Autor: IVÁN MARTINIC
Un coloso de la Guerra Fría recala en Valparaíso en un viaje sin retorno
Un coloso de la Guerra Fría recala en Valparaíso en un viaje sin retorno ¿ P uede un gigante de 333 metros y 100 mil toneladas desaparecer ante la mirada de medio millón de personas? Sí, puede. Ocurrió ayer temprano con el portaaviones USS “Nimitz”, frente a las costas de Valparaíso, Viña del Mar y Concón. Y no es que el enorme buque nuclear estadounidense tenga un sofisticado sistema de defensa para ocultarse de enemigos o curiosos. Simplemente, la densa niebla que cayó desde el amanecer arruinó las expectativas de miles de personas que esperaban verlo y fotografiarlo.
Pero el “Nimitz” estaba ahí, en una escala chilena en medio de una travesía desde California hasta Norfolk, en la costa este de su país, para llevar a cabo el ejercicio Mares del Sur 2026, que combina al Comando Sur y la Cuarta Flota de EE.UU. con las Fuerzas Armadas de diez países, entre ellos Chile. Acompañado por el destructor de misiles guiados USS “Gridley”, visitará, además de Valparaíso, puertos de Brasil, Panamá y Jamaica. En Norfolk será dado de baja este año o el próximo, dependiendo del plazo de entrega de su sucesor, el USS “John Kennedy”. Las dimensiones del “Nimitz” hablan por sí solas. Si fuera colocado en posición vertical, superaría en 33 metros la altura del Costanera Center. Su desplazamiento multiplica por 10 las toneladas del rompehielos “Viel”, el mayor buque construido hasta ahora en Chile. Puede trasladar 90 aeronaves, es decir, una Fidae completa.
Y sus dos reactores nucleares lo impulsan a un máximo de 30 nudos, el doble de la velocidad que puede alcanzar el “Viel”. Fue construido cuando Estados Unidos y la Unión Soviética se disputaban la hegemonía global de la mano de Gerald Ford y Leonid Brezhnev. Washington buscaba expandir la proyección de su poder aeronaval en los océanos del mundo. También supo de trágicos reveses. En 1980 desplegó sus helicópteros en un fallido intento de rescate de los rehenes de la embajada estadounidense en Teherán, en Irán. Ocho militares murieron al chocar su aeronave con un avión C-130 Hércules. Un año después, 14 tripulantes fallecieron al estrellarse un avión Powler en la cubierta, mientras navegaba frente a Florida. Veterano de las guerras del Golfo Pérsico (1991) y Afganistán (2003-2005), también ha sido desplegado para disuadir la presión de China sobre Taiwán. Incluso incursionó en el cine, pues fue locación de la película “El final de la cuenta atrás” (1980), cuya trama transporta al portaaviones a 1941, justo antes del bombardeo japonés a Pearl Harbor. Su comandante debe decidir si ataca primero para cambiar el curso de la II Guerra Mundial. El nombre del buque recuerda al almirante Chester W. Nimitz, que justamente dirigió la Flota del Pacífico de EE.UU. en su victoria contra Japón. A bordo del “Nimitz” trabaja una chileY VANSU na, Natalia Tapia (29), oficial ingeniera en el departamento del reactor nuclear. Originaria de Caldera, se mudó con su familia a Estados Unidos en busca de un tratamiento para el cáncer de su hermana mayor. El jueves pudo saludar al Presidente José Antonio Kast, cuando este visitó el portaaviones mientras navegaba frente a la Región de Coquimbo. “Es un orgullo representar a Chile arriba de un barco de Estados Unidos y poder traer a los chilenos aquí”, dijo en video publicado por el Ministerio de Defensa. El buque es el insignia de los portaaviones clase Nimitz (fueron 10 en total), que ahora están siendo reemplazados por los más modernos clase Gerald Ford.
El primero de ellos, que lleva el nombre de ese mandatario, participó en enero en la operación que capturó a Nicolás Maduro en Venezuela, y ahora fue enviado a la zona de tensión en Medio Oriente. El poder aéreo del “Nimitz” incluye seis escuadrones de aviones F-18E/F Super Hornet, además de aeronaves EA-18G Growler y C-2A Greyhound y helicópteros MH-60R/S Sea Hawk. Mientras el portaaviones navegaba frente al norte de Chile, los F-18 y los Growler realizaron ejercicios con cazas F-16 de la Fuerza Aérea de Chile. Simularon ataques aire-aire tanto de día como de noche, sobre el océano. Para los chilenos, la experiencia les permitió comprobar que pueden operar eficazmente bajo los estándares de la OTAN. n ALLICNAMNAHTANOJ Autor: IVÁN MARTINIC. Veterano de las guerras del Golfo Pérsico y de Afganistán, suma 50 años de servicio. Está rodeando Sudamérica en una navegación que lo llevará a la costa este de EE.UU., donde será dado de baja. PORTAAVIONES “NIMITZ”, DE ESTADOS UNIDOS, REALIZA MANIOBRAS CON LAS FF.AA. DE CHILE: Luego de permanecer largas horas “escondido” tras una densa niebla, el “Nimitz” se dejó ver en la tarde de ayer desde Valparaíso, Viña del Mar y Concón. Dos aviones F-18 Super Hornet del “Nimitz” y dos F-16 de la FACh realizan ejercicios sobre el océano Pacífico frente al norte de Chile.