Autor: FRANCISCO SÓLANICH AGUIRRE Profesor universitario
Cartas: Verano infinito
Cartas: Verano infinito Señor Director: La columna de ayer "Verano infinito”, de Loreto Cox, reabre una discusión pertinente sobre la extensión de las vacaciones escolares. La evidencia internacional ha documentado el denominado summer learning loss: un retroceso en aprendizajes particularmente en lectura y matemáticas durante el receso estival, con efectos más marcados en estudiantes de contextos vulnerables. Estudios comparados estiman que esta pérdida puede equivaler a varias semanas de clases, ampliando brechas que el sistema escolar procura reducir durante el año. No todos los niños enfrentan el verano en iguales condiciones; el acceso a estímulos culturales y acompañamiento adulto incide de manera significativa en la libros, mantención de hábitos académicos. En ese contexto, resultan valiosas las iniciativas que buscan sostener el vínculo con el aprendizaje durante esos meses.
Algunas comunas han impulsado, mediante esquemas de colaboración público-privada, talleres de lectura y programas de reforzamiento estival entre ellas, Lo Barnechea como una estrategia concreta para mitigar este fenómeno Más que centrarse exclusivamente en la duración del receso, la discusión pública debiera considerar el diseño de políticas que promuevan programas estivales focalizados, evaluables y articulados con el sistema escolar, especialmente en comunas de mayor vulnerabilidad. La equidad educativa también se juega en verano. De lo contrario, el verano corre el riesgo de consolidar brechas que durante el año se intenta reducir. Autor: FRANCISCO SÓLANICH AGUIRRE Profesor universitario.