Autor: DAVID PAILLÁN CONEY, PROFESOR DE TEOLOGÍA BÍBLICA
Columnas de Opinión: Diferentes, pero igualmente importantes
Columnas de Opinión: Diferentes, pero igualmente importantes La educación y los resultados de la PAES La afirmación "educación gratuita y de calidad garantiza mejores resultados en la PAES" no se ve confirmada de manera directa al analizar los rankings de puntajes más altos, los cuales continúan favoreciendo mayoritariamente a establecimientos particulares pagados y particulares subvencionados. Con los resultados entregados la semana pasada, una vez más queda en evidencia que el eslogan fue solo eso: un eslogan. En la Región de Magallanes ocurre exactamente el mismo fenómeno que en el resto del país. A esto se suma un dato preocupante: los liceos emblemáticos continúan retrocediendo en sus resultados.
La pregunta es inevitable: ¿ Qué está ocurriendo en el sistema educativo chileno? ¿ Son estos, acaso, los efectos de la llamada "revolución pingüina"? El llamado "sistema de la tómbola", o Sistema de Admisión Escolar (SAE), comenzó a implementarse gradualmente desde 2017 -iniciándose precisamente en Magallanescomo parte de la Ley de Inclusión. Su objetivo era centralizar las postulaciones a colegios públicos y subvencionados, eliminar la selección arbitraria, evitar la discriminación y promover la equidad. En contextos de alta demanda, el mecanismo de asignación se realiza mediante sorteo aleatorio. Sin embargo, la evidencia parece indicar que el problema de fondo no es solo la equidad, sino principalmente la calidad del sistema educativo. Se requieren parámetros reales y exigentes de aprendizaje, que permitan evaluar y mejorar de manera efectiva los procesos formativos. Tal vez ha llegado el momento de una reforma profunda. Por ejemplo, que la enseñanza media tenga como uno de sus objetivos centrales ayudar a los estudiantes a descubrir su vocación, a identificar aquello que les apasiona y en lo que pueden desarrollarse plenamente. Todos somos distintos: algunos poseen habilidades manuales, otros destacan en las áreas humanísticas o sociales, otros tienen una clara vocación artística, musical o técnica, etc. Ciuadadnos Conscientes, reconocer y potenciar esa diversidad no es un retroceso; por el contrario, es una condición fundamental para avanzar hacia una educación verdaderamente significativa y de calidad. Son dos temas distintos, pero profundamente relevantes desde mi manera de observar la realidad.
Seré breve para exponer algunas reflexiones que han llamado mi atención durante la última semana. "Si no eres venezolano, no opines". Esta fue la declaración de una ciudadana en Nueva York al observar a varias personas -muchas de ellas sin siquiera hablar españolmanifestándose frente a los tribunales con pancartas y consignas como "libertad para Maduro". Con el debido respeto hacia quienes piensan distinto, debemos reconocer que vivir en democracia implica, efectivamente, libertad de expresión. Sin embargo, la frase "si no eres venezolano, no opines" me pareció, en este contexto, una afirmación acertada. Nadie puede opinar con real propiedad sobre una realidad que no ha vivido. La postura meramente teórica o ideológica no reemplaza la experiencia concreta.
Los datos son contundentes: según la Plataforma R4V (ACNUR y OIM), entre 7,7 y 7,9 millones de venezolanos viven actualmente fuera de su país como migrantes, refugiados o solicitantes de asilo (cifras 2024-2025). La pregunta es inevitable: ¿ Por qué tantos venezolanos han debido abandonar su país? Podemos ser empáticos, y eso ya es valioso, pero si usted o yo nunca hemos experimentado lo que significa ser migrante, vivir como extranjero, enfrentar la escasez de alimentos, la falta de trabajo y dinero, o verse forzado a dejar el propio hogar en busca de una vida digna, entonces, en rigor, no contamos con bases reales para opinar. Desde lo teórico o ideológico se puede hablar de soberanía, de libertad o de injerencia internacional. No obstante, resulta llamativo que ciudadanos venezolanos en Chile, en otros países del mundo e incluso dentro del propio territorio venezolano hayan expresado abiertamente su sentir. Razones tendrán.
Nadie abandona su casa, su historia y su identidad para convertirse en migrante o extranjero simplemente "por vivir la experiencia". Por ello, sin mayores comentarios, reafirmo la idea: "Si no eres venezolano, no opines. " Autor: DAVID PAILLÁN CONEY, PROFESOR DE TEOLOGÍA BÍBLICA. La columna de. ..