"NO PODEMOS PRETENDER RESOLVER INEQUIDADES SOCIALES MIENTRAS GENERAMOS DAÑOS AMBIENTALES PERMANENTES"
"NO PODEMOS PRETENDER RESOLVER INEQUIDADES SOCIALES MIENTRAS GENERAMOS DAÑOS AMBIENTALES PERMANENTES" n un país que vive desde sobre sostenibilidad en la construcción ya no pasa solo por la eficiencia energética de los edificios, sino por cómo se diseñan, qué materiales se usan, cómo se construyen y qué pasa con ellos cuando el edificio llega al final de su vida útil. La discusión se vuelve urgente, por ejemplo, ante el nuevo proceso de reconstrucción tras los recientes incendios forestales en el sur del país.
Ese es el marco en el que María Fernanda Aguirre, directora ejecutiva de Chile Green Building Council, advierte que "nuestro país muestra un déficit significativo entre biocapacidad y consumo, y no hemos logrado desacoplar el desarrollo económico y humano del consumo de recursos finitos, con sus consecuentes impactos ambientales y * comunitarios". Pero, a su juicio, la industria ha comenzado a moverse. "Pese a que seguimos siendo una economía principalmente extractivista, la construcción ha venido liderando iniciativas que promueven la gestión circular de recursos en un sistema de colaboración virtuosa entre el mundo público, privado y académico", sostiene.
No obstante, advierte que las propias características del país complejizan el desafío. "Chile, por ser un país sísmico, tiene regulaciones que implican estructuras más robustas y, por lo tanto, una mayor huella ambiental por metro cuadrado construido", explica.
Eso ha llevado a que "empresas de materiales como acero, hormigón o placas de yeso-cartón estén avanzando en estrategias de ecodiseño y ecoeficiencia para reducir su huella de carbono". Además, advierte que hay un problema de incentivos: "La construcción no es prioritaria en la Ley REP y se requiere voluntad política para premiar proyectos que incorporen gestión de residuos y materiales con menores huellas ambientales". El escenario de reconstrucción tras los incendios vuelve este debate inmediato. "Chile cuenta con herramientas que permiten evaluar los riesgos climáticos de las distintas zonas del país y deberían ser consideradas obligatoriamente en los procesos de planificación", afirma.
Esto permitiría "reducir la exposición de las comunidades a futuros desastres e identificar ecosistemas que funcionan como barreras naturales y que deben ser protegidos". "No podemos pretender resolver inequidades sociales mientras generamos daños ambientales permanentes", concluye.. La directora ejecutiva de Chile GBC, María Fernanda Aguirre, advierte que el país sigue sin desacoplar crecimiento y recursos, y que la reconstrucción tras los recientes incendios exige cambiar cómo se construye. POR ANAÍS PERSSON