El maltrato a docentes exige respuestas
El maltrato a docentes exige respuestas COLUMNAEn múltiples ocasiones hemos hablado de las implicancias que tiene la violencia escolar en la vida adulta de los niños, niñas y adolescentes (NNA). Riñas, agresiones verbales, acoso, ciberacoso, bullying, exclusión y otros, son diferentes expresiones de un conjunto de actos que se enmarcan en lo que llamamos violencia escolar o incidentes críticos de convivencia, los que con estrategias y metodologías de implementación logran mitigarse y abordarse de maneras preventivas, pedagógicas y psicosociales. No obstante, hay situaciones que dejan de ser un incidente escolar y cobran el carácter de delito.
Y en este marco, debe ser analizado el maltrato a los y las docentes, tal y como lo resolvió en octubre del 2024 la justicia cuando condenóa dos años de internación en régimen semicerrado a un estudiante porsu agresión en contra del docente Miguel José Niño Ríos del Liceo Centro Educacional San Ramón.
Este tipo de hechos que son aislados, pero que lamentablemente se están volviendo recurrentes, no pueden quedar en la sanción escolar de una suspensión de matrícula o un cambio de establecimiento, señal entregada es de lad a una práctica delictual dentro de un estado de derecho y en democracia.
Agredir a otro u otra, aprovechan-do una situación de desventaja y dejándole daños físicos, sean estos graves o no, en un contexto laboral como el que posee un docente víctima de la agresión de un estudiante, es vulnerar la seguridad míni"ma que todos tenemos derecho a tener en nuestro lugar de trabajo. Por ello, las condiciones que deben proteger alos y las profesoras debe instruir una denuncia formal en los juzgados como parte del protocolo del reglamento escolar.
Ya han ocurrido situaciones complejas con agresiones delictivas como la bencina lanzada al director del Liceo Lastarria en Providencia en mayo del 2024 y hoy el ataque con un palo de escobillón a la docente y colega Elena Caro Ramírez, del Liceo Bicentenario de Excelencia de 'Trehuaco en la Región de Ñuble... Lamentablemente, las comunidades que presencia este tipo deactos sufren una afectación y vulneración que no es fácil de resolver, ya que requieren de un apoyo y trabajo multidisciplinario para recomponer un aspecto tan básico como la seguridad en la escuela para todos sus miembros, mejorar las confianzas entre estamentos y sobre todo generar espacios de trabajo conjunto con apoderados/as, estudiantes y docentes, por lo que se requiere un apoyo interdisciplinario, junto con una investigación a lo sucedido desde la Superintendencia de Educación en este tipo de casos..