Autor: NATALIA JUNCO
Cristian Riquelme es gasfiter, maestro y eléctrico en su casa: "Eso fue lo que conquistó a mi señora"
Cristian Riquelme es gasfiter, maestro y eléctrico en su casa: "Eso fue lo que conquistó a mi señora" na imagen habitual de la U infancia de Cristián Riquelme era observar a su padre arreglar cualquier objeto de la casa en mal estado. El animador de CHV heredó ese hábito y le sirvió al momento de conquistar a su actual esposa, Claudia Quinzio, con quien tiene tres hijos. Con entusiasmo, el actor publica en su cuenta de Instagram registros de las piezas que arregla y esta semana se grabó en su taller -mientras veía "Batman" en VHSdándole una nueva vida a la aspiradora.
A este electrodomésti co le falló el botón de encendido y Riquelme lo desarmó entero. ¿Cómo sabe arreglar una aspiradora? "Mira, la verdad es que yo no sé arreglar aspiradoras. .. no estudié para arreglar cosas, pero parto de la base que si algo se echa a perder, inmediatamente pasa por mi filtro y mis hijos siempre dicen e/ papá arregla todo. La filosofía es que, si un ser humano lo hizo, un ser humano lo puede arreglar. De chico siempre armé y desarmé legos y me encantaba armar y desarmar las cosas de mi papá, Hugo Riquelme. Además, siempre me ayuda alguien. Por ejemplo, tengo a mi amigo Luis Roa, que es un ingeniero que trabaja en los telescopios del Observatorio Paranal. Cuando necesito cosas más técnicas puntuales, como arreglar el motor de mi auto, le pregunto a Luis. Para cosas más de herramientas, le pregunto a mi papá. Y mi papá me dijo cómo solucionar lo de la aspiradora. Es cosa de armar, usar la cabeza y darle una segunda vuelta". Cuénteme qué otros líos domésticos ha solucionado últimamente. "La otra vez arreglé el microondas. Ahí necesité comprar una pieza, que es algo muy puntual que la traje de afuera a través de Mercado Libre. Esta pieza tiene dos puntos. Eso se pone en una tarjeta de memoria y se pincha con el cautín (soldar componentes eléctricos). Eso me costó 300 pesos y mucha cabeza. También arreglé el radiador de mi auto, el carburador, destapé el motor y arreglé los frenos de mi camioneta, el filtro de la piscina y la orilladora para cortar el pasto. Hay cosas que son más difíciles, como un teléfono o un computador. Ahí no tengo idea". Para Riquelme, este hábito va "con mi personalidad". "Mis padres me pagaron la universidad, pero en la vida no me regalaron ni un auto, ni un pie para un departamento. En mi último año de universidad me fui a vivir solo y trabajaba. En ese contexto, no había mucha posibilidad de decir voy a llamar al gasfiter. Creo que eso, más observar a mi padre, me hicieron pensar o lo arreglo yo o no lo arregla nadie. Y más encima, eso fue lo que conquistó a mi señora, así que todo suma". ¿Cómo se dio esa situación? "Una vez ella tenía la bicicleta mala y la llevó a mi casa. Ahí arreglé la parte del cambio, la cadena, le enderece los rayos y se fue. Después, cada vez que yo iba a su casa, siempre estaba solucionando algo. Entonces le gustó esto del señor que resuelve y arregla todas las cosas. Fue un arma de conquista. Y también arreglo las cañerías.
Yo soy el gasfíter, el eléctrico, el mecánico, todo en mi casa". ¿Le ha pasado que su señora le diga esto no lo trates de arreglar? "Tengo 15 años de matrimonio con mi señora y la amo por sobre todas las cosas. Cada vez que hay que arreglar algo, para mí es un CEDIDA botón de activación de todo tipo de químicos en la sangre. Primero pienso esto no me la puede ganar. Segundo, si lo arreglo, ella va a ser la más feliz y eso es lo que quiero. Tercero, mis hijos ya están arreglando todo. Ellos saben atornillar, sacar un tornillo, clavar un clavo, cortar con un serrucho, usar el taladro eléctrico; saben la lógica del agua y de instalar riego automático. Creo que no hay nada en mi casa que no haya arreglado. Finalmente, cuando algo se echa a perder, no sufro, al contrario. En algún momento, en algún lugar de mí, encuentro un goce". Realmente lo disfruta. "Hay una sensación de que todo tiene que ser reemplazable, ser rápido e inmediato. Eso se agradece, pero también tiene que existir un espacio para frenar, usar un destornillador y darse cuenta de cómo funcionan las cosas. Y eso es lógica; es atreverse a darse un tiempo para destruir algo. Y el regocijo de arreglar algo y verlo funcionando es impagable.
Eso no tiene símil, es una sensación de hormonas muy agradable en el cuerpo". El animador "Estoy feliz por la oportunidad de animar nuevamente el Festival de las Condes junto a Diana Bolocco y se vienen muy buenos artistas", señala Riquelme sobre el evento que se realiza el 30 y 31 de enero en el Parque Hurtado. "Ya estoy preparándome como siempre y con una dieta extrema y haciendo ejercicio", asegura. A Riquelme también le sirve observar su desempeño del 2025, "viendo los errores y las cosas buenas. Estoy tranquilo porque tengo una tremenda compañera, muy buena, muy amable, con poco ego y muy segura. Y el equipo de CHV, que sabe hacer la pega, y uno descansa en ellos porque son el otro 50% del trabajo". Autor: NATALIA JUNCO. Recién triunfó reviviendo una aspiradora y un microondas. "EI regocijo de arreglar algo y verlo funcionando es impagable", postula. Aprendió de su padre y también oficia de mecánico Cristián Riquelme admite sentir goce cuando algo se echa a perder en su casa.