas comunes Cuando la separación está clara e informada, viene el siguiente paso y alude al acercamiento con los infantes. "Como cualquier niño que se relaciona con una persona nueva, hay que tratar de vincularse con temas, motivaciones y lenguajes comunes, de alguna manera compartir espacios. Y la pareja siempre será observada por los niños", recalca Catherine Escobar, de la Usach. El acercamiento, sugiere, "No se les debe forzar a compartir espacios, porque todavía puede haber heridas y dolores. Todo tiene que ser con mucha calma y no hay recetas mágicas". Un camino pueden ser los elementos comunes, motivaciones y juegos, pero de forma natural. Si es difícil para los niños, también lo es para los adultos. Alguien que no ha estado con niños no sabe cómo desenvolverse.
Tampoco hay que forzar besos ni abrazos, sino que a todo hay que darle tiempo en base a lo que conversan los adultos para que se vayan incorporando poco a poco a la dinámica familiar", especifica Escobar.
La naturalidad debe fluir y por nada del mundo se debe recoger información sobre detalles y preferencias de los niños. "No hay que averiguar los gustos y llegar con regalos porque se notará que son gestos muy forzados", asevera. Otra de las acciones prohibidas es intentar suplir a la contraparte ausente. "Reemplazar a un padre o a una madre es imposible.
Lo que sí se puede ser es una figura de apoyo, auxiliar, un adulto que marque valores, conductas y que quiera ser parte de la vida del otro", apunta el psicólogo Oscar Fierro. "En la práctica, así como las familias se pueden descomponer, también se pueden volver a recomponer. Más que una estrategia, en la práctica las familias ensambladas son bien comunes si vemos las altísimas tasas de divorcio.
El trabajo de volver a hacer lazos es inagotable y permanente", agrega. "Si es que la pareja acuerda llevar la relación a un nivel más amplio y familiar, donde estarán incluidos los hijos, una forma de vínculo y de hacerse parte es incorporarse en la rutina que puede ser complementaria y asociada al aprendizaje y la disciplina del colegio", puntualiza Luis Pino, director de la carrera de Psicología Udla. Psicología Udla..