Autor: Jorge Valderrama Gutiérrez
Tres oficiales de la Independencia que dejaron huellas en Talca y el Maule
Tres oficiales de la Independencia que dejaron huellas en Talca y el Maule D urante la Guerra de Independencia, el territorio maulino fue escenario de escaramuzas, enfrentamientos, combates y batallas entre patriotas y realistas.
Con el paso del tiempo, las hazañas de los soldados de uno y otro bando se narraban alrededor de una fogata en las zonas campesinas, o bajo un alero de vigas de roble en villas y pueblos, para que su heroísmo no desapareciera del todo, ni quedase relegado exclusivamente a algunos libros. Así, cada cierto tiempo algunas comunas de la región, como Yerbas Buenas, Talca, Linares, Curicó, Quechereguas, Cauquenes, Villa alegre, San Javier, Cumpeo y otras, rememoran sucesos de ese período histórico. He aquí la semblanza de 3 soldados cuyos nombres están ligados a Talca y al Maule.
Amigo y edecán de O'Higgins Hijo de don Juan Urrutia Villagra -uno de los fundadores de Reina Luisa del Parraly de doña Francisca Vivanco Riquelme (emparentada con la madre de O'Higgins), Domingo Urrutia Vivanco nació en Parral el 4 de agosto de 1791.
Cuando tenía 20 años escapó de su pueblo natal para presentarse ante O'Higgins solicitándole un lugar en la Guerra de Emancipación; el 1 de agosto de 1813 se le otorgó el grado de teniente de infantería y posteriormente fue designado Ayudante de Campo del Libertador.
Participó en las batallas de El Quilo, Tres Montes y Quechereguas, donde fue ascendido a capitán, grado con el que peleó en Rancagua (1 y 2 de octubre de 1814). Como edecán de O'Higgins lo protegió celosamente durante el temerario asalto con el cual el prócer rompió el cerco realista, y cuando el caballo del héroe cayó en una trinchera, el capitán Urrutia le cedió el suyo para que pudiese huir a Mendoza, salvándole la vida. En el exilio allende los Andes, vivió junto a la familia de O'Higgins, formando parte del poderoso Ejército con el cual el general San Martín daría libertad a Chile en 1818. En 1820 se casó -en el Palacio de Gobiernocon doña Javiera Flores Riquelme de la Barrera, pariente de O'Higgins por el lado materno, con quien tuvo numerosa descendencia.
Atravesó varias veces la cordillera por el paso El Planchón, contribuyendo a la victoria de Chacabuco (12 de febrero de 1817). Cumplió cabalmente sus órdenes de perseguir a los realistas en el sur, a los que atacó en Linares y Parral, encontrándose en el combate Vegas de Cumpeo a las órdenes del coronel Ramón Freire. Igualmente, los días 12 y 13 de mayo de 1817 participó en el Combate de Nacimiento a las órdenes del capitán José Cienfuegos Silva, en el cual perdió su brazo derecho. Mediante esa acción Nacimiento fue incorporado al Chile Republicano.
Posteriormente participó en la Sorpresa de Cancha Rayada (19 de marzo de 1818) y en la Batalla de Maipú (5 de abril de 1818). Firmó la Constitución Política del Estado de Chile, sancionada y promulgada el 30 de octubre de 1822, cuyo original (que se conserva en la Secretaría del Senado) está firmado por los diputados: Santiago Fernández, Domingo Urrutia Vivanco, Francisco de Borja Valdés, Manuel José de Silva y Francisco Vargas. Fue electo diputado propietario por Parral, en la Convención Preparatoria del 23 de julio al 30 de octubre de 1822. En 1829 fue nombrado Intendente de Cauquenes. Se retiró del Ejército con el grado de coronel el 1º de abril de 1835.
No obstante, cuando estalló la Revolución de 1851 se plegó al general don José María de la Cruz Prieto, atacando el 19 de septiembre de ese año la ciudad de Parral y retirándose luego a Concepción. Fue nombrado General en Jefe del Ejército Revolucionario, y el 19 de noviembre del mismo año peleó en el combate de Monte Urra. En Loncomilla, declarada la derrota, se retiró decepcionado y no volvió a tomar parte en contiendas civiles. Se fue a su fundo de Parral, donde se dedicó a las actividades agrícolas. En reconocimiento a sus méritos fue ascendido a General de Brigada primero y General de División el 10 de mayo de 1876. Falleció en Parral el 31 de enero de 1888, a la edad de 97 años.
