Fallece José Bengoa: académico y referente del pensamiento social
Fallece José Bengoa: académico y referente del pensamiento social Lágrimas y recuerdo, reconocimiento y olvido, aceptación y rechazo, amor y desamor, acuerdos y desacuerdos. Todos son aspectos "normales" en la descripción pública y en la convivencia humana, pero con más o menos notoriedad dependiendo de la persona o el personaje.
José Bengoa Cabello, académico y Premio Nacional de Humanidades, fallece a los 81 años y nos deja un legado principal en la comprensión y conocimiento de los "pueblos indígenas y de la extensa historia social y humana de Chile". Quien confirmó su partida fue la comunidad de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, ocurrida el 23 de marzo a los 81 años. Su partida, creo, marca un momento de reflexión desde una perspectiva ligada al "pensamiento crítico" y también al rol público de las Universidades, para el mundo intelectual chileno y latinoamericano.
Bengoa "fue una figura central en el desarrollo de las ciencias sociales en Chile", destacando por su obra que durante más de cincuenta años abordó la "historia, los pueblos originarios y los cambios y transformaciones del mundo rural", dice la opinión académica sobre su partida. Fue académico de la Universidad de Chile hasta octubre de 1973, luego fue exonerado por la dictadura militar.
Desde la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, Margarita Iglesias señaló: "que Bengoa fue uno de los intelectuales más importantes chilenos y latinoamericanos del siglo veinte, que supo poner en evidencia la situación de los pueblos originarios, principalmente del pueblo mapuche", haciendo que la sociedad chilena tomara conciencia de su realidad. Nació en Valparaíso en 1945. Fue un gran investigador y con gran visión de realidades históricas postergadas, en particular del pueblo mapuche, ayudando con esa mirada investigativa a la construcción de políticas públicas atingentes a esas realidades.
Su extensa obra, que alguna vez indicamos en este Diario, y su particular comportamiento social y público, serán elementos que contribuirán a que permanezca presente en la historia de Chile, y dará cuenta que "Bengoa también dedicó su vida a escuchar las voces de quienes el mundo había ignorado". Al cerrar esta columna, hago propia la expresión última de su Universidad Academia de Humanismo Cristiano: "si algo nos enseñó José Bengoa es que pensar no es otra cosa que aprender a escuchar, y ahora, con él, la escucha se vuelve más difícil, pero tal vez, más urgente". La cuestión del trigo y la región cerealera en Chile (1981), Historia del pueblo mapuche (1985), Historia social de la agricultura chilena (1991), Conquista y barbarie (1992), Historia rural de Chile central (2015), Viaje a Caral (2024), Viaje a Potosí, regreso a Caral.
Son algunas de las obras que conservarán el nombre y el recuerdo de José Bengoa en algún estante en casas o bibliotecas, y que abrazarán el afecto por sus pueblos y sus gentes, porque el mismo será un pedazo de historia recordada e imborrable.. El Premio Nacional de Humanidades, además de su recuerdo, nos deja una extensa obra. Por German Muñoz Castillo Profesor