Autor: VÍCTOR FUENTES y MARIO ROJAS
El panorama de norte a sur: La Araucanía crece y el norte envejece menos por minería y extranjeros
El panorama de norte a sur: La Araucanía crece y el norte envejece menos por minería y extranjeros Extremo norte. Uno de los primeros sectores de Arica en ser censado fue la población Raúl Silva Henríquez. Arica es una de las cuatro regiones con el menor índice de envejecimiento. En esa categoría también están Tarapacá, Antofagasta y Atacama.
Advierten que la Región de Aysén debe preocupar al Estado porque decrece y no logra atraer nuevos habitantes Las decisiones tomadas tras la pandemia del covid-19 explicarían, en parte, el crecimiento que registró la población de la Región de La Araucanía, y que permitió por primera vez superar el millón de habitantes censados.
Además, se situó como una de las cinco regiones más pobladas del país, aunque solo representa e l 5, 5 % d e l t o t a l n a c i o n a l (1.010.423 ). Expertos coinciden que, producto de la emergencia sanitaria, hubo un incremento de vecinos en la zona lacustre de esa región y eso impulsaría su aumento de población, más allá de los desincentivos que constituyen los hechos de violencia que se registran desde 1997, la población de comunidades mapuches que no logró ser censada y los niveles de pobreza y rezago que la mantienen como una de las regiones con menor desarrollo. El académico y director del Centro de Políticas Públicas de la U.
Finis Terrae, Felipe Arteaga, sostiene que el crecimiento poblacional de La Araucanía “puede explicarse por varios factores que van más allá del conflicto y la pobreza estructural”. “En primer lugar, hay una base demográfica sólida: muchas comunas tienen tasas de natalidad más altas que el promedio nacional”, dice.
Como segundo aspecto, considera que “existe una retención de población joven y adulta por redes familiares, culturales e identitarias que fortalecen el arraigo territorial, especialmente en comunidades mapuches”. Y como un tercer factor expone que “se ha observado cierta atracción migratoria intrarregional, desde sectores más rurales hacia las ciudades intermedias como Temuco, Padre Las Casas o Angol, donde se concentran servicios, educación y oportunidades laborales”. De igual manera, apunta que “el crecimiento se estaría concentrando mayoritariamente en zonas urbanas, como ha sido la LAS PRÓXIMAS ENTREGAS n 30 DE ABRIL El INE informará la población extranjera censada, la migración interna y la fecundidad. n 30 DE MAYO Se entregarán datos sobre las características de las viviendas, como materiales con que están construidas, y acceso a servicios básicos. n 30 DE JUNIO El Instituto detallará características de la población censada, tales como la pertenencia a pueblos originarios, con discapacidad, religión o credo, además de su nivel educativo. n SEGUNDO SEMESTRE Sin fecha clara aún, en la segunda mitad del año se pondrán a disposición bases de datos y la cartografía censal con “información innominada e indeterminada”. n ENERO DE 2026 Se conocerá, finalmente, la estimación de la población que reside en el país. También habrá nuevas proyecciones de la población para los próximos años, con cifras a nivel nacional. tendencia nacional en las últimas décadas.
Temuco, Villarrica y Padre Las Casas han crecido sostenidamente en población, superficie y actividades económicas” y apunta que “esto se debe tanto a la expansión del parque habitacional como a la urbanización de antiguos sectores rurales, a través de loteos, tomas y regularizaciones”. Emilio Moya, investigador del Centro de Políticas Públicas de la UC de Temuco, considera que el Estado debe poner atención a las zonas que experimentan crecimientos relevantes y sostenidos. Hace hincapié que el aumento de habitantes censados y sobre el cual se hará la proyección de habitantes totales no fue parejo a nivel regional. A modo de ejemplo, menciona que comunas como Carahue y Collipulli no crecieron y otras como Villarrica y Pucón aumentaron alrededor de 20% su cantidad de vecinos. “Uno de los problemas que el Censo nos presenta es si el Estado tiene la capacidad de proveer los servicios que requiere esa mayor población y de atenderla adecuadamente”, plantea.
Rechazo a la medición en la macrozona sur En cuanto a la tasa de rechazo que a nivel nacional llegó oficialmente a un 0,9%, en la comuna de Ercilla, en La Araucanía, marcó sobre un 10%, pues de las 3.782 viviendas que se contabilizaron en la comuna hubo 410 que no quisieron responder. En esa localidad, tanto en el AYSÉN Esta región es la menos poblada, con 100.745 habitantes. Incluso bajó un 3% desde 2017. proceso de 2017 como en el que se llevó a cabo el año pasado, la comunidad de Temucuicui rechazó la medición.
Aunque en su oportunidad la autoridad dijo que la herramienta del autocenso permitiría a los vecinos de esa zona participar de manera virtual, finalmente las cifras muestras que por razones distintas a las que se atribuyen a moradores no habidos, casas en venta o en arriendo o viviendas deshabitadas o abandonadas, de las 32 comunas de esa región es la que tuvo menos participación.
Una tendencia distinta en el norte Asimismo, pese a la marcada tendencia al envejecimiento que muestra la población chilena (ver nota en la página C 4), son las cuatro regiones del norte las que van contra la tendencia y exhiben los menores índices en este ítem.
Es Tarapacá la de menor envejecimiento (hay 43,9 personas mayores de 65 años por cada 100 menores de 14), seguida de Antofagasta (49,3 ), Atacama (63,7 ) y Arica y Parinacota (65). A juicio del cientista político Mario Herrera, de la U. de Talca, “en las regiones del extremo norte, el menor índice de envejecimiento se explica porque su principal actividad económica, que es la minería, atrae a personas más jóvenes por el nivel de las remuneraciones”. Asimismo, considera que “el norte, por las mismas motivaciones económicas, también atrae a migrantes internos y de otros países”. Similar análisis realiza Emilio Moya. “Esto tiene que ver con la minería y la población migrante, la que, además, es un población joven que trae mayores tasas de natalidad”, destaca.
El complejo caso de Aysén Arteaga sostiene que, en los próximos años, el mayor crecimiento poblacional podría registrarse en las regiones del norte, porque “tienen las condiciones que fomentan el desplazam i e n t o d e p e r s o n a s m á s jóvenes, porque ofrecen empleo”. A la inversa, manifiesta que el Estado debe preocuparse de la situación de la Región de Aysén, “porque la población ha disminuido, hay más adultos mayores, hay fuga de jóvenes que se van a estudiar y buscar trabajo a otras zonas”. Y recalca: “Si hubiera que identificar el mayor problema, ese es el que se está produciendo en Aysén”.. En la comuna de Ercilla, un 10% de las viviendas no fue censado, por razones distintas a las que se atribuyen a moradores no habidos, casas en venta o en arriendo o viviendas deshabitadas o abandonadas. Advierten que la Región de Aysén debe preocupar al Estado porque decrece y no logra atraer nuevos habitantes