Sus restos descansan en el mausoleo del Regimiento Talca al interior del Cementerio Municipal; y al lado norte del Regimiento se encuentra la Plaza Domingo Urrutia, la que exhibe un monolito con una leyenda actualmente ilegible. Padre de la artillería chilena Hijo de Francisco Antonio Borgoño y Autor: Jorge Valderrama Gutiérrez. General de brigada José Manuel Borgoño. Pintura al óleo de Raimundo Monvoisin que se exhibe en la Biblioteca Nacional. Retrato al óleo del General de división Domingo Urrutia Vivanco. Colección del Museo Histórico Nacional. El general Bernardo O'Higgins en el Campanario de la iglesia La Merced resiste en el Sitio de Rancagua. A su lado, el capitán Domingo Urrutia Vivanco, su edecán y protector. Pintura al óleo de Pedro Subercaseaux. Retrato al óleo del General de división Domingo Urrutia Vivanco. Colección del Museo Histórico Nacional. El general Bernardo O'Higgins en el Campanario de la iglesia La Merced resiste en el Sitio de Rancagua. A su lado, el capitán Domingo Urrutia Vivanco, su edecán y protector. Pintura al óleo de Pedro Subercaseaux. Tres oficiales de la Independencia que dejaron huellas en Talca y el Maule de Carmen Núñez Silva, José Manuel Borgoño Núñez y Silva nació en Petorca -Región de Valparaísoel 29 de marzo de 1792. Siendo un niño, marchó a Concepción como cadete de la Escuela Militar, sirviendo un corto tiempo en el ejército, ya que poco después regresó a Santiago para estudiar matemáticas. En 1812 -pleno proceso de Independenciareingresó al Ejército donde fue destinado a la zona sur como ingeniero militar. En 1813 fue ascendido a teniente de caballería y posteriormente a jefe de artillería de Valparaíso.
En aquella época, 1815, contrajo matrimonio con Mercedes Vergara y Donoso (viuda de José Donoso y Arcaya). En la Batalla del Membrillar -que consolidó el dominio patriota en el sursobresalió por su coraje y por su organización logística al movilizar la artillería en condiciones precarias. Se distinguió también en los combates de Tres Montes y en el paso del río Claro, lo que hizo conocida su figura entre los mandos patriotas. Empero, en el Desastre de Rancagua el escenario cambió drásticamente, ya que su artillería no fue suficiente para detener la superioridad enemiga. Durante la Reconquista se mantuvo en la clandestinidad, hasta que tras el triunfo de Chacabuco el Gobierno le otorgó el mando de la artillería de Santiago. A fines de enero de 1817 se encontraba en Talca, enterándose de la proximidad de la división de Freire que acampaba en la naciente del río Teno. Entonces lideró una acelerada marcha de talquinos -junto a José Prieto y Vargasy se puso a sus órdenes como sargento mayor de artillería. Por supuesto, Freire lo incorporó a su columna, entre cuyos oficiales había talquinos que habían cruzado los Andes en 1814. Y cuando Freire se replegó a la zona montañosa, en la cual permaneció 4 días, junto a Borgoño y al coronel Antonio Merino brindó a sus soldados la mejor organización posible.
Después de la Declaración y Jura de la Independencia en Talca, en el Desastre de Cancha Rayada -19 de marzo de 1818tuvo la sangre fría para salvar las piezas de artillería a su mando, haciéndolas enterrar al lado norte del río Lircay para que no cayesen en poder de los realistas. Asimismo, la artillería del coronel Borgoño fue decisiva en el triunfo de Maipú, participando activamente en la organización de la Expedición Libertadora del Perú. Ascendido a general de brigada, en 1846 fue designado -por segunda vezMinistro de Guerra, falleciendo en dicho cargo en 1848. En 1937, el Decreto Ordinario del 8 de febrero de ese año dispuso que el Regimiento de Artillería Nº3 Chorrillos tomara el nombre patronímico de ese héroe, considerado patrono de la artillería chilena. Avatares de un combatiente Hijo de don Agustín de Gana Darrigrande y doña Dolores López Guerrero Silva, Rafael Gana y López nació en Santiago en 1797. En los turbulentos días de la Guerra de Independencia, su amor por la patria lo llevó a comprometerse por la causa, al igual que sus hermanos José Francisco y Javier.
Y en 1816, cuando se dirigía a Valparaíso para enviarle recursos económicos a su padre en cautiverio, fue asaltado por una partida de soldados realistas al mando de un oficial apellidado Manterola, quien lo encerró en el castillo San José por considerarlo enemigo del Gobierno Español.
En ese momento, la violenta explosión de unos cajones de pólvora sacudió la estructura, haciendo volar techumbres, puertas y cuanto contenía el lugar de la guardia, frente a lo cual el gobernador de Valparaíso, José de Villegas, estuvo a punto de ordenar el fusilamiento de todos los presos, pero logró controlarse y ordenó su encierro en un calabozo de la fragata "Victoria". Su prisión duró hasta el 13 de febrero de 1817, un día después de la Batalla de Chacabuco y de la derrota del Ejército Realista. En marzo de 1817 ingresó al servicio militar con el grado de teniente en la Compañía de Granaderos del Batallón Nº2 de Chile, que en aquel entonces se comenzaba a organizar.
Poco después su batallón abandonó Valparaíso para dirigirse a la estancia de Las Tablas, cerca de Casablanca, donde formó parte de una división de las tres armas -infantería, caballería y artilleríaa las órdenes del general Antonio González Balcarce.
Cuando el general español Mariano Osorio desembarcó para recuperar el territorio, el general San Martín -con cerca de 4.000 plazas de tropasordenó a O'Higgins dejar el sitio de Talcahuano y dirigirse a Talca, donde se encontrarían para formar un cuerpo respetable y hacer frente al enemigo.
Así, cerca de la orilla del río Lontué, el coronel Ramón Freire -que organizó y mandó a los Cazadores de la Frontera, formado en Talca con la base de una compañía talquinasostuvo encarnizados combates con las avanzadas realistas (Quechereguas). Entonces, con el propósito de cortar la retirada a los realistas (que iban dejando en el camino bagajes, cureñas, caballos, heridos, etc. ), el Ejército tomó el camino que conducía a Talca por el paso de las Lagunillas en el río Lircay. En Talca se trabó un combate muy cerca del convento San Agustín, yendo él a la cabeza de la Compañía de Granaderos para ir en ayuda del comandante de artillería Manuel Blanco Encalada. Fue el preludio del desastre de Cancha Rayada del 19 de marzo de 1818. Durante la retirada, el teniente Gana resguardó la retaguardia.
Tras llegar a San Fernando al alba del 21 de marzo de ese año, junto a su superior, el coronel José Bernardo Cáceres, supo que el general San Martín se encontraba en el pueblo, en casa del gobernador José María Silva. En la puerta encontraron a su ayudante, el bravo comandante Santiago Bueras, y a don Mariano Encalada.
Una vez en su presencia, le leyeron la correspondencia del general Las Heras, en que le daba a conocer que había salvado todo su división -más de 3.500 hombresy que esperaba sus órdenes para los movimientos subsiguientes de aquel Cuerpo del Ejército.
San Martín, poseído del entusiasmo más vivo, exclamó: "¡ Oh! Las Heras! ¡ Valiente División. .. ! ¡ Ya tenemos Ejército. .. ! ¡ Venceremos!". El valor y serenidad de Las Heras, con prudencia y sangre fría admirable, salvó su división de un descalabro completo. Dos días después, el 24 de marzo, San Martín y O'Higgins entraban en Santiago.
Poco después, a las 11 de la mañana del 2 de abril de 1818, San Martín ordenó al Ejército Patriota marchar al encuentro del enemigo, dando inicio a la Batalla de Maipú el 5 de abril.
Después de la victoria patriota, se le mandó trasladar con el grado de capitán y la medalla de los vencedores de Maipú al Estado Mayor, hasta que el Director Supremo de la República, Bernardo O'Higgins, le hizo pasar a su Guardia de Honor con el grado de sargento mayor, donde tomó el mando de una compañía. Acusado de una conspiración fraguada por su cuñado el general Blanco Encalada, se le siguió un Consejo de Guerra que lo absolvió tres meses después. Presentó de inmediato la separación absoluta del servicio, y cuando el descontento hacia el gobierno de O'Higgins se expresaba abiertamente se afilió a los golpistas. Después ordenó a José Toledo, comandante de Serenos, colocar carteles en todas las calles de la ciudad, convocando al pueblo a Cabildo abierto para deponer al Director Supremo.
Terminada la revuelta y depuesto O'Higgins, presentó su renuncia, obteniendo la separación del servicio con goce de fuero y uso de uniforme, llegando a Talca el 28 de agosto de 1823, año en que fue regidor por la ciudad.
De igual forma, el 15 de abril de 1827 contrajo matrimonio con doña Benigna Castro y Cruz, hija legítima de don Juan de Dios Castro y de doña Francisca Cruz, prominentes talquinos, con quien tuvo 14 hijos. En 1837 fue alcalde de Talca, falleciendo en esa ciudad el 21 de julio de 1867, donde sus restos descansan en el Cementerio Municipal. Autor: Jorge Valderrama Gutiérrez. El coronel Borgoño dando instrucciones precisas a sus artilleros en la Batalla de Maipú. Sus disparos precisos fueron decisivos en el triunfo patriota. Tumba al interior del Cementerio Municipal de Talca, donde descansan los restos del héroe de la Independencia Rafael Gana. Retrato del Sargento mayor Rafael Gana y López, quien integró la Guardia de Honor del Director Supremo.