Autor: JOSÉ MIGUEL MARTÍNEZ F.
La tormenta perfecta que azota a Cuba en medio de máxima tensión con EE.UU.
La tormenta perfecta que azota a Cuba en medio de máxima tensión con EE.UU.
Con la captura de Nicolás Maduro por parte del gobierno del Presidente estadounidense, Donald Trump, Cuba perdió a uno de sus principales aliados y también el acceso a una fuente vital de petróleo, que sostenía en gran parte a su ya golpeada industria energética.
Con apagones masivos que se extienden hasta por 20 horas seguidas, el régimen cubano instaurado en 1959 tras la Revolución Cubana se enfrenta a una de las mayores crisis de su historia en el centenario del natalicio de su principal líder y figura histórica, Fidel Castro. Una situación compleja que tiene ramificaciones.
Varias crisis de índole económica, energética, migratoria, social y política son los ingredientes que tienen a Cuba, según expertos, en uno de sus peores momentos históricos, lo que ha sido agudizado por la caída de uno de sus principales aliados, y la posterior prohibición de la venta de petróleo desde Venezuela.
Eduardo Gamarra, profesor de Ciencias Políticas de la Florida International University, dice a este diario que la crisis actual de Cuba es incluso más compleja que la del denominado “Período Especial” de la década de 1990 producto de la caída de la Unión Soviética que sumergió al régimen, liderado entonces por Fidel Castro, en una profunda crisis económica.
Parte clave de la recuperación de aquella crisis tuvo que ver con la llegada de Hugo Chávez al poder en Venezuela en 1999, quien estableció una alianza con Cuba, convirtiéndose en uno de sus principales proveedores de petróleo.
Una alianza que se mantuvo hasta la r e c i e n t e i n t e r v e n c i ó n d e EE.UU. en Venezuela y la posterior prohibición del envío de barriles de crudo a la isla.
Pavel Vidal, profesor del Departamento de Economía y Finanzas de la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia, considera que existen “diferencias fundamentales” con la crisis de los años 90 porque “a finales de los años ochenta, Cuba contaba con una infraestructura no tan descapitalizada como la actual, con ciertos niveles de reservas financieras e inventarios, y un capital humano en mejores condiciones que los actuales.
Además, el liderazgo político de la época gozaba de un mayor respaldo interno y de un mayor reconocimiento internacional”. Apagones masivos y crisis económica Desde agosto de 2024, Cuba está sumida en una crisis de apagones debido a las constantes averías de sus centrales eléctricas, con décadas de explotación y déficit crónico de inversiones. Según estudios, el país necesitaría entre US$ 8 mil y US$ 10 mil millones para sanear el obsoleto sistema eléctrico. Al margen del estado de las centrales eléctricas en la isla, los apagones responden sobre todo a la escasez del petróleo que las abastece. Cerca del 30% de la demanda interna era suplida por crudo venezolano, ahora controlado por la Casa Blanca, que prohibió su venta a La Habana. Según estimaciones de expertos, de los 100 mil barriles diarios necesarios para su funcionamiento interno, Cuba recibía 35 mil de Venezuela antes del ataque estadounidense que llevó a la captura del líder del régimen chavista.
Otros países que enviaban crudo al país caribeño eran Rusia (7.500 barriles) y México (5.500 barriles). El exdirector del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Florida International University, Jorge Duany, dice a “El Mercurio” que es “difícil imaginar que otras potencias, como Rusia o China, pudieran reemplazar totalmente a Venezuela como principal suplidor de petróleo a Cuba.
Es poco probable que países como México, Irán o Argelia se conviertan en proveedores del crudo para la isla al mismo nivel que lo hacían Venezuela y la antigua Unión Soviética”. Los apagones han llegado a afectar a más de la mitad de la población. Esta semana, hasta el 60% del país se vio afectado por cortes de luz durante el horario de mayor consumo, según datos del organismo estatal Unión Eléctrica. El déficit energético ha tenido un efecto paralizador en la economía cubana.
Las autoridades califican la situación como una “economía de guerra”. El PIB se ha contraído sobre el 15% desde 2020, y solo entre enero y septiembre del año pasado ese porcentaje se situó en el 4%. Según cifras de la ONU, la economía cubana perdió US$ 7.500 millones desde febrero de 2024, una cifra considerable para una isla que en su mejor momento de la década pasada llegó a ingresar US$ 3 mil millones anuales producto del turismo, sector también gravemente afectado, que hasta hace poco tiempo suponía una de las principales fuentes de ingresos del país caribeño. En 2018, Cuba recibió 4,7 millones EFE redujo a menos de la mitad el año pasado, con apenas 1,8 millones de turistas. Erosión demográfica y política Las diversas crisis que azotan a Cuba han provocado dos fenómenos de corte demográfico: un marcado éxodo poblacional y un envejecimiento de la población. La salida de cubanos de su país de origen ha alcanzado números récord, principalmente hacia Estados Unidos y España.
De acuerdo con una investigación del economista Juan Carlos Albizu-Campos citada por EFE, la población ha sufrido una contracción del 24% en el período 2021-2024, pasando de casi 10,5 millones de personas a apenas 8 millones. Según cifras oficiales del gobierno, actualmente más de un quinto de la población tiene 60 años o más. El capital político del régimen también se ha visto erosionado en los últimos años.
La crisis económica, el deterioro de los servicios públicos, la llegada del internet móvil en 2018, la falta de liderazgos y la represión estatal cristalizaron en el estallido social de 2021, en lo que fueron las mayores manifestaciones antigubernamentales en décadas. Desde entonces, más de 1.700 personas han sido encarceladas por motivos políticos, según la ONG Prisoners Defenders. Tras la caída de Maduro, La Habana perdió a uno de sus principales aliados y fuente crucial de petróleo, vital para una industria energética golpeada y que sufre cortes eléctricos de hasta 20 horas.
SEGURIDAD Cuba recibió esta semana los restos de los efectivos que murieron durante la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero. n Problemas de salud Cuba actualmente enfrenta además una crisis sanitaria, marcada por la epidemia de dengue y chikunguña. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), un total de 65 personas ha fallecido debido a estas afecciones, en su mayoría menores de edad. Solo en 2025, se registraron más de 50 mil casos de chikunguña y más de 30 mil de dengue. La situación sanitaria ha dejado de manifiesto la fragilidad del sistema de salud, otro de los emblemas del régimen socialista.
A la falta de medicamentos y el deterioro de instalaciones sanitarias, se suma una disminución del 27% en el número de médicos en apenas cinco años, pasando de algo más de 100 mil en 2020, a poco más de 75 mil en 2024. de visitantes, un número que se Autor: JOSÉ MIGUEL MARTÍNEZ F.. Según expertos, es la mayor crisis desde la Revolución Cubana de 1959: Tras la caída de Maduro, La Habana perdió a uno de sus principales aliados y fuente crucial de petróleo, vital para una industria energética golpeada y que sufre cortes eléctricos de hasta 20 horas.
SEGURIDAD Cuba recibió esta semana los restos de los efectivos que murieron durante la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero. n Problemas de salud Cuba actualmente enfrenta además una crisis sanitaria, marcada por la epidemia de dengue y chikunguña. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), un total de 65 personas ha fallecido debido a estas afecciones, en su mayoría menores de edad. Solo en 2025, se registraron más de 50 mil casos de chikunguña y más de 30 mil de dengue. La situación sanitaria ha dejado de manifiesto la fragilidad del sistema de salud, otro de los emblemas del régimen socialista.
A la falta de medicamentos y el deterioro de instalaciones sanitarias, se suma una disminución del 27% en el número de médicos en apenas cinco años, pasando de algo más de 100 mil en 2020, a poco más de 75 mil en 2024. de visitantes, un número que se CUBANOS simpatizantes del gobierno marcharon frente a la Embajada de Estados Unidos el viernes, en La Habana.