Concluyó construcción del nuevo faro “Piloto Pardo” en la Isla Decepción
Concluyó construcción del nuevo faro “Piloto Pardo” en la Isla Decepción Armada destacó trabajo realizado Concluyó construcción del nuevo faro “Piloto Pardo” en la Isla Decepción Una labor coordinada permitió la instalación de la nueva señalización marítima, que apoya la seguridad en la navegación de las aguas de la Región de Magallanes.
Crónicu periodistas@elpinguino.com erca de las 09:30 horas horas del pasado 21 de marzo, a través del sistema de comunicación comunicación interna del “Marinero Fuentealba su comandante, el capitán de fragata José Sandino De Ruyt, brindó una cálida felicitación felicitación a la dotación involucrada en la construcción del nuevo Faro “Piloto Pardo”, ubicado en el peñón sur de la remota Isla Decepción, ubicada al sur del Canal Bransfield en las Islas Shetland.
En su mensaje, el oficial resaltó la feliz coincidencia que dicha obra se da en el mismo día en que hace 87 años se encendía el fanal de la primera señalética marítima en la Antártica, la Radio Estación telegráfica y meteorológica “Soberanía” en la Base Naval Antártica “Capitán Arturo Prat”. Fue una ardua labor desarrollada desarrollada en dos “ventanas” operativas -la primera entre el 11 y l2demarzo-paraluego finalizar la operación entre los días 18 y 21 con los equipos a bordo de la unidad: la partida de señalización marítima del Centro zonal de Señalización Marítima de la Gobemación Marítima de Punta Arenas; personal personal especializado del pelotón Vicai del DIMN4 “Cochrane” y profesionales de la Dirección de Seguridad y Operaciones Marítimas (Dirsomar). Para el comandante del “Marinero Fuentealba”, capitán de fragata José Sandino De Ruyt, fue unajornada histórica para su unidad y que llena de orgullo a su dotación, demostrando la alta coordinación en la faena: “Esta operación representó un desafio logístico complejo que fue superado superado con éxito, demostrando la capacidad de la Armada de Chile para operar con un equipo multidisciplinario enun entomo remoto y de condiciones meteorológicas meteorológicas adversas”. Además, agregó, que para el éxito de esta misión se desplegaron desplegaron medios aeronavales, como el helicóptero N-64, del Grupo Aeronaval Sur, que transportó transportó los módulos de este faro y los materiales de construcción, desafiando condiciones de alta complejidad, particularmente el viento, que osciló siempre entre los 25 y 30 nudos. “Esta acción refleja la capacidad y la voluntad del país de colaborar a nivel internacional, internacional, implementando una importante ayuda a la navegación navegación reafirma el oficial.
Detalles La construcción del faro se llevó a cabo en dos fases, La primera consistió en la elaboración elaboración de la base, una estructura de concreto de 3 por 3 metros, cuya instalación requirió 12 horas de trabajo y el traslado de materiales mediante el helicóptero helicóptero naval N 56, a bordo de la unidad. Tras completar esta etapa, se esperó un periodo de secado de seis días, una ventana ventana que permitió al “Fuentealba” continuar con sus labores operativas operativas en la Antártica.
A su regreso alsla Decepción, el día 18 de marzo, se destinó el transporte de materiales hasta el sitio, nuevamente con apoyo aeronaval, y en jornadas posteriores, posteriores, se desarrolló la construcción que demandó alrededor de 10 horas de labor.
Francisco Cerda, ingeniero en construcción, perteneciente perteneciente a Dirsomar fue uno de los profesionales a bordo y quien brindó apoyo técnico, aportando aportando su visión y la aplicación de técnicas de ingeniería para ejecutar el hormigonado en las condiciones de frío extremo extremo del lugar. Además estuvo encargado de la planificación de las tareas para la ejecución de la obra. “Uno de los principales desafios desafios fue la planificación de los tiempos de fraguado del hormigón en un clima extremadamente extremadamente frío. Fue necesario aplicar técnicas especiales para garantizar que el material endureciera endureciera dentro de los plazos previstos y que coincidieran con los tiempos de operación operación del buque que apoyaba la construcción”, describió el profesional. La segunda fase, entre el día 18y21 demarzo, fue la instancia decisiva y donde se instalaron las baterías, cableado, luz y activación activación del faro.
También fue el proceso de ensamblaje de las piezas de la señalética y donde dos miembros del Pelotón de Vigilancia de Aguas Interiores (Vicai) del Destacamento IM N4 “Cochrane” de la Tercera zona Naval brindaron valiosos valiosos apoyos. El cabo 1 IM Claudio Sumaret, uno de los dos efectivos en el lugar comenta su satisfacción satisfacción por haber aportado a esta obra. “Es un tremendo orgullo para nosotros, como Infantes de Marina, poder apoyar esta gran experiencia en la Antártida y aportar con la construcción del faro Piloto Pardo.
Ha sido una experiencia muy enriquecedora, ya que hemos podido aportar en distintos grupos de tareas, especialmente especialmente en la construcción de este faro, que contribuirá a la navegación marítima de buques tanto nacionales como internacionales internacionales indicó. A pesar de las condiciones condiciones climáticas hostiles, la misión fue completada con éxito. Fueron ocho días de trabajo en total, siempre en función de las condiciones meteorológicas, garantías de visibilidad y altura de techo adecuadas para las operaciones operaciones con helicóptero. Una labor ejecutada sin contratiempos y lo más importante: sin accidentes, accidentes, lo que es el reflejo de una precisa coordinación que demuestra el compromiso compromiso y profesionalismo de cada uno de los involucrados.
Con el “Fénix” ya recalado en Punta Arenas en la mañana del día 24 de marzo, culmina una navegación marcada por un hito relevante y que posiciona posiciona a la Armada de Chile, a través de las unidades operativas operativas de la Tercera zona Naval, como un operador antártico confiable y altamente capacitado capacitado para ejecutar estas tareas en el desafiante continente blanco. blanco. Una herencia que continúa 78 años después desde que se iluminó la primera señal marítima marítima en esta zona antártica, en Punta Brava. La embarcación naval fue clave para el desarrollo de la operación, que se realizó en dos semanas..