Balance de economistas: Agenda laboral, inflación y permisología, entre factores que dejarían al gobierno de Boric con el segundo peor crecimiento desde 1990
Balance de economistas: Agenda laboral, inflación y permisología, entre factores que dejarían al gobierno de Boric con el segundo peor crecimiento desde 1990 El desempeño de la economía fue de menos a más durante el gobierno del Presidente Gabriel Boric, pero los datos al cierre de su administración lo instalan como el segundo período con peor crecimiento desde el retorno a la democracia.
De acuerdo con el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de diciembre, dado a conocer por el Banco Central, la economía se expandió en un 1,7% y totalizó un crecimiento de 2,3% durante el año pasado.
Con el resultado de 2025, la administración Boric totaliza un crecimiento anual promedio de 1,9% durante sus cuatro años de gestión --sin contar los cerca de setenta días que administran en 2026--, y se instala con el segundo peor resultado desde el retorno a la democracia.
Solo supera a la segunda administración de la Presidenta Michelle Bachelet (1,8%), y se ubica lejos del promedio máximo de 7,4% que registró Patricio Aylwin (ver infografía). El desempeño anual exhibido en 2025 estuvo levemente por debajo de las estimaciones del Banco Central (2,4%) y del último Informe de Finanzas Públicas (2,5%). Costos y desequilibrios Los dos gobiernos con el peor promedio de crecimiento tienen un factor en común: ninguno enfrentó una crisis económica relevante, como la crisis asiática, la crisis subprime, el terremoto de 2010 o la pandemia del covid-19, que marcaron el rumbo de los siguientes períodos presidenciales.
Con todo, los expertos concuerdan en que el lapso pospandemia sí fue determinante en las cifras. "La actual administración recibió una economía con fuertes desequilibrios macroeconómicos que eventualmente limitan la capacidad de crecimiento, recordando que la inflación ha estado por sobre la meta por casi cinco años, derivando así una política monetaria contractiva", sostiene Valentina Apablaza, investigadora del Ocec-UDP. Dicha inflación se explicó en parte por las disrupciones que provocó la pandemia, y a raíz de los retiros de ahorros previsionales que también apoyó el actual oficialismo, además de otras ayudas sociales.
La economista también cree que hay "un grado de responsabilidad de la presente administración al haber impulsado políticas como el alza de costos salariales desalineadas con el crecimiento de la productividad". Ignacio Muñoz, de Clapes UC, añade que a la política monetaria contractiva se sumaron "problemas burocráticos (lo c o m ú n m e n t e d e n o m i n a d o permisología) y niveles de incertidumbre sustanciales que frenan la inversión" como factores estructurales.
Más coyuntural fue el impacto negativo de la minería, a propósito de las interrupciones que ha tenido la producción como consecuencia de accidentes como el registrado en El Teniente. "La minería, motor de la economía chilena, no ha crecido lo suficiente por una combinación de mala gestión, permisología, y exceso de `ambientalismo' mal entendido", opina Juan Nagel, de la U. de los Andes. ¿Crecimiento encaminado? El ministro de Hacienda, Nicolás Grau, planteó una mirada distinta sobre el resultado anual. "La única variable que estuvo rezagada fue la producción física de la minería, que tuvo una caída de 2% durante el año.
El resto de la economía estuvo vigorosa", afirmó, y aseguró que el crecimiento anual de la economía no minera fue de 2,8%. En este sentido, dijo que despejando los impactos de la interrupción operativa, "el próximo mes entregaremos a la nueva administración una economía normalizada y en condiciones para seguir creciendo aún más". Con los datos de diciembre, los analistas ven que puede haber espacio para un mejor desempeño, sobre todo los primeros meses.
El Imacec fue principalmente apalancado por el sector de servicios, y el comercio exhibió un alza de 6,6% en relación al año anterior, una tendencia que según Scotiabank podría mantenerse, considerando, además, la entrada en vigencia de nuevos beneficios previsionales.
El economista jefe de Fynsa, Nathan Pincheira, es algo más cauteloso y advierte que el rendimiento de este segmento ha sido más bien errático, y estima un crecimiento similar para 2026. "El año que recién comienza debería mostrar un crecimiento de menos a más, aunque mayoritariamente, por razones estadísticas", sostiene. Imacec exhibió avance de 1,7% en diciembre Balance de economistas: Agenda laboral, inflación y permisología, entre factores que dejarían al gobierno de Boric con el segundo peor crecimiento desde 1990 J. AGUILERA Y L.
CASTAÑEDA Entre 2022 y 2025, expansión promedió 1,9%, y solo superó a la segunda administración de Michelle Bachelet. n Ajuste demográfico impulsa al PIB per cápita Más allá del promedio de crecimiento, las autoridades de Gobierno suelen resaltar un indicador menos habitual: el PIB per cápita. Este dato revela la evolución de la producción económica nacional en relación con la cantidad de habitantes. Es decir, no solo está influenciada por el dinamismo de la actividad productiva, sino que también por el tamaño de la población.
Con los datos del Censo 2024, el Instituto Nacional de Estadísticas actualizó sus estimaciones y reveló que la población nacional se estima en cerca de 20,2 millones de habitantes, un 1% menor que lo que se proyectaba hasta ahora.
De acuerdo con la investigadora de Clapes UC, Anja Uslar, este ajuste demográfico tiene un efecto acotado, pero que favorece al indicador --ajustado por paridad de poder de compra-con una estimación de unos US$ 34.800, superior a los US$ 34.000 de 2025. "Esta proyección difiere de la del Banco Central, principalmente, por el error en la población proyectada, de alrededor un 1,1%. Además, el efecto del tipo de cambio en el PIB nominal en dólares también juega un rol en este aspecto", detalla